Indra y Fundación Universia promueven la investigación en tecnologías accesibles

La universidad, motor de la accesibilidad

Se financiarán tres proyectos durante un año

La convocatoria va dirigida al ámbito universitario

Prototipo de asistente personal robótico (APR), un desarrollo de la cátedra Indra-Fundación Adecco de la Universidad de Lleida.
Prototipo de asistente personal robótico (APR), un desarrollo de la cátedra Indra-Fundación Adecco de la Universidad de Lleida.

El principio de accesibilidad, asociado inicialmente a la supresión de barreras físicas, se ha ido transformando en universal, como la condición que deben cumplir los entornos, productos y servicios para garantizar la igualdad de oportunidades de todas las personas. Con esa meta, Indra puso en marcha hace 15 años las cátedras de Investigación en Tecnologías Accesibles, con las que quería contribuir a reducir la brecha digital y poner la innovación al servicio de las personas con discapacidad. En este tiempo se han creado cátedras en 13 universidades españolas y 3 latinoamericanas.

“Este modelo ha dado muy buenos frutos, pero después de 15 años, pensamos que es el momento de impulsar una nueva vía de cooperación más abierta con las universidades”, señala Natalia Gómez Esteban, responsable de acción social de Indra. Así, la compañía tecnológica española lanza la I Convocatoria de Ayudas a Proyectos de Investigación Aplicada al Desarrollo de Tecnologías Accesibles, en colaboración con la Fundación Universia, entidad privada sin ánimo de lucro que impulsa la inclusión laboral de personas con discapacidad, promovida por Universia, la red de cooperación universitaria más importante de Iberoamérica.

“Aportamos financiación y asesoramos con nuestra experiencia”, señala Natalia Gómez Esteban

Dirigida a entidades pertenecientes al sistema universitario español, el objetivo es promover el desarrollo de soluciones tecnológicas innovadoras que mejoren la calidad de vida y la integración social y laboral de las personas con discapacidad. “Nuestro objetivo es llegar al mayor número de universidades y grupos de investigación, a todos los que tengan capacidad e interés en desarrollar este tipo de tecnologías, porque nuestra ambición es integrar la mayor red de conocimiento posible para diseñar soluciones que ayuden a los distintos colectivos de personas con discapacidad”, explica Gómez Esteban. “En definitiva, lo que queremos es apoyar los mejores proyectos, vengan de donde vengan, para que se desarrollen soluciones tecnológicas que supongan un impacto tangible en la calidad de vida, el acceso a la educación y la integración social y laboral de estas personas”.

Los proyectos deben estar dirigidos al desarrollo de soluciones tecnológicas, desde software a dispositivos, instrumentos o equipos, que puedan ser utilizados por o para personas con discapacidad. “Lo novedoso de la solución no es tan importante como el impacto real que tenga en la integración laboral y social. Más que desarrollar tecnología innovadora, la finalidad es que esta ayude a reducir la brecha digital y a integrar personas de forma efectiva”, apunta Gómez Esteban.

También se tendrá en cuenta que el producto o servicio ideado sea gratuito o tenga un coste reducido para los usuarios finales, así como que la solución utilice código de programación abierto, de forma que facilite su modificación y adaptación posterior. “Queremos facilitar que el mayor número de personas se beneficie de la tecnología que se desarrolla en el marco de nuestras tecnologías accesibles, por lo que el coste final para el usuario es un factor clave. Hasta el momento, todas las soluciones que se han desarrollado no han tenido ningún coste para el usuario”, precisa la responsable de acción social de Indra.

También se considerará de forma positiva la participación en los proyectos de investigadores/alumnos con discapacidad, la colaboración de asociaciones y fundaciones vinculadas al mundo de la discapacidad.

El plazo para participar está abierto desde hoy, 10 de octubre, hasta el 15 de noviembre y las bases y el formulario de solicitud están disponibles en la página web de Indra y en el portal www.tecnologiasaccesibles.com. Una comisión de adjudicación designada por Indra y Fundación Universia elegirá los tres proyectos que recibirán financiación durante el primer año. “La cuantía dependerá mucho de la calidad y potencial de las iniciativas presentadas. Además, no solo aportamos financiación, sino que los asesoramos con nuestra experiencia en este ámbito, facilitamos la relación con organizaciones del tercer sector que pueden colaborar y buscamos crear sinergias con proyectos ya existentes”, remarca Gómez Esteban. Los ganadores se darán a conocer el 12 de diciembre, tras la valoración de las propuestas recibidas.

Cátedras

Las cátedras de Tecnología Accesible de Indra agrupan un variado conjunto de colaboraciones con las instituciones del conocimiento dirigidas a generar innovación en el área de accesibilidad e inclusión. Desde su puesta en marcha hace 15 años, se han creado cátedras en 13 universidades españolas y 3 latinoamericanas. La última en crearse ha sido este mismo año en la U-tad, Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital, en colaboración con Fundación Universia. Su primer proyecto: CicerOn: VR speech coach, desarrolla una aplicación que, a través de técnicas inmersivas de realidad virtual, permitirá a las personas con síndrome de Asperger entrenar su interacción con otras personas. Ya son más de 50 los proyectos desarrollados en el marco de las Tecnologías Accesibles.

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