Desayuno Cinco Días

El ‘big data’ cambia la agenda del consejero delegado

De izquierda a derecha: Andrés Vicente (Vodafone),  José Valiño (Abanca), Rafael Picazo (CLH), Sergio Martín (Indria) y el director de Cinco Días, Ricardo de Querol.
De izquierda a derecha: Andrés Vicente (Vodafone), José Valiño (Abanca), Rafael Picazo (CLH), Sergio Martín (Indria) y el director de Cinco Días, Ricardo de Querol.

La digitalización lleva años transformando los modos de pensar y de actuar de las empresas. Sin embargo, el boom de materias como el internet de las cosas o la inteligencia artificial ha acelerado de manera significativa la necesidad de adaptarse tanto para las empresas nativas digitales como a las tradicionales en sectores como la industria, la banca o las telecomunicaciones.

“Estamos aterrorizados por la velocidad del cambio”, aseguró ayer José Valiño, director general de IT, procesos y operaciones de Abanca durante el foro Las claves y los retos de la economía digital, organizado por CincoDías en el Hotel Intercontinental de Madrid. “La llegada de la inteligencia artificial nos ha pillado con el pie cambiado. Pasamos a un conocimiento basado en el puro dato”, señaló sobre el impacto de la digitalización en el sector bancario. “Nos obliga a transformarnos y a buscar nuevas formas de dar valor al cliente con productos y servicios renovados”. En el encuentro coincidió con directivos de otras empresas de distintos sectores como Indra, CLH o Vodafone.

También se refirió a la importancia de los datos en los nuevos modelos de negocio surgidos tras la digitalización el director de soluciones digitales de Minsait (Indra), Sergio Martín. “El dato ha pasado a tener más valor que el activo físico, esto cambia la agenda del consejero delegado, dándole mucha más relevancia estratégica”, apuntó. El directivo defendió que el uso de estos datos para conocer mejor al cliente llegará a todos los sectores aunque señaló que “todavía no ha llegado a todo lo que puede ser”. Para ello, considera que “cruzar” las distintas fuentes de información cambiará el modo de relacionarse con los usuarios.

La relevancia del dato y el uso del llamado big data supone una nueva materia que hace años no existía en la gestión de la empresa. Y esto se traduce en renovados modelos de negocio que hasta ahora no se preveían. “Todo lo que imaginamos será susceptible de estar conectado a través de un modelo de cloud”, aseguró Andrés Vicente, director general de la unidad de negocio de empresas de Vodafone. El directivo advirtió que “la digitalización es la teoría de evolución de Darwing aplicado a las empresas”, señalando que aquella que no se adapte al nuevo contexto está llamada a desaparecer en el tiempo.

En esta línea, el representante de la entidad financiera gallega apuntó que es necesario “convencer y persuadir” a los profesionales de las empresas que, pegados a la vorágine del día a día “no tienen la digitalización como una prioridad”. El directivo de Indra señaló que una alternativa para empresas no nativas digitales es crear “una nueva marca” centrada en las nuevas herramientas tecnológicas que, una vez testadas y comprobadas, lo traslade al funcionamiento y los procesos del resto de la compañía.

Martín, de Indra, señaló que este hecho abre a las empresas a nuevos modelos de negocio. “De pronto podemos hacer servicios distintos para el cliente”, apuntó. Este nuevo contexto abre además la oportunidad para la colaboración en distintos campos. Quizá el caso más evidente de esta relación entre distintos sectores es en la fabricación de automóviles conectados y autónomos, donde empresas de distintos sectores confluyen para el desarrollo de nuevos modelos.

A la vez, esto se traduce en competencia. “Ahora los competidores pueden venir de cualquier lado”, aseguró Martín. Así compañías que hace años tenían negocios distintos, en la actualidad se ven rivalizando en un mismo mercado, como en el caso de las compañías de telecomunicaciones, cada vez más volcadas en la televisión.

Valiño, de Abanca, también incidió en la necesidad de que haya una colaboración entre sectores e incluso planteó como algo normal “copiar” lo que funcione en otras compañías. “Nosotros estamos en La Coruña, como Inditex, y algunos de sus procesos digitales nos han parecido interesantes”, añadió.

Los cuatro directivos participantes en el encuentro coincidieron en señalar que la ley todavía no está preparada para los nuevos modelos de negocio. Por ejemplo, en materia de seguridad, Rafael Picazo, subdirector de gestión de aplicaciones de CLH, aseguró que este es el “gran problema” y que tiene que “regularse”. Aseguró que este hecho es “complejo” por el hecho de tratarse de un mundo globalizado.

Pero la competencia y las reglas para los distintos sectores fueron una petición común. “Estamos muy atentos al trabajo de Magrethe Vestager [comisaría de Competencia], nos interesa mucho lo que se hace a nivel europeo ya que en un mercado como este es bueno que se tienda hacia la armonización”, aseguró Valiño, de Abanca. En esta línea, Martín, de Indra, sentenció que “se haga lo que se haga la regulación siempre va a ir por detrás de los avances. Lo importante es que no haya dos reglas de juego para el mismo partido”.

Igualdad regulatoria

Vicente, directivo de Vodafone, alertó de la encrucijada en la que se encuentra el viejo continente en materia de regulación. “Hay una batalla geopolítica de industrias. Europa debe decidir si es un mercado para que otros vendan aquí o quiere ser otra cosa”, a lo que añadió que “si no se da igualdad de competir en las industrias el futuro va a ser peor”. Aseguró que este es un reto para la región y se congratuló de que esté “en la agenda” de las autoridades comunitarias.

Pese al papel omnipresente de la tecnología en el día a día de las empresas, nativas o no en la digitalización, el representante del grupo bancario gallego señaló que todavía existe oposición entre algunos sectores de la población. “Por primera vez en la historia se da servicio a seis generaciones”. Por ello, apuntó que hace solo referencia la tecnología a “dos o tres” generaciones centrales. Remarcó por tanto que hay que prestar todavía atención a la gente mayor “que es cada vez más importante por el envejecimiento de la población”. “Tenemos que adaptarnos a todo, desde los clientes tradicionales a los nativos digitales”, y por ello, descartó que la red de oficinas de la entidad acabe desapareciendo.

En esta línea, el directivo de la teleco británica aseguró que “el reto está en la microsegmentación del público”. Así, señaló que “aunque casi todo el mundo tiene una gran máquina de computación en su teléfono, no todos lo usan de igual manera”. Por ello, aseguró que, aunque la intención de la británica es tender a un modelo “100% digital”, hay cuestiones como el trato personal con el cliente en caso de problema o duda que no pueden ser realizadas por una máquina.

Junto a la fuerza de los datos, la necesidad de un marco regulatorio igual, y la exigente microfragmentación de la relación con los clientes, los empresarios coincidieron en señalar la educación como uno de los principales retos para coger el tren de la digitalización sin quedar arrollado por otros países.

“No tenemos el talento necesario y ese es uno de los problemas que tenemos que encarar”, lamentó Valiño, de Abanca. “Nuestras sociedades viven en una zona de confort y es necesario un nuevo modelo de desarrollo de talento”, añadió. “Las carreras puramente tecnológicas tienen que estar relacionadas con las ciencias sociales, es totalmente necesario”.

Picazo, de CLH, señaló que existe “mucha distancia” entre lo que se enseña en la universidad y los perfiles que posteriormente son demandados en el mercado laboral. “Esto dificulta encontrar gente bien formada”. En este sentido se movió también el directivo de Vodafone, quien defendió que “la universidad tradicional no ayuda a generar los perfiles que buscamos”, por lo que hizo un llamamiento a que las empresas se involucren en la relación con las instituciones educativas en España.

Por contra, Martín, de Indra, se mostró más optimista con la situación de los profesionales españoles. “Es cierto que hay escasez en algunos perfiles, pero también es verdad que la gente que encuentras en España es muy buena. Cuando la persona está bien formado no tiene nada que envidiar al de otros países”.

Vicente, directivo de Vodafone, defendió en sus intervenciones las posibilidades que tiene la colaboración entre las grandes empresas y las pymes en el campo de la digitalización. Así, señaló que por ejemplo, a su compañía le gusta atraer a las startups como “socios” en el desarollo de negocios y a su vez, su empresa puede dar soporte a pymes y autónomos para tener una relación más directa con las tecnologías.

Normas