La banca a juicio

El 98% de sentencias son a favor del preferentista

Los juicios por productos financieros compejos se han disparado un 140% en 2015

El bufete Jausas, autor del informe, lo achaca al creciente éxito de los demandantes

Algunas de las personas afectadas por el caso de las preferentes de Caja Madrid, durante la última vista del juicio celebrada hoy en los juzgados de Plaza de Castilla, donde las partes harán públicas sus conclusiones. EFEÁngel Díaz
Algunas de las personas afectadas por el caso de las preferentes de Caja Madrid, durante la última vista del juicio celebrada hoy en los juzgados de Plaza de Castilla, donde las partes harán públicas sus conclusiones. EFE/Ángel Díaz EFE

Entre 2013 y 2015, los tribunales españoles han dictado más de 7.100 sentencias relacionadas con productos financieros complejos: participaciones preferentes, swaps, productos estructurados y obligaciones subordinadas.

El año pasado, solo las Audiencias Provinciales emitieron 4.347 sentencias, lo que supone un 140% más que las 1.805 de 2014 y un 400% más que los 1.011 casos de 2013, según recoge el Observatorio de la Jurisprudencia de Productos Financieros Complejos 2015, elaborado por el despacho de abogados Jausas.

Un incremento exponencial de los fallos, derivado del aumento de demandas, que el bufete no duda en achacar al “creciente porcentaje de fallos favorables a los inversores frente a las entidades financieras en todos los productos e instancias analizadas, con una media global del 93,46% y alcanzando, en algunos de ellos, umbrales cercanos al 100%”.

En el caso de las preferentes, como el que ha motivado la macrocausa de 2.143 clientes de Caja Madrid que acaba de quedar vista para sentencia esta semana, el porcentaje de éxito para los particulares afectados ha sido del 98,15% y del 80% para pymes.

Otras conclusión del informe es que ser un inversor con conocimientos de economía o una gran empresa no es impedimento para obtener un fallo a favor pues los jueces aprecian la asimetría de información frente a la entidad.

“La comparativa entre los años 2012 y 2015 no deja lugar a dudas: ha habido en España malas prácticas generalizadas en la comercialización de los productos financieros”, asegura Jordi Ruiz de Villa, socio de litigación bancaria de Jausas.

“El Banco de España, encargado de velar por la solvencia de las entidades, fracasó en su labor al permitir la capitalización de las entidades mediante la emisión de productos complejos y de alto riesgo comercializados a inversores conservadores por parte de las entidades financieras que estaban en mala situación económica. La CNMV, responsable de la transparencia de la información en el mercado, fracaso al permitir dichas emisiones con una información poco rigurosa y además no está sancionando de forma ejemplar a las entidades para evitar que sigan comercializando productos tóxicos”, expone señalando a la venta de swaps a precio superior al de mercado, “caso de claro abuso de mercado”, o los productos estructurados.

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