Star Wars

‘Rogue One’: el nuevo intento de Disney por rentabilizar Star Wars

La multinacional prevé recaudar 124 millones desde este viernes hasta el domingo

Rogue One
Un fotograma de 'Rogue One', la nueva película de Star Wars.

Disney ha vuelto a poner en marcha la máquina del dinero de Star Wars. Llega a los cines este fin de semana Rogue One, una nueva entrega de la saga fantástica. Con ella, la multinacional estadounidense busca repetir el éxito de la película estrenada el año pasado, El despertar de la Fuerza. Por el momento, espera recaudar unos 124 millones de euros en el estreno a nivel mundial gracias, en buena parte, a las prerreservas de entradas. En España alcanzan las 70.000.

Los datos están lejos de suponer el impacto de la octava entrega de hace un año. Entonces, 248 millones recaudados en su primer fin de semana en pantalla grande se elevaron a más de 2.000 a finales de año. Con la medalla bronce a la tercera película más taquillera al cuello, la historia sobre los designios de Leia, Luke y Han Solo tras derrotar a Darth Vader catapultó los resultados trimestrales de la marca de Mickey Mouse un 86% e hizo que cerrase el año en números positivos a pesar de la caída en la televisión por cable. Por el momento, las previsiones para el cierre del año fiscal de 2017 están en que Disney cierre el próximo ejercicio con un beneficio cercano a los 8.800 millones frente a los 8.455 con los que cerró el de 2016 en el pasado octubre.

Los analistas se muestran, por el momento, escépticos con que esta nueva entrega suponga una entrada de dinero tan importante. Doug Creutz, de Cowen & Co, desgranó a Bloomberg las dudas sobre la respuesta de la taquilla al tratarse de la primera de las siete películas ya estrenadas que cuenta una historia paralela a la original. Rogue One es la primera de otra trilogía centrada en cómo la resistencia se hizo con los planos de la Estrella de la Muerte. Una precuela de la primera película, que en mayo de 2017 hará 40 años de su estreno.

Con estas dos trilogías en curso, Disney espera estrenar una nueva película antes de cada Navidad hasta 2020. Un intento por rentabilizar a golpe de taquillazo la compra en 2012 de la enseña creada por George Lucas por 3.125 millones. El valor total de la franquicia, según la web Statistic Brain, está en los 29.000 millones y 1.000 provienen del merchandising. Además de la productora Lucasfilm, Disney se hizo con las filiales Light & Magic, LucasArts o Skywalker Sound. Unas compañías muy valoradas en la industria hollywoodiende por prestar las avanzadas soluciones técnicas en animación, efectos especiales y postproducción que desarrolló Lucas durante la filmación de las otras entregas de La Guerra de las Galaxias.

Tras deshacerse de un imperio que también ha producido éxitos de público como las sagas de Indiana Jones, George Lucas declaró su intención de dedicarse a “la filantropía y al cine experimental”. Ha sido un proyecto liderado por Bill Gates y Warrent Buffet, The Giving Project, con el que se ha comprometido a donar la mitad de su fortuna, que Forbes calcula en 1.400 millones. Disney, por su parte, parece estar a gusto con la nueva incorporación en su cartera cuatro años después de la venta Disney.

“Esto nos está saliendo bien. Miren el año que hemos tenido”, declaró ufano Bob Iger, presidente y director ejecutivo de Disney, el pasado sábado antes del preestreno. Y es que la tecla que ha tocado Disney con Star wars no es nueva para la compañía. Ya en los años noventa cerró un acuerdo con la Pixar de Steve Jobs para producir clásicos de la casa como Toy Story hasta que en 2006 se hizo con la compañía por 6.000 millones. Repitió la operación en 2009 con los superhéroes de Marvel por 2.800 para subirse a la fiebre por ídolos juveniles como Spiderman, El increíble Hulk o Iron Man. A la espera de cómo se despeje la incógnita del comportamiento de Rogue One, estrenos como Capitán América son responsables de que cerrase el último trimestre con una mejora del beneficio del 5%.

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