Salida a Bolsa

Aernnova valía 200 millones en 2015 y quiere salir a Bolsa por cinco veces más

La firma prepara su estreno en Bolsa a partir de abril del próximo año

Iñaki López Gandásegui, presidente de Aernnova.
Iñaki López Gandásegui, presidente de Aernnova.

El proyecto que nació a partir de Gamesa cobró vida por sí mismo en 1999, un año antes de que el fabricante de aerogeneradores debutara en la Bolsa española. Aernnova, hasta ese año, era una división de la compañía que se fusionará con Siemens.

Aernnova, que preside Iñaki López Gandásegui, es una rara avis. La empresa cotizada más comparable, y con muchas diferencias, es la europea Airbus (la antigua EADS). La compañía vasca se dedica al diseño y a la fabricación de aeroestructuras, como alas, estabilizadores y fuselajes de aviones.

Su eventual salida a Bolsa se baraja desde noviembre de 2014, pero los altibajos del mercado han ido posponiendo la operación. “Los accionistas no necesitan el dinero de manera urgente y prefieren maximizar el precio”, indican fuentes financieras. La fecha está ahora en abril o mayo del próximo año, una vez se conozcan los resultados del conjunto del presente ejercicio.

STJ actúa como asesor financiero en la operación; Citi, Morgan Stanley y Santander son los coordinadores globales y Bank of America Merrill Lynch, BBVA y Deutsche Bank serán colocadores. La valoración que barajan los bancos y la propia empresa ronda, en el mejor de los escenarios, los 1.000 millones de euros.

El equipo directivo tiene el 39% del capital y el fondo Springwater otro 38%

Pero en los últimos meses se han producido movimientos en el capital que tasaron la compañía por debajo de ese precio preliminar. En el primer trimestre del año pasado, Inversiones Corporativas, antiguo holding industrial de Caja Castilla La Mancha (CCM) y controlado ahora al 100% por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), realizó dos ventas. La primera, por el 4,2% del capital, al equipo directivo. La segunda, por el 35,3%, a la propia Aernnova, por un total de 71,39 millones de euros.

Esa última transacción valoraba el 100% del capital del fabricante de aeroestructuras en 202 millones de euros, un 80% menos que el precio que se baraja para la salida a Bolsa. Posteriormente a esa operación, que engordó la autocartera sobremanera, Aernnova realizó una amortización (destrucción) de acciones por el 20,1% del capital.

Con esa eliminación de capital, la sociedad conserva el 19% como autocartera, por encima del 10% que permite la ley para la sociedades cotizadas. Es de esperar que en el debut en Bolsa se vendan esas acciones propias, al margen de que otros eventuales accionistas también hagan caja.

El fondo de capital riesgo (private equity) Springwater entró en Aernnova a inicios de 2014 con un 30% del capital y después compró un 13% adicional en una operación conjunta con los directivos de la compañía. Tras los últimos movimientos en el accionariado, el equipo directivo cuenta con el 39% del capital, Springwater con el 38%, y otros socios minoritarios tienen el 4%. El 100% lo completan las acciones propias que guarda la propia compañía.

El pasado 7 de abril, y en una operación para preparar su debut en Bolsa, la junta de accionistas aprobó el desdoblamiento (split, en la jerga) del número de acciones de una a 20. Así, los 5,127 millones de títulos se han convertido en 102,540 millones de acciones. Para una valoración de 1.000 millones, el precio por acción rondaría los 10 euros.

La compañía ganó el año pasado 70,8 millones de euros, un 86,4% más que en 2014, con un aumento de la facturación del 3,3%, hasta los 601,3 millones. Su deuda neta ascendía a 439,8 millones de euros, lo que supone una ratio de endeudamiento respecto al beneficio explotación (ebit), que ascendió a 90,7 millones de euros, de casi 4,9 veces. Su deuda financiera se divide en el dinero que debe a bancos (216,7 millones) y a otras firmas, como Airbus o el Banco Europeo de Inversiones (219,9 millones).

La compañía repartió en dividendos 1,5 millones con cargo a los resultados del año pasado, si bien en 2014 este importe ascendió a 6,6 millones de euros. Aernnova está presente en España, México, Brasil, EE UU, India, China, Reino Unido, Rumania y Finlandia y cuenta con una plantilla de más de 4.300 personas.

Airbus supone el 42% de los ingresos del grupo

Aernnova es uno de los principales suministradores de estructuras aeronáuticas de los fabricantes de aviones, especialmente del conglomerado europeo Airbus y de la compañía brasileña Embraer, aunque colabora con también con Boeing, Bombardier, Sikorsky, Bell Helicopter y Beechcraft, que suman 25 programas en los que Aernnova tiene o ha tenido presencia. Airbus y Embraer son sus clientes más importantes para las divisiones de aeroestructuras metálicas y composites y generan el 63,7% de su facturación, que a cierre de 2015 ascendió a 601,3 millones de euros. Airbus supone el 41,9% del total.

Aernnova ingresó el pasado año 252 millones del grupo Airbus, con el que le une una relación como proveedor de 25 años. La compañía presidida por Iñaki López Gandásegui ha fabricado las rampas del tren de aterrizaje principal del A320, así como puertas y componentes para el A330. En los últimos años ha centrado su negocio en el diseño y fabricación del carguero Airbus Beluga XL, para el que el año pasado firmó un contrato de siete años para encargarse de tres secciones de su fuselaje trasero. Un proyecto en el que está previsto que la empresa dedique más de 350.000 horas de ingeniería de producto y que supone una carga de trabajo equivalente a 50 empleos hasta 2020.

Aernnova cuenta con una división de composites que suministra y diseña estructuras y componentes para los fabricantes de aviones. Así como una sociedad participada dedicada a la fabricación de bienes de equipo para el sector de la automoción, que en 2015 facturó 51,9 millones. El grupo vasco se ha diversificado también hacia la construcción de palas eólicas y energías renovables, con un peso aún reducido en las cuentas.

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