Siete fiascos monumentales de los bancos

Anuncios a bombo y platillo, planes megalómanos, perspectivas de negocio ultrexpanisvas... que acaban en el más absoluto olvido. O incluso en los tribunales. El sector bancario español ha acumulado en la última década varios proyectos que acabaron en la papelera.

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  • 2Conciertos en la oficina 

    Caja Navarra puso en marcha en 2007 un ambicioso plan de expansión territorial. Quería estar presente en toda España, con más de 500 oficinas. No solo eso. Quería revolucionar el negocio bancario, impulsando el concepto de banca cívica; "declaramos que todos los ciudadanos son dignos de crédito, sea de 1 euro o de 100.0000 euros", decía el consejero delegado de la entidad, Enrique Goñi. El proyecto fue tomando forma, con iniciativas como "las Canchas": sucursales bancarias que por las tardes se transformaban en espacios culturales, donde los niños podían presenciar cuentacuentos y conciertos...¡y hasta jugar con la Play Station! Goñi sumó a su causa a otras tres cajas de ahorros, en el grupo Banca Cívica, que acabó saliendo a Bolsa y luego siendo adquirido por CaixaBank, pero eso ya eso otra historia. De las oficinas con conciertos y la banca participativa no queda ni rastro. 

  • 3Sucursales solo para inmigrantes 

    BBVA lanzó en 2005 un proyecto de oficinas dirigidas al público inmigrante, bajo la marca Dinero Express. La entidad quería contar con 100 sucursales, y llegar a 600.000 clientes. La presentación del proyecto se hizo en un hotel del barrio de Usera. El banco tenía intención de contratar a 300 empleados, todos ellos inmigrantes, para dar servicio a las oficinas de Dinero Express (eso sí, contratados bajo el convenio de oficinas, no el de banca, que conllevaba sueldos muy superiores). El proyecto no funcionó y en 2008 el banco había cerrado las 130 oficinas de Dinero Express. Banco Popular también desarrolló sucursales para inmigrantes, bajo la marca Mundocredit, y también acabó cerrándolas.

  • 4Desembarco de las cajas en Washington 

    Caja Navarra arrastró a su proyecto Banca Cívica a otras tres cajas de ahorros: Cajasol, Caja de Burgos y CajaCanarias. Una de las derivas más megalómanas del proyecto fue la apertura de una sucursal en Washington. El local estaba a 400 metros de la Casa Blanca, y pretendía dar servicios financieros a ONG. En la inauguración estuvieron la Infanta Elena junto a Iñaki Urdangarin. El alquiler del local era superior a 200.000 euros al año. Banca Cívica ni siquiera llegó a obtener la licencia para operar como entidad financiera en Estados Unidos.

  • 5Rurales, a la conquista de Madrid 

    Las cajas rurales trataron de nadar y guardar la ropa en su desembarco en Madrid. Querían expandirse en los municipios del sur de la Comunidad de Madrid, pero sin arriesgar demasiado. Para ello compraron una ficha bancaria en desuso  de la Caja Escolar de Fomento. Sin embargo, en lugar de operar directamente, crearon una sociedad limitada unipersonal, Red Novanca, que fucionaría como agente comercializador. Esta pirueta jurídica les permitió contratar al personal (alrededor de 50 personas) al margen del convenio sectorial de cooperativas de crédito y cajas rurales. El experimento no funcionó muy bien, y las oficinas las compró recientemente Caja Rural de Jaén.

  • 6Un banco que vende bicis y joyas 

    Hace 9 años BBVA se puso como objetivo vender en su red de oficinas productos no financieros: Coches, lavadoras, joyas, viajes e incluso viviendas, eran parte de la oferta existente en sus sucursales. Había que aprovechar al máximo el espacio y para rentabilizar las oficinas. La entidad llegó a incorporar incentivos monetarios a los gestores de las oficinas por cada artículo vendido. La estrategia no funcionó y las sucursales volvieron a concentrarse en conceder créditos y vender planes de pensiones.

  • 7Las tarjetas que iban a acabar con el efectivo 

    A mediados de los años 90 las entidades financieras lanzaron las primeras tarjetas monedero. Se trataba de un medio de pago que, por primera vez, incorporaba un microchip. Desde el sector se vendió como la vía para acabar con los pagos en efectivo. El sistema permitía, desde un cajero, hacer una recarga al chip-monedero, y utilizar luego la tarjeta para hacer pequeños pagos en comercios, taxis, máquinas de vending. Se llegaron a emitir millones de estas tarjetas, pero el modelo no funcionó. Cada sistema (4B, Servired, Euro 6000) adoptó su propia tecnología, con lo que los pagos no podían ser tan universales como se quería. Al final, pocos servicios ofecían la posibilidad de pagar a través de este formato, y poco a poco cayó en desuso.

  • 8El buscador de hipotecas 'subprime' 

    CreditServices nació como un intermediario hipotecario que prometía dar una solución a aquellos clientes a quienes les rechazaba la banca tradicional. "Si ellos no te dan una hipoteca, nosotros sí que te la encontramos". Era la punta de lanza de las hipotecas subprime en España. Llegó a contar con más de 500 oficinas, algunas de ellas con cajeros automáticos. El modelo de franquicia propició una fuerte expansión. Su creador, Javier López, hablaba en 2005 (en plena burbuja inmobiliaria) de expandirse a otros países y sacar la firma a Bolsa. Cuando llegó la crisis, fueron cerrando poco a poco  reunificadores de deudas y CreditServices se quedó con una única oficina.