Contante & Sonante

Las asignaturas aún pendientes de Guindos en el sector financiero

Debe privatizar Bankia, a la vez que ampliar la fecha para poder llevar la salida del Estado de su capital

Economía debe devolver a los españoles el máximo posible de las ayudas que recibieron las antiguas cajas

Ganar influencia en el Banco Central Europeo, entre otras instituciones internacionales

Solucionar el malestar que se comenta que existe en el Banco de España

Las asignaturas aún pendientes de Guindos en el sector financiero

Ya está formado el Gobierno. Pocas caras nuevas. Eso sí, alguna de las más destacadas tiene incluso más poder, caso de Luis de Guindos, que una vez solucionada en la anterior legislatura el saneamiento del sector financiero, amplia su espectro de poder. Ahora queda bajo su batuta Industria, pese a ello Guindos no ha logrado la vicepresidencia del Gobierno con la que tanto se había especulado en círculos económicos y políticos.

Entre las medallas que se ha colgado durante la anterior legislatura se encuentran las de haber conseguido que la banca doméstica deje de ser un quebradero de cabeza para Europa en general, y para los españoles en particular, según recuerdan algunos financieros y él comenta también en su libro titulado ‘España amenazada: De cómo evitamos el rescate y la economía recuperó el crecimiento’. Pese a ello, Guindos tiene aún alguna que otra asignatura pendiente en el sector financiero. No ha logrado que la venta de las antiguas cajas de ahorros nacionalizadas (aún quedan algunas en proceso de privatización como Bankia y BMN) haya sido la fórmula idónea para devolver al contribuyente las ayudas públicas que inyectó a estas firmas. Y eso que se comprometió a devolver las ayudas públicas que recibió el sector en 2012.

De momento, y según datos facilitados por el FROB, el mes pasado en el Congreso, solo se han devuelto el 8% de los cerca de 60.000 millones en ayudas recibidos por las antiguas cajas. Y da por perdidos más de la mitad.

Guindos tiene en su cajón una medida que espera sacar en breve (claro, si los mercados se lo permiten), la venta de un paquete de acciones de Bankia, algo que ya reclamó hace dos semanas el propio consejero delegado de esta entidad, José Sevilla. Esta medida, con la que se pretende aminorar la factura estatal al sector financiero, podría llevarse a cabo incluso antes de que se pueda producir una fusión entre BMN (también nacionalizada y en la que el Estado tiene el 65% de su capital, como en Bankia). Todo depende del mercado y de las prisas que meta también Bruselas. La integración de ambos bancos está prevista que se lleve a cabo entre junio y julio de 2017.

La venta de un paquete de Bankia, que podría ser similar al colocado en el mercado en febrero de 2014 (alrededor del 7,5%) supondría un aliciente para los títulos de la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri, y para Economía, que podría recuperar algo más de las ayudas inyectadas en esta entidad y que ascendieron a 22.424 millones de euros, y de las que se concedió a BMN (más de 1.600 millones).

Pese a esta venta parcial de títulos de Bankia es complicado que Economía pueda privatizar esta entidad antes de que finalice el plazo fijado por ley, y que vence en diciembre de 2017. De ahí que Guindos también parece que propondrá al Parlamento ampliar la fecha para la venta del 65% del capital de Bankia. El FROB ya tiene una nueva redacción que sacará a la luz cuando Economía lo marque, si es necesario. Esta modificación tiene la ventaja de que cuenta con el apoyo de todos los grupos políticos, incluido Podemos, que pretende que Bankia sea un banco público. Es curioso que inicialmente la ley española que fija en cinco años la salida del Estado del capital de Bankia y de BMN, tuviese una primera redacción que fijaba este periodo en siete años, es decir, hasta 2019, según apuntan varias fuentes.

El FROB, dependiente de Economía, también tiene entre sus prioridades que Ibercaja y Unicaja devuelvan sus bonos convertibles (cocos) inyectados por esta institución entre 2017 y 2018. Unicaja tiene previsto salir a Bolsa (o eso dice) en marzo de 2017, bajo la fórmula de un listing. Ibercaja prefiere buscar un inversor institucional. Hace un año estuvo a punto de cerrar un acuerdo para la entrada en su capital de Cerberus, a través de una ampliación de capital y la posterior amortización de sus cocos, pero el descuento que pedía este inversor sobre el valor de la entidad hizo fracasar la operación.

Ahora Ibercaja, tras explorar varias fórmulas, ha encontrado una vía que puede convencer a los fondos especulativos para que entren ahora en su capital tras una ampliación de capital, poder así amortizar los cocos sin perder solvencia, y a su vez, atar a estos inversores institucionales en su capital hasta que pueda salir a Bolsa entre 2018 y 2019. Se compromete a regalar acciones del banco una vez que cotice para compensar así el posible recorte de la rentabilidad en estos años. Hay que recordar que los fondos reclaman rentabilidades superiores al 15%.

Además de estos retos, Guindos debe buscar un sustituto al actual subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, que deja la institución en enero. Y puede que también debe encontrar reemplazo para el cargo de gobernador. Y es que algunas fuentes mantienen que Luis María Linde está dispuesto a dejar su cargo con Restoy, aunque este punto no ha sido confirmado. Es un rumor. El ambiente en el Banco de España está cada vez más enrarecido. La Asociación del Grupo Directivo de la institución y sus inspectores se han distanciado de la cúpula, y parece que la situación está ya muy contaminada para poder solucionarse solo con la salida de Restoy, declara un inspector, que añade “en el Banco de España tienen ya que hacer algo”.

Designar a la cúpula de la CNMV en breve es otra de los retos de Guindos, como la de que la representación española gane peso en las instituciones internacionales como el BCE se suman a lista de asignaturas pendientes. Y no son las únicas.

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