Banca

Dancausa critica el "regocijo general" por los fallos contra la banca

Dice que se está implantando la teoría de que los banqueros son como los de Mary Poppins: los avaros que están sacando el dinero a la gente”

Bankinter ha vuelto a superar su récord de beneficios. En 2016 ganó 490,1 millones de euros, un 30,4% más, impulsado por Portugal. Con una rentabilidad del 10,9% sin Portugal, aspira a llegar al 12% este año. Su consejera delegada, María Dolores Dancausa, criticó que “se está queriendo transmitir la idea de que la banca es perversa por naturaleza”.

El miércoles fue Santander, ayer Bankinter. Las dos entidades han sido las primeras en presentar sus resultados de 2016, y las dos cuentan con la aprobado del mercado en un ejercicio complicado, según sus protagonistas. Y en el que las incertidumbres de última hora por cambios fiscales, contables por la entrada en vigor de una nueva circular, y por unas provisiones inesperadas por las sentencias para que devuelvan parte del dinero de las cláusulas suelo, se han unido a unos bajos tipos de interés y a unos mayores requerimientos, en general, de capital.

Las comisiones pueden ser un "irritador" para el cliente

Bankinter considera que tiene la estructura idónea para seguir mejorando sus resultados y ganando eficiencia sin necesidad de reducir plantilla ni cerrar oficina, estrategia distinta a la del resto de sus rivales. En la actualidad cuenta con 5.486 empleados y 447 sucursales, incluyendo las 86 de Portugal. La entidad no modificará su política de comisiones por “el clima” contra el sector. “Las comisiones pueden ser un enorme irritador para el cliente cuando le cobras por algo que no aporta valor. Al final, acabas perdiendo al cliente más pronto o más tarde”, opina, pero defiende que hay que pagar por servicios que den valor. El banco, con un perfil de cliente de renta media alta, reconoce que ha comenzado a ofrecer otro tipo de productos a los clientes que tienen o quieren una sicav ante el previsible cambio de fiscalidad.
Sobre el crédito, la directora financiera, Gloria Hernández, dijo que en los últimos dos meses se ve cierta estabilidad en los spreads en hipotecas y préstamos a empresas y confía en que la tendencia continúe.
La consejera delegada, María Dolores Dancausa, explicó ayer que el banco está “bien preparado” para afrontar “con éxito” los retos que se presenten a lo largo de 2017, un ejercicio que estará lleno de “luces y sombras”. Eso sí, la entidad no tiene intención de adquirir nada en España para crecer. Tampoco en Portugal, único país donde tiene una filial.
Sobre la futura Ley Hipotecaria, Dancausa pidió, como casi todos los bancos, seguridad jurídica. Y sobre la comercialización de hipotecas multidivisas, el banco aseguró que “si nos hemos equivocado, reparamos el error, pero la mayoría de las hipotecas multidivisa tienen muy bien analizados los perfiles a los que se han otorgado: clientes de un nivel económico social, con carrera universitaria...”.

Se da la coincidencia de que ambas entidades han sido las únicas prácticamente que no han comercializado hipotecas con cláusulas suelo, con lo que la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea no les afecta.

Así, Bankinter cerró 2016 con un beneficio récord de 490,1 millones de euros, un 30,4% más, gracias a Portugal, tras concluirse el pasado 1 de abril la operación de traspaso de todo el negocio adquirido a Barclays en ese país. Sin tener en cuenta esta operación, su beneficio neto sería de 426,5 millones de euros, un 13,4% superior al de 2015.

Su filial lusa le ha permitido mejorar un 12,6% su margen de intereses, aunque sin Portugal el banco también habría logrado subir esta línea de la cuenta en un 5,1%, pese a los bajos tipos de interés. Pero ha sido la aportación de 128 millones de euros en resultados extraordinarios, correspondientes al denominado badwill (diferencia del valor en libros y el menor precio pagado), lo que ha contribuido en mayor medida al destacado incremento de las ganancias de Bankinter.

Para este año, el banco espera seguir mejorando sus beneficios, y pretende que Portugal sume el 10% de los ingresos del grupo en dos años. También tiene como objetivo alcanzar un 12% de rentabilidad durante el presente ejercicio (sin Portugal), y deja para más allá de dos años conseguir niveles del 15%, porcentaje que varios bancos incluso superaron antes de la crisis financiera. Su rentabilidad actual es del 10,9% sin Portugal (la misma que un año antes), la más alta de la banca cotizada española. Con su filial lusa el ROE llega al 13,48%.

El banco, además, ha garantizado que para este ejercicio mantendrá su pay out en el 50% (el más alto del sector) y el pago se hará por completo en efectivo. Pero gran parte de la rueda de prensa de los resultados de Bankinter de 2016 lo ocupó las preguntas sobre hipotecas y las innumerables sentencias sobre las cláusulas suelo, entre otras. Dancausa considera que a raíz de estas sentencias se está transmitiendo la idea de que la banca “es perversa por naturaleza”. Cree que el “regocijo general” que se está produciendo “no procede de personas que estén resentidas o que hayan tenido un conflicto concreto con algún banco, sino que está bastante generalizado entre organismos, personalidades y periodistas”. “Igual esto es un despropósito”, sentenció.

Mantiene que la banca “ha pagado con creces” sus errores y ahora trata de hacer las cosas bien. Y dice que se está implantando la teoría de que “los banqueros somos como los de Mary Poppins, los avaros que les estamos sacando el dinero a la gente. No creo en esa banca, sino en la que es un financiador de sueños de la gente”. Asegura que se está tratando a todas las entidades por igual, aunque no lo sean. “Somos bancos que, con nuestras equivocaciones, tratamos de hacer las cosas lo mejor posible”, recalcó, y se ha preguntado por qué se le tiene “tanta manía” a la banca en general.

Como en todas sus intervenciones, Dancausa siempre sorprende por su sinceridad. No esquiva las contestaciones. Así, en la rueda de prensa de ayer también mencionó la proliferación de los negocios de reclamaciones, en los que se mezclan “los casos de personas que realmente merecen ser reparados con otros casos en los que se estimula sin ningún tipo de escrúpulo que personas formadas y alfabetizadas se declaren ignorantes y analfabetas”. Advirtió de que “si el negocio de las reclamaciones es bastante más sustancioso que el negocio de las hipotecas, ¿quién va a dar hipotecas y a qué precio? ¿Quién va a ser el valiente que se va a dedicar a ese loable y lícito negocio que es ayudar a la gente a cumplir ese sueño de su vida que es comprar una casa y poderla financiar?”.

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