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El pleno de la CNMC tumba tres veces las cuentas del organismo

El presidente las remite a la Intervención General del Estado sin el respaldo del consejo

El pleno de la CNMC tumba tres veces las cuentas del organismo

El consejo de administración de la CNMC ha rechazado en tres ocasiones, por seis votos en contra y cuatro a favor, las cuentas del organismo correspondientes a 2015. La primera vez que estas se formularon fue en julio del año pasado; ya en septiembre fueron rechazadas coincidiendo con una reformulación solicitada por la Intervención General del Estado (IGAE) y en octubre y noviembre se tumbaron de nuevo “ante la negativa del presidente de proporcionar información sobre las mismas al consejo”, aseguran fuentes del mismo.

 Desde ese mes, los consejeros dicen no haber vuelto a saber nada, si bien, una fuente oficial confirma a CincoDías, que han sido enviadas a la IGAE sin la aprobación del consejo, “porque la ley no obliga a ello”. Según sus palabras, “las cuentas las formula el secretario general” y el consejo “solo tiene que tener conocimiento de las mismas, no necesariamente aprobarlas”.

Sin embargo, entre las funciones del consejo que establece la Ley de Creación de la CNMC, de junio de 2013, está la de “aprobar el anteproyecto de presupuesto y formular las cuentas del organismo” (artículo 20, apartado, 15). Y para despejar cualquier duda, fuentes jurídicas remiten al desarrollo reglamentario de la norma: el Real Decreto 657/2013, que en su artículo 8, apartado 2-letra m, establece, como potestad del consejo, “aprobar el anteproyecto de presupuesto y formular y aprobar las cuentas anuales del organismo”. De hecho, así se hizo con las de 2014.

Según distintas fuentes, el rechazo se debió “a la negativa del presidente [José María Marín] a entregarlas desglosadas”, como ocurrió el año anterior. Los seis vocales del pleno que han votado siempre en contra son Eduardo García Matilla, Diego Rodríguez, Clotilde de la Higuera, Fernando Torremocha y Benigno Valdés, junto con la vicepresidenta, María Fernández. Todos ellos mantienen un frente común en contra del papel que desempeña el director de Promoción de la Competencia, Antonio Maudes, brazo derecho del presidente, y sus “injerencias” en la labor de la Sala de Supervisión.

Los fondos del sistema

Este rechazo a las cuentas “no se debe a que estén a favor o en contra de las mismas o a una razón de desconfianza”, sino “a la falta de información detallada de algunas”, subrayan fuentes conocedoras de la situación, quienes añaden que, “a ciegas no se pueden aprobar”.

Se trata, entre otras, de una partida de 12 millones de euros, de los que solo se han ejecutado ocho millones; a gastos de representación de 80.000 euros, de los cuales solo se han ejecutado 30.000 y otras relativas a publicaciones. Las mismas fuentes, creen que las cuentas han sido enviadas a la IGAE con “salvedades”, la de que “no ha sido aprobada por el pleno”. Tras la Intervención del Estado, hay un control expost por parte del Tribunal de Cuentas.

La CNMC se financia vía Presupuestos del Estado y para ello utiliza una contabilidad analítica. Aunque la partida para su funcionamiento no es elevada en términos relativos (unos 60 millones de euros anuales que proceden en parte de los peajes de la electricidad y el gas que pagan los usuarios en su factura y que se trasvasa al Tesoro), la Comisión recauda y gestiona fondos muchísimo más relevantes: partes de los destinados a retribuir a las actividades reguladas de la electricidad y el gas (unos 5.000 millones de euros), amén de la cuenta bancaria en la que están depositados los mil millones de superávit de tarifa que ha registrado el sistema eléctrico desde 2013.

Estas cantidades también forman parte de las cuentas de 2015 que la mayoría del pleno se ha negado a aprobar por falta de información. “Una situación impensable en el consejo de cualquier sociedad”, señalan.

Guindos negocia con el PSOE y C’s la segregación

El Ministerio de Economía tiene muy avanzada la propuesta de proyecto de ley por el que se anulará la Ley de Creación de la CNMC y con el que este organismo se dividirá en dos (uno de Supervisión sectorial y otro de Competencia). Según fuentes políticas, el titular de Economía, Luis de Guindos, tiene ya perfilado un acuerdo con el PSOE y Ciudadanos sobre dicha propuesta. Guindos quiere atar todos los cabos con la oposición antes de tramitar el citado proyecto de ley en el Congreso, si bien, los socialistas quieren que algunos aspectos se debatan o se resuelvan mediante enmiendas. El ministro de Economía, ya reconoció oficialmente hace un par de semanas en una comparecencia en el Congreso que la CNMC se escindirá, aunque la medida se daba por descontada, pues formaba parte del pacto de Ciudadanos tanto con el PP como con el PSOE.

Mientras tanto, el presidente del organismo, José María Marín, contrario a la segregación, está intentando que haya el mayor número de competencias comunes. Todo apunta a que Marín se matendría como presidente de Competencia y la actual vicepresidenta,María Fernández, ocuparía la presidencia del nuevo organismo de Supervisión. Aunque, según ha dicho el ministro de Economía en el Congreso de Diputados, el objetivo es “reforzar su independencia”, el cisma interno que vive el organismo desde hace más de un año, con un consejo dividido, es el que ha llevado al Gobierno a plantear la separación.

Ello a pesar de que el Tribunal Supremo, tras escuchar al Tribunal de la UE, ha declarado ilegal la suspensión anticipada de los mandatos de los consejeros de los organismos que dieron lugar a la CNMC en 2013, pero no ha puestos en cuestión el modelo integrado.

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