Banca

Los consejeros díscolos con Ron ganan poder en Popular

Los consejeros contrarios a la gestión del presidente de Popular ganan adeptos

El banco ha emitido un comunicado en el que asegura que "el consejo ha reforzado su apoyo al presidente"

El presidente del Banco Popular, Ángel Ron. EFEArchivo
El presidente del Banco Popular, Ángel Ron. EFE/Archivo EFE

Los consejeros díscolos con la gestión de Ángel Ron ganan adeptos y la presión sobre el presidente de Popular crece. Al mexicano Antonio del Valle, o Allianz se le han unido otros accionistas como la independiente Reyes Calderón, según varias fuentes. El banco emitió anoche una escuota nota en la que dice que el consejo “ha reforzado su apoyo” a Ron. El consejo celebrado ayer y en el que estuvo presente el BCE, aprobó los fichajes de Remigio Iglesias como presidente de su banco malo, y de Roberto Rey como CEO.

El consejo de administración de Banco Popular nunca se había encontrado tan dividido. La caída de la acción de la entidad parece que es el detonante de las fricciones existentes en su máximo órgano de gobierno, aunque el mar de fondo es mayor. En la reunión que mantuvo ayer este organismo se aprobó los nombramientos del presidente y del consejero delegado de su banco malo. Remigio Iglesias, ex director de Banco Santander, ha sido fichado como presidente de la nueva sociedad inmobiliaria; y Roberto Rey, ex CEO de San José, será el nuevo consejero delegado.

El banco, además, se vio presionado ante las especulaciones sobre el futuro de Ron y emitió un comunicado en el que asegura que “el consejo ha reforzado su apoyo al presidente y a la estrategia del banco. Además, se mantiene unido para impulsar el plan de negocio anunciado al mercado, y ha reforzado su apoyo a Sunrise”. Pero no especifica si fue o no por unanimidad.
Iglesias fue director recuperaciones y saneamientos de Santander, puesto desde el que representó al banco en negocios inmobilarios como Sareb y Metrovacesa. Salió del banco en 2015, tras la remodelación que hizo Ana Botín. Roberto Rey era hasta ahora número dos de Carbures y ex consejero delegado de Grupo San José. Fue también director general de Caja Burgos y más tarde de Banca Cívica. Ambos tienen experiencia en el sector inmobiliario.

En el consejo, además, se comunicó los avances conseguidos en la constitución de este vehículo, que le permitiría desconsolidar 6.000 millones brutos (4.000 millones netos) de sus activos adjudicados, operación que supondría un balón de oxígeno. Este anuncio tomó ayer mayor relevancia si se tiene en cuenta que se produce en una reunión en la que estaban presentes representantes del BCE, que asistieron al consejo para comprobar el grado de debate existente en estos organismos.

Fuentes financieras conocedoras de los planes de Popular afirmaron que su banco malo, conocido como proyecto Sunrise, “es complejo, razón por lo que lleva sus tiempos, pero, de momento, está cumpliendo los plazos y las formas”. Estas mismas fuentes afirman, además, que la solvencia del banco “es buena”, y su modelo de negocio no se ha visto afectado por el desplome de sus acciones en Bolsa.

Pero la deliberación sobre el banco malo, ocupó apenas 45 minutos en un consejo de administración, casi lo que los representantes del BCE estuvieron presentes en esta reunión que duró al final cuatro horas. El malestar que se respiraba en el consejo se hizo patente tras la salida del BCE. El problema de fondo, según explican varias fuentes, es la caída de la acción, que ayer volvió a sufrir un nuevo recorte del 3,22% y ya acumula un 68% de recorte.

La entidad cuenta con el 7,79% de sus acciones en manos de hedge funds que han tomado posiciones cortas.

Varios consejeros, encabezados por el mexicano Antonio del Valle (su representante ahora en el consejo es Jaime Ruiz), que controla el 4,25% del capital, y al que le siguen Allianz, con el 3,49%, Credit Mutuel (según algunas fuentes), con el 4,06%, José María Arias, vicepresidente del banco y expresidente de Banco Pastor, Helena Revolero (presidenta de Prosegur) o Reyes Calderón, consejera independiente, pero cercana a la sindicatura (que con el 9,87% del capital y también dividida entre partidarios o no de Ron), se han unido para intentar el relevo de Ron. Y, según varias fuentes, van ganando adeptos.

Su objetivo es que la entidad mejore sus resultados y deteriorada capitalización, según aseguran. Este grupo de inversores lleva meses buscando un sustituto para Ron, y parece que ya lo han encontrado. Es un destacado ejecutivo de un banco de inversión, según algunas fuentes.

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