Ángeles Villaescusa, directora general de Esri España

“Los mapas inteligentes democratizan el análisis de datos”

La directiva asegura que esta tecnología se ha convertido ya en una 'commodity' de muchas aplicaciones

Ángeles Villaescusa, directora general de Esri España.
Ángeles Villaescusa, directora general de Esri España.

"Los mapas inteligentes se han convertido ya en una commodity de muchas aplicaciones. Se están utilizando para prevenir incendios, detectar fraudes en el uso irregular del agua, para descongestionar el tráfico en las ciudades o para que una empresa sepa qué sucede en tiempo real en cada uno de sus puntos de venta”. Así lo defiende Ángeles Villaescusa, directora general en España de Esri, una de las compañías más importantes del mundo en el ámbito de los sistemas de información geográfica (GIS). “Vivimos en un mundo donde todo está sensorizado y medido y necesitamos repensar cómo medimos todos los datos que recogemos y cómo los convertimos en información de valor. Y, en ese contexto, los mapas inteligentes resultan clave”, continúa.

Los sistemas de información geográfica permiten relacionar todo tipo de variables y organizar, almacenar y modelizar grandes cantidades de datos procedentes del mundo real y vincularlos a una referencia espacial, pues en cualquier punto de la realidad existe una información trasladable a unas coordenadas X, Y y Z. Pero, como advierte Villaescusa, la tecnología de mapas y su uso ha cambiado enormemente en los últimos 40 años. “Los mapas han dejado de ser estáticos para convertirse en dinámicos. Además, en el pasado eran herramientas solo usadas en el ámbito profesional, porque eran las empresas quienes las necesitaban para gestionar sus activos (infraestructuras, territorios...) Todo esto ha cambiado y ahora los mapas inteligentes (aquellos que tienen información detrás) son accesibles para todo el mundo. Google democratizó el uso del mapa; hizo que el mapa fuera un lenguaje de comunicación que entendamos todos a nivel consumidor”, continúa Villaescusa.

La ejecutiva de Esri defiende que los mapas inteligentes son ya una commodity de todos los sistemas de información y seguirán siéndolo, porque son los que aportan el contexto, los que dan la información. “Por ejemplo, el GPS es un sistema que te permite establecer una comunicación y una geolocalización, pero si el GPS no tiene un mapa detrás para poner el contexto, no sirve de mucho”. Villaescusa sostiene que los mapas inteligentes ayudan a las organizaciones, tanto públicas como privadas, a poner sus datos en valor, y cuenta que Esri dedica casi el 30% de sus ingresos anuales a evolucionar su tecnología. La compañía, con 5.000 clientes y más de 100.000 usuarios en España, facturó el pasado año unos 3.000 millones de dólares en todo el mundo.

“Google hizo que el mapa fuera un lenguaje de comunicación que entendemos todos. Ayudó a democratizarlo”

La directiva cree que la mejor manera de entender el potencial de los mapas inteligentes es viendo cómo lo están empleando algunas organizaciones, que han puesto en marcha proyectos “realmente innovadores, y que les permite hacer mejor las cosas”. Por ejemplo, la Confederación Hidrográfica de Murcia está utilizando drones para cartografiar e inventariar toda la información referente a las siete presas que hay en la región de Murcia, entre otras cosas saber exactamente cuál es el volumen de agua recogida en las presas. “Para llevar a cabo este proyecto están usando nuestra nueva aplicación Drone2Map for ArcGIS, que permite a un usuario –sin tener que ser un experto– procesar y trabajar en tiempo real con las imágenes que se están tomando desde el dron. Es un método muy disruptivo, que está permitiendo a este organismo hacer una gestión más eficiente de estas presas, al aumentar la precisión de sus servicios, ahorrar tiempo y reducir notablemente los costes”.

En unas conferencias de Esri organizadas recientemente en Madrid el secretario general de la Confederación Hidrográfica del Segura aseguró que llevaban 20 años sin hacer mediciones de profundidad en los embalses, “y con este proyecto hemos logrado reducir de 3 a 5 veces el coste respecto a los procedimientos convencionales”

Otro proyecto que destaca Villaescusa es el llevado a cabo por Nivea, que quería saber qué es lo que sucede en tiempo real en cada uno de sus puntos de venta. La compañía está utilizando una app de recolección de datos en tiempo real, donde han puesto como eje común el mapa. “Están combinando toda la información que tienen sobre sus puntos de venta y los diferentes productos que tienen con toda la información que les llega procedente de diversos proveedores como Nielsen, INE, etcétera. Fusionar todas estas capas de información les permitirá tomar decisiones de manera más rápida y eficaz, y de manera proactiva y no reactiva. Podrán planificar en tiempo real qué producto siguen manteniendo en los lineales de Carrefour y cuales no. Antes tomar esa decisión era mucho más difícil. Había que esperar a saber cuánto habías vendido allí”, dice.

Villaescusa habla también de otra aplicación nueva de Esri: Insights. Asegura que es la primera que permite analizar todo el ecosistema de datos de una organización, desde los sistemas corporativos, geodatabases o sistemas de big data, en una única plataforma de mapas inteligentes. “Esta tecnología supone un giro en la oferta de sistemas de información geográfica, ya que combina herramientas de análisis espacial y de business intelligence para lograr una visión global, detectando patrones, tendencias y escenarios en una organización”. La directiva defiende que se trata de “una aplicación muy fácil de utilizar por lo que no precisa ninguna preparación especial para hacer un análisis espacio-temporal con ella. Esta herramienta, que sirve para cualquier industria, democratiza el análisis de datos en las organizaciones”.

Una vía para mejorar los servicios públicos y privados

Villaescusa defiende que la tecnología de Esri es un “pieza fundamental”, un “facilitador” para que las organizaciones puedan explotar sus datos, y con ello dar un mejor servicio, generar nuevos productos y fomentar la participación ciudadana. “Nuestros clientes utilizan nuestra tecnología para capturar información, procesarla, gestionarla y difundirla”.

Villaescusa cuenta cómo el Ayuntamiento de Madrid usa los mapas inteligentes de la firma para convertir la capital en una smart city bajo el proyecto MiNT (Madrid Inteligente). El consistorio está trabajando, entre otras cosas, en una app para que el ciudadano pueda ver el censo de locales censados en la capital de España y qué licencia tienen, por ejemplo. Otros clientes de Esri (tiene 350.000 en todo el mundo) son los Bomberos de Barcelona, que han mejorado su capacidad de anticiparse y prever incendios en la ciudad a través del análisis geográfico, y el Gobierno de Cantabria, que ha creado un visualizador online en el que se facilitan datos geográficos gratis para ciudadanos y empresas.

Villaescusa destaca también el acuerdo alcanzado en EEUU entre Esri y Waze, la aplicación de tráfico y navegación basada en la comunidad más grande del mundo (más de 65 millones de usuarios). “Este acuerdo permitirá intercambiar información entre las administraciones locales que usen la plataforma de Esri y Waze sobre el tráfico y el estado de las infraestructuras. Ello enriquecerá a Waze, porque podrá dar un valor extra a su comunidad para calcular rutas. Y, al mismo tiempo, los datos anónimos y agregados facilitados en tiempo real por los usuarios de Waze podrán ayudar a las administraciones a crear estrategias de transporte público más eficientes y elevar la seguridad vial”.

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