Valor a examen

OHL, el inicio de la recuperación

Las recientes desinversiones de la constructora y su nueva orientación estratégica impulsada tras el cambio de dirección llevan a la compañía a anotarse más de un 80% desde sus mínimos del pasado mes de agosto.

Radiografía de OHL Ampliar foto

Después de haber salido del primer semestre prácticamente sin aliento tras presentar unos resultados poco atractivos para el mercado y desplomarse en Bolsa como consecuencia de la rebaja de la calificación de su deuda hasta bono basura, OHL parece volver ahora a retomar la senda de su normalización en el parqué. La compañía, que el pasado lunes cerró la venta del 4,4% de Abertis, ha sido aplaudida por inversores y expertos, quienes ven en esta operación una oportunidad para que la constructora continúe saneando su balance, afectado especialmente por sus altos niveles de deuda. 

Durante el pasado mes de julio, OHL presentó los que, hasta ahora, son los peores resultados en toda su trayectoria. Además, la constructora se enfrentó en agosto a la mayor caída de su historia en el parqué (-24,08%) después de que Moody’s rebajara la nota que tiene asignada a la compañía, llevandóla desde B2 hasta B3 (bono basura) y situándola tan solo a tres escalones por encima del “pago inminente”. Tanto es así, que la situación de la constructora llegó a ser comparada con la de Abengoa, que sigue tratando de sortear la quiebra.

Las claves

Recomendaciones. Aunque la compañía continúa mejorando su recorrido en Bolsa, todavía la unanimidad no reina entre los expertos. Actualmente, un 38,9% de los analistas del consenso aconseja comprar, un 33,3% recomienda mantener y un 27,8% se decanta por vender.

Potencial. La compañía acumula en lo que va de año una caída del 26,94%. El consenso de analistas fija un precio objetivo de 4,24 euros. Es decir, le concede un potencial de revalorización del 10,1%. Otras casas de análisis, como Ahorro Corporación o Fidentiis Equities, elevan su precio objetivo hasta los 7 y 5,15 euros, respectivamente.

Ibex. El pasado mes de junio, OHLfue excluida del Ibex 35. Desde entonces, la compañía se deja en torno al 8%. Victoria Torre, de Self Bank, apunta que el hecho de que la constructora saliera del índice de referencia de la Bolsa española genera movimientos en el momento en el que se produce, pero estar en el selectivo “no es garantía de éxito ni al revés”.

Sin embargo, después de que su cotización retrocediera hasta niveles de 2003, OHL ha iniciado un recorrido alcista que la lleva a revalorizarse más de un 80% desde sus mínimos de hace dos meses. “En agosto, la compañía casi cotizaba en quiebra o en suspensión de pagos. Ahora es cuando está llegando el principio de la normalización”, apunta Ignacio Cantos, director de inversiones en AtlCapital. El experto cree que los inversores se dejaron llevar por el miedo al conocer las cuentas del primer semestre y esto fue lo que provocó “el detonante” durante todo el mes de julio y agosto. No obstante, señala que los planes de desinversión de la nueva dirección “parece que se están intentando cumplir”, algo que “ya comienza a reflejarse en su trayectoria”.

La misma opinión la comparten también desde Ahorro Corporación, quienes mantienen la recomendación de OHL en comprar. Según los analistas de la firma, “la nueva orientación estratégica basada en potenciar la venta de activos, la focalización en proyectos greenfield y la prudencia en la contratación de obra permitirá que continúe la recuperación del precio de la acción”. Pese a este optimismo, a la constructora todavía le queda un largo camino por recorrer para recuperar sus pérdidas anuales, que se sitúan en el 26,94%.

Y es que el volumen de deuda, que en el primer semestre se redujo hasta los 3.510 millones de euros, sigue lastrando a la empresa y preocupando a sus inversores. “La limitada generación de caja para reducir deuda y la incertidumbre asociada a proyectos de construcción limitan el potencial de la cotización”, afirman desde Bankinter.

Por su parte, Victoria Torre, jefa de análisis y producto de Self Bank, explica que se ha especulado con una reducción del beneficio en los próximos años y con cuáles serán sus alternativas para reducir deuda. “Los escándalos en México no la han beneficiado y tiene que volver a ganarse la confianza perdida del mercado”, comenta la experta, quien, no obstante, indica que OHL tratará de “volver a encarrilar su situación en el mercado”.

Por el momento, parece estar consiguiéndolo. Los últimos movimientos que ha llevado a cabo la compañía han sido valorados positivamente. Entre ellos destacan, además de la desinversión en Abertis, la firma de un nuevo contrato para construir un hospital en Chile por 230 millones de euros o la venta del 24% de la autopista Conmex. Todo ello va a servir a OHL para “obtener recursos con el fin de financiar nuevas concesiones y continuar reduciendo deuda hasta un nivel ligeramente inferior a 2.000 millones de euros”, según apuntan desde Bankinter.

“Si siguen con esa tendencia cumpliendo con sus resultados y separando los activos más problemáticos, la acción podría seguir comportándose en esta línea”, explica Cantos, de AtlCapital. Eso sí, el experto cree que se trata de una inversión “arriesgada, ya que todavía su deuda es alta y tiene que acabar con su proceso de normalización”. Por ello, aunque el rating de sus bonos sigue estando en niveles poco atractivos, Cantos ve todavía “más interesante” invertir en la deuda de la compañía que en sus títulos.

Normas