Mercado financiero

Popular, en caída libre. Los bajistas y Credit Suisse hunden el valor

Reyes Calderón ha propuesto a Saracho y ha tanteado a Nin para sustituir a Ángel Ron

Banco Popular

Las acciones de Popular siguen su desplome. Ayer volvieron a caer un 7,78%, tras cotizar sus títulos en 0,771 euros, mínimos desde noviembre de 1987. Un demoledor informe de Crédit Suisse fue el detonante de la nueva caída. El mercado apuesta por que el banco no cumplirá sus objetivos de rentabilidad de 2018. Los fondos especulativos ya suman el 8,6% del capital, máximo histórico, y se acercan al primer titular, la Sindicatura, que controla el 9,6%. Los consejeros díscolos han tanteado a Emilio Saracho, de JP Morgan, y a Juan María Nin, ex consejero delegado de Sabadell y CaixaBank, para sustituir a Ángel Ron.

No hay tregua para Banco Popular. Un informe de Crédit Suisse recortaba ayer el precio objetivo de la entidad que preside Ángel Ron hasta 0,7 euros por acción, frente a los 1,1 euros anterior. Crédit Suisse dejaba así sus acciones sin potencial de revalorización. La caída que sufrió ayer agrava las pérdidas que el valor sufre en Bolsa desde comienzos de año, y ya cede más del 71,3% desde enero, en tanto que su capitalización bursátil se ha reducido hasta los 3.235,7 millones de euros. Las posiciones cortas en el banco alcanzaron un 8,6% del capital de la entidad a 25 de noviembre –7,79% comunicado el 11 de noviembre–, lo que supone el nivel más alto desde junio de 2010, fecha en la que comienzan los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Los fondos especulativos se hacen así fuerte en el capital de la entidad, y se acercan rápidamente al primer accionista, la Sindicatura, que controla el 9,6%. El aumento de su influencia en el capital de Popular coincide también con las diferencias que existen en estos momentos en su consejo de administración, con un grupo de consejeros, encabezados por el mexicano Antonio del Valle, que suma el 4,25% del capital, que quieren sustituir a Ron como presidente.

Los bajistas

Las firmas que más apuestas a la baja en Popular son AQR Capital Management, que tenía declaradas posiciones sobre el 2,92%, y Marshall Wace, que declaró posiciones cortas sobre el 2,230% del capital de Banco Popular.

Este grupo de consejeros díscolos, entre los que se encuentran también Reyes Calderón, consejera coordinadora y responsable de la comisión de nombramientos, gobierno y responsabilidad corporativa de Popular, llevan tiempo reuniéndose y buscando un sustituto para presidir Popular. Han preguntado a varios exprejubilados de banca comercial, como a Juan María Nin, ex consejero delegado de Sabadell y después de CaixaBank, y al que fuera responsable de JP Morgan en España y ahora vicepresidente mundial de esta entidad estadounidense, Emilio Saracho. Ayer se celebró una reunión ordinaria de la comisión de nombramientos en la que previsiblemente se iba a proponer este cambio, pero al final no se produjo esta propuesta.

Varias fuentes aseguran que ambos estaban dispuestos a aceptar el cargo, aunque Saracho era el que contaba con más posibilidades, pese a que su trayectoria profesional está totalmente vinculada a la banca de inversión. De ahí, que fuentes conocedoras de los pasos de Del Valle mantienen que este fichaje podría tener por objetivo iniciar conversaciones para una posible fusión, pero en este caso no con Banco Sabadell, sino con otro de los principales bancos españoles, que estaría dispuesto a seguir creciendo en España a través de fusiones.

Otras fuentes recuerdan que la familia Del Valle adquirió por solo 200 millones de dólares Metropolitan Bank Group de Chicago, en tres años. A través de esta operación pudo hacerse con otros pequeños bancos. La rebelión de Del Valle y de otros consejeros, sin embargo, no cuenta, de momento, con el apoyo suficiente para destituir a Ron. Se necesitan dos tercios para ello, aunque podrían llevarlo a la junta de accionistas.

El asalto a la cúpula de Popular y el castigo a su acción se produce, según otras fuentes, en un momento en que la entidad está cumpliendo en tiempo y forma el plan de negocio aprobado en mayo, con la ampliación de capital de 2.500 millones, la próxima constitución de un banco malo para desconsolidar 5.800 millones de su balance, y el ajuste de personal y oficinas. Ayer anunció que había culminado el cierre de 195 sucursales, de las 302 oficinas a cerrar.

El protagonismo de Reyes Calderón, encargada de buscar al sustituto de Ron, puede acarrearle problemas legales ya que no tiene autorización del consejo para negociar la sustitución del presidente actual.

La acción se desploma y cae un 7,7%, al mínimo desde 1987

Las acciones de Banco Popular sufrieron ayer un drástico desplome en Bolsa. Cayeron un 7,77%, y su acción cotiza a 0,771 euros, el mínimo desde 1987. Algunas fuentes financieras aseguran que el mercado está castigando en exceso el valor. Pero las dudas sobre el cumplimiento de su plan de negocios creen. Así, al duro informe de hace dos semanas de Bank of America se le sumó ayer el de Crédit Suisse.

La firma suiza sitúa el precio objetivo de Popular hasta 0,7 euros por acción, frente a los 1,1 euros anterior. Duda de que el banco pueda desinvertir 15.000 millones de euros en activos inmobiliarios hasta 2018, que pueda llegar a una rentabilidad que supere el 6% al 7% en 2018, cree que el banco malo –pendiente de autorización– podría consumir capital entre 25 a 225 puntos básicos, en función de la estructura de la nueva sociedad inmobiliaria. Calcula, así, que este vehículo inmobiliario podría sumarle un déficit de capital de 2.281 millones. Considera también, que Popular no podrá retomar su dividendo hasta 2018. Crédit Suisse participa en la financiación del banco malo de Popular, conocido como Sunrise.

Mientras, los bajistas se ceban en el banco. Controlan ya el 8,6%. Hace un mes sumaban el 6,3%, y en julio su control era del 2,27%.

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