Innovación

La generación ‘millennial’ se convierte en ‘maker’

Cada vez más jóvenes dedican su tiempo libre a innovar, y también a impulsar incubadoras de bajo coste para los países menos desarollados

Varios asistentes escuchan en la jornada TrendSpain en el Campus Madrid de Google.
Varios asistentes escuchan en la jornada TrendSpain en el Campus Madrid de Google.

Estudió ingeniería informática y telecomunicaciones, y más tarde hizo un máster de ingeniería biomédica en la Universidad Politécnica de Madrid. Sin embargo, Alejandro Escario, madrileño de 26 años, decidió dar un cambio en su vida, y ahora dedica parte de su tiempo libre a poner en marcha incubadoras a bajo coste para los países menos desarrollados, mientras trabaja en una consultoría. El año pasado el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) le concedió el premio al mejor proyecto médico de los Global Fab Awards. El cuarto prototipo de su incubadora salió ayer camino de Sierra Leona, con el objetivo de analizar su resistencia.

Escario no puede evitar sonreír satisfecho durante la celebración de la quinta edición del evento #TrendSpain, organizado ayer en el Campus Madrid de Google por el asesor de comunicación Antoni Gutiérrez Rubi. Emprendedores y expertos se reunieron para dialogar y encontrar nuevas oportunidades. El movimiento maker, una tendencia que trata de recuperar esa necesidad básica del ser humano de inventar y fabricar objetos por ellos mismos. “Una de las características que diferencian a los makers es las ganas que tienen por fabricar objetos”, aseguró César García Sáez, confundador de MakerSpace. Las placas de desarrollo de hardware y software de Arduino, las impresoras 3D y los drones son inventos más conocidos dentro de esta cultura.

García Sáez expuso ayer los perfiles de algunos de los referentes de los makers, como Jordi Muñoz, un emprendedor de Tijuana (México) que con 19 años ya fabricaba drones y ahora dirige 3D Robotics, la tercera compañía a nivel mundial en este tipo de aparatos, que ha logrado 126 millones de dólares de inversión en cinco rondas de financiación. Las incubadoras que desarrolla Alejandro Escario son otro de los inventos de la generación maker. Son diseñadas con materiales de bajo coste, aproximadamente 300 euros, frente a los más de 6.000 que cuesta una incubadora tradicional. “La lista de la compra fue fácil de hacer porque queremos que se pueda fabricar en todo el mundo”, explica Escario. Además, se han ideado y creado en un fablab, un espacio para la fabricación digital donde se trabaja de manera conjunta. “Se aprende un poco por ósmosis, acercándote al que sabe”, explica García Sáez.

En España hay ya más de 30 fablabs. Los primeros de ellos fueron impulsados por instituciones académicas, como es el caso de Escario. Su laboratorio pertenece a la universidad CEU San Pablo, que ha sido la principal financiadora de su proyecto, que tiene un objetivo altruista: “Es un proyecto de voluntariado. El objetivo no es vender”. La fabricación digital se basa en que todos los laboratorios del mundo utilizan las mismas herramientas para facilitar la movilidad internacional.

Estos lugares no son el único espacio común, ya hay ferias para exponer los proyectos, como Otoño Maker, y sus programas de formación universitaria, la Mondragón Team Academy, aunque siempre se mantienen abiertos al aprendizaje: “Cualquier entorno es susceptible de crear aprendizaje”, resume Pablo Murga, de xTribeU.

La tercera revolución industrial

La cultura maker no es la única pauta que está marcando la generación millennial. El economista Arun Sundararajan explicó este miércoles en el Círculo de Bellas Artes de Madrid que se está produciendo un cambio en los hábitos de consumo y de ocio: “Antes veías la televisión que te servían, ahora acudes a una plataforma como YouTube”.

En otros ámbitos, como el turismo, han surgido alternativas al mercado tradicional como Airbnb. También en la financiación, los millennials acuden a las plataformas de crowdfunding o de búsqueda de inversores, en vez de acudir a un banco. “Cuando pides dinero, te lo prestan cientos de personas”, dijo.

César García Sáez recordó en el mismo foro al economista Jeremy Rifkin que defiende en su libro ‘La Tercera Revolución Industrial (Paidós, 2011), que se está produciendo un cambio económico fundamental con la convergencia de las nuevas tecnologías con nuevos regímenes energéticos. Sundararajan también vaticinó que los próximos cambios se producirán en las empresas energéticas.

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