Salidas a Bolsa

Gestamp se presenta a la Bolsa con un dividendo del 30% de los beneficios

Realizará un desdoblamiento de 120 acciones nuevas por una actual

Un robot de una de las fábricas de Gestamp.
Un robot de una de las fábricas de Gestamp.

Un auténtico monstruo industrial en España acelera su salida a Bolsa, para la que ya ha realizado puntuales presentaciones entre los inversores, como algunos especialmente representativos de la City londinense. Gestamp Automoción, la división de fabricación de componentes de automóviles del grupo Acek, la matriz controlada por los hermanos Francisco José y Jon Riberas Mera, está a punto de saltar al parqué.

Todavía no ha comenzado la presentación a los analistas de los bancos contratados para vender la compañía en el mercado. Serán los departamentos correspondientes de Deutsche Bank, Santander y Société Générale, que ejercerán de entidades colocadoras, mientras que JP Morgan, Morgan Stanley y UBS serán las que coordinen la operación. Lazard, además, vigila todo el proceso desde las alturas al haber sido designado asesor.

Los primeros contactos con inversores han sido muy positivos, y en ellos se ha desvelado el historial de remuneración de la compañía en los últimos años. Este punto, junto al precio final de la colocación, es de vital importancia para el éxito de la misma.

Gestamp Automoción, que es la unidad que sale a Bolsa –Acek es el holding del que penden tanto la debutante como la división de acero, denominada Gonvarri–, ha repartido en los últimos ejercicios el 30% de sus beneficios entre sus accionistas en forma de dividendo. Es decir, entre Acek, controlada en su gran mayoría por los Riberas, entre ArcelorMittal hasta febrero del año pasado, cuando los hermanos recompraron su porcentaje a la siderúrgica, y a partir de ahora también entre el grupo japonés Mitsui y los accionistas institucionales que adquieran el 35% que sacarán a Bolsa a través de una colocación.

No habrá acciones nuevas –ampliación de capital– ni tampoco tramo para los pequeños inversores, y una parte del dinero que obtenga Acek por la venta se destinará a amortizar el crédito sindicado de 900 millones que firmó para comprar el porcentaje de ArcelorMittal por 875 millones de euros, como publicó CincoDías el pasado 3 de febrero. Esta operación valoraba el 100% de la compañía en 2.500 millones de euros, si bien la compra de Mitsui, acordada el pasado septiembre, elevó la tasación a 3.330 millones de euros al pagar 416 millones por un 12,525%.

Gestamp Automoción distribuyó un total de 48,4 millones de euros de dividendo el año pasado, un importe equivalente exactamente al 30% de los 161,4 millones que ganó en 2015. Ese porcentaje se ha reiterado de manera exquisitamente precisa también en los dividendos con cargo a 2014 (37,7 millones respecto a un beneficio de 125,7 millones) y 2013 (33,9 millones de 113).

Este es el pay out pasado, si bien fuentes conocedoras de la operación de salida a Bolsa señalan que se mantendrá una vez sea una empresa cotizada. Un portavoz de Gestamp declinó hacer comentarios sobre esta información.

La rentabilidad por dividendo variará en función de la capitalización final y de la capacidad de Gestamp de elevar su beneficio neto. Para un precio de 3.500 millones de euros, el dividendo con cargo a 2015 hubiera supuesto una rentabilidad cercana al 1,4%; para 4.000 millones, el porcentaje caería hasta el 1,2%.

El siguiente paso de Gestamp, que será más o menos simultáneo a la convocatoria de los analistas, será aprobar la salida a Bolsa en la junta de accionistas que celebrará el 3 de marzo. Aquí se producirá la metamorfosis de Gestamp para que sea una empresa cotizada homologable. Realizará un desdoblamiento (split, en la jerga) de 120 acciones nuevas por cada una antigua. Esto elevará el número de títulos de Gestamp desde los actuales 4,8 millones a los 575,5 millones. Así permitirá que las acciones tengan una valoración razonable, lo que repercutirá en su liquidez en Bolsa. Para una valoración de 3.000 millones, el precio por acción sería de 5,2 euros;para 4.000, de cerca de 7 euros.

Restricciones a los pagos en función de la deuda

La política de retribución, salvo contadas excepciones, se ha respetado al milímetro en Gestamp Automoción. El grupo, pese a su crecimiento constante a través de compras, siempre ha mantenido a raya sus ratios de apalancamiento. A cierre de 2015 pagaba por sus préstamos en euros –1.133 millones de los 1.448 millones brutos– entre un 1,45% y un 2,5%, lo que supone una rebaja respecto al rango de finales de 2014, que oscilaba entre el 1,45% y el 3,5%. Los vencimientos del pasivo financiero a cierre de 2015 ascendían a unos 550 millones de euros hasta el año 2019, mientras que a partir de 2020 expiran alrededor de 800 millones de euros.

Su deuda financiera neta ascendía a finales de 2015 a 1.340 millones, mientras que cerró con un ebitda de 760 millones. Su ratio de deuda respecto al ebitda se sitúa por tanto en menos de 1,8 veces. Pues bien, Gestamp tiene un préstamo sindicado por 825 millones, que ha ido refinanciando año tras año desde que lo suscribió en 2013 por un importe superior. Y este tiene una serie de condiciones de retribución. En caso de que la deuda neta entre el ebitda se sitúe entre dos y tres veces, el dividendo no podrá ser superior al 35% del beneficio. Si es inferior a dos veces, como ocurre ahora, podría repartir hasta el 50%.

La compañía cuenta con cerca de 100 plantas de producción en 20 países del mundo. Suministra productos a 12 de los principales fabricantes del automóvil del mundo. La última apertura la realizaron en Pune (India), donde abrieron una fábrica especializada en su tecnología de estampación en caliente con una inversión de 36 millones. Surtirá a Tata, Fiat Chrysler y Ford.

Las últimas cuentas disponibles desvelan una facturación de 7.035 millones en 2015, un 12,4% más.

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