Infraestructuras

Brasil tienta al sector concesional con peajes de alta rentabilidad

El programa de autopistas de São Paulo ofrece un retorno garantizado del 14%

Concesiones en el estado más desarrollado de Brasil Ampliar foto

Brasil quiere volver a ser un polo de atracción para el sector de las infraestructuras a través de nuevos programas multimillonarios de autopistas. El estado de São Paulo se ha puesto a la cabeza con el lanzamiento de nuevos proyectos, con importantes reformas aparejadas, y tiene su foco en el sector concesional español. Ferrovial, Abertis, OHL, Globalvía, Sacyr o la nueva Roadis son algunas de las llamadas a participar en las dos primeras fases del programa de carreteras, que lleva aparejadas inversiones por 1.200 y 1.400 millones de dólares (1.074 y 1.252 millones de euros), respectivamente.

Estos dos primeros lotes, de un total de cuatro, suman unos ingresos por peajes de 12.400 millones de euros (11.125 millones de euros) en 30 años de plazo de explotación. Más allá de esta cifra, para hacer atractiva la vuelta a Brasil y generar confianza en medio de una crisis que alcanza a todas las estructuras del país, São Paulo oferta a las concesionarias una estructura de financiación con la que garantiza una tasa de retorno (TIR) del 14%, inusual en estos momentos en el sector concesional. La oferta contrasta con la difícil situación de las autopistas de peaje en España o las dificultades para rentabilizar los proyectos en Estados Unidos, donde se acumulan las insolvencias de concesionarias.

La entidad federal BNDES se ha volcado con este programa de colaboración público-privada y se ofrece a participar hasta con el 50% de la estructura de capital de los proyectos con créditos blandos.

Las dos primeras fases del plan de autopistas suma nuna cartera de ingresos de 11.125 millones

  • Empresas objetivo

El estado de São Paulo se dirige más a operadoras que a constructoras: “Tenemos mucha participación de constructoras locales e internacionales, pero solo para ejecutar los proyectos; lo que buscamos son más operadoras para mejorar el servicio al usuario, la tecnología, el servicio de ayuda al conductor, avanzar en sistemas de seguridad y servicios técnicos”, apunta Karla Bertocco, subsecretaria de Concesiones e Innovación del estado de São Paulo.

El plan es de inminente licitación. El primer paquete, São Paulo Mid-West Roads, sale a concurso a finales de este mes con carreteras por 572 kilómetros que atraviesan el estado de norte a sur y de las que 200 kilómetros precisan desdoblamientos. La inversión calculada en construcción se prevé en los citados 1.200 millones de dólares, con ingresos estimados de más de 200 millones por ejercicio durante 30 años.

El segundo lote, Roads of the Shoes Industry, se licitará inmediatamente después, en diciembre, con 747 kilómetros en concesión y 1.400 millones de dólares en inversión prevista. Los dos restantes, São Paulo Coasts Roads (343 kilómetros, con 45 de desdoblamiento) y North Beltway (70 kilómetros), saldrán en el primer semestre de 2017.

Asesores externos

El estado de São Paulo ha lanzado su plan de concesiones con el consejo del Banco Mundial; Steer Davies Gleave realiza los estudios de tráfico y demanda; Logit y Tecnic se ocupan de los aspectos técnicos, y Allen & Overy asesora en materia legal.

La Administración está contando con el asesoramiento de la International Finance Corporation (IFC), dependiente del Banco Mundial, para un proceso de licitación que ofrecerá 90 días para la entrega de ofertas. Anteriormente, las Administraciones brasileñas solían marcar un estrecho margen de 45 días. Gana la opción que deje un mayor pago para el estado y la intención es firmar las adjudicaciones en marzo del próximo año.

Entre los dos lotes se encuentran las dos concesiones de Abertis que vencen en 2018 en São Paulo: Vianorte y Autovía. Respecto a las otras dos concesiones estatales del grupo español, que expiran más allá de 2019, Bertocco prefiere ser cauta: “Las dos primeras no requieren nuevas inversiones y, simplemente, pasarán a la nueva concesionaria que resulte adjudicataria del concurso. Llegado el momento, veremos cómo gestionamos el vencimiento de las otras dos”.

Otra novedad que presenta este programa de inversiones, basado en contratos de operación a 30 años, es la revisión de los mismos cada cuatro años. Se busca concentrar el grueso de las inversiones previstas en los ocho a diez primeros años y abrir los contratos cada cuatro para introducir posibles nuevas inversiones o ajustar la estructura financiera a la realidad de cada concesión.

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