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Eduardo Navarro de Carvalho, el hombre fuerte en Brasil

Es el nuevo presidente ejecutivo y consejero delegado de la filial de Telefónica en el país sudamericano

Eduardo Navarro de Carvalho.
Eduardo Navarro de Carvalho.

El brasileño Eduardo Navarro de Carvalho será profeta en su tierra. El nuevo presidente del grupo Telefónica, José María Álvarez-Pallete, le ha nombrado presidente ejecutivo y consejero delegado de Telefónica Brasil, una división que aporta casi la cuarta parte de los ingresos del grupo, y es la mayor en aportación de clientes, con cerca de 90 millones, lo que confirma al brasileño como uno de los hombres fuertes de la multinacional española.

El nombramiento se hará efectivo el 1 de enero próximo, y se une al cargo de presidente del consejo de administración de la filial, que ya ostentaba desde junio. Desde febrero de 2014 es director general comercial digital del grupo. El anterior presidente de Telefónica, César Alierta, apostó por él para dirigir esta división, clave para el futuro de la empresa.

Pallete, y antes Alierta, han apostado por él para puestos clave, y ahora vuelve a su país como máximo dirigente


En ella, ha sido el responsable de aumentar los ingresos haciendo que la teleco pase de proveer simplemente servicios de telecomunicaciones tradicionales a ofrecer toda una cartera de servicios y productos, como televisión y seguridad, basados en las tecnologías.

Navarro apuesta por competir con gigantes como Google, y afirma que los operadores como Telefónica tendrán una gran ventaja competitiva en cuanto a digitalización en sectores como la sanidad, la educación o las finanzas.

El trabajo en comercio digital del nuevo CEO de Telefónica Brasil también ha abarcado este país, entre otros de Sudamérica. La clave para llegar al mercado digital, sostiene, reside en ser un operador de telecomunicaciones potente, y de ahí operaciones como la integración con la compañía de banda ancha GVT (Global Village Telecom) en Brasil. En su nuevo cargo, tendrá que continuar el proceso, empezado en 2015.

A pesar de la crisis tanto en el mundo como en el propio Brasil, el negocio va viento en popa, con un desempeño por encima del mercado en las principales variables financieras (ingresos, OIBDA y generación de caja libre).

Hace menos de un mes el consejo de administración de la filial, participada en un 73,7% por la matriz, aprobó el mayor dividendo del año, por valor de unos 180 millones de euros.

El nuevo CEO ha asegurado, tras el anuncio de su nombramiento, que su gestión será “de continuidad”, y que no quiere “inventar nada”. Navarro ha sido siempre un firme creyente en el gran potencial de Brasil, defensa que viene realizando en los muchos foros públicos y privados en los que ha participado a lo largo de su trayectoria profesional en todo el mundo.

Brasil encara 2017 con un Gobierno amigo de la inversión y expectativas de nueva regulación en la industria, según Amos Genish, el consejero delegado saliente de la filial.

Navarro, ingeniero metalúrgico graduado por la Universidad Federal de Minas Gerais, es un veterano en el grupo, desde que empezara su carrera allá por 1999, coincidiendo con las operaciones de fusiones de Telefónica en el país sudamericano. Durante estos 17 años ha ocupado puestos clave en el organigrama de la operadora de telefonía.

Entre 1999 y 2005, ejerció como vicepresidente de Estrategia Corporativa y Regulatoria en Telefónica Brasil –adonde vuelve ahora, y donde capitaneó la transformación de Vivo-, y director de Planificación Estratégica y Regulación en Telefonica Internacional.

Entre 2012 y 2014, Navarro fue director de Estrategia y Alianzas de Telefónica, siendo requerido como miembro en el Comité Ejecutivo del grupo Telefónica –formado por 16 personas, y al cual sigue perteneciendo– y en consejos de administración de varias empresas de la multinacional.

Inició su experiencia profesional como ingeniero en la industria siderúrgica brasileña con el Grupo Arbed, y luego ejerció como consultor en Sao Paulo, para McKinsey & Company, donde trabajó en la privatización del sector minero brasileño.

En 1997 pidió el traslado a España, y un año después, la consultora le llamó de vuelta a Brasil para que trabajara en la creación de una joint venture entre Telefónica y PT. Eso estrechó sus vínculos con Telefónica.

El hecho de que sea brasileño facilitará el proceso de su nombramiento, puesto que Brasil es un país bastante restrictivo en materia de visados con los empleados extranjeros.

Tiene el corazón dividido entre España y Brasil. De su paso por España se lleva lo mucho que le gusta su gastronomía. Está enamorado de Barcelona, ciudad a la que se escapa siempre que su agenda se lo permite y donde le gusta salir a navegar. Su amor por Barcelona lo lleva también al terreno deportivo siendo gran aficionado del Barça.

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