Telecomunicaciones

Telxius gestiona el 40% del tráfico de datos entre EE UU y Latinoamérica

La empresa de cable submarino elevará sus ingresos un 7% al año entre 2016 y 2019

Euskaltel, R, Yoigo y Telecable, potenciales clientes en España

Unos operadores trabajan en la instalación de un cable submarino de telecomunicaciones.
Unos operadores trabajan en la instalación de un cable submarino de telecomunicaciones.

Telefónica quiere hacer valer ante los inversores el papel de Telxius como actor global, tanto en el segmento de las torres de telefonía móvil, como en el ámbito de las comunicaciones submarinas. Y es que el cable submarino es el principal negocio de Telxius al aportar un 56% de los ingresos totales, por encima de las torres de telefonía móvil.

La compañía controla un 40% del tráfico de datos en las redes submarinas entre EE UU y Latinoamérica y ocupa una posición de creador de mercado, lo que hace que la empresa esté menos expuesta ante el riesgo de la llegada de otros operadores. La filial de Telefónica cuenta con un total de 71 puntos de presencia con su infraestructura de cable submarino, repartidos entre 19 países de Latinoamérica, Norteamérica (EE UU) y el Viejo Continente.

En la actualidad, su infraestructura submarina tiene una extensión de 65.000 kilómetros, de los que la propia Telxius es directamente propietario de 31.265 kilómetros, a través de sus cables SAM-1, PCCS y Unisur.

La compañía, además, tiene en marcha tres nuevas infraestructuras, BRUSA (que unirá Brasil con EE UU), la conexión del citado SAM-1 con República Dominicana y MAREA, cable impulsado por Microsoft y Facebook que conectará EE UU con Europa, a través de España. Telxius, que controlará el 50% de la capacidad del nuevo cable, prevé aprovechar esta infraestructura para ganar posiciones en Europa del Este y África. La inversión total para estos nuevos cables rondará los 335 millones de euros.

El negocio de cables submarinos de Telxius registrará una tasa de incremento de los ingresos del 7,2% entre 2015 y 2018, hasta alcanzar los 488 millones de euros. En 2019, el volumen de negocio rondará los 514 millones. Asimismo, el ebitda de este negocio registrará una tasa anual de crecimiento de los ingresos del 6,3% entre 2015 y 2018, pasando en ese periodo de 199 a 239 millones de euros.

El ámbito de las torres de telefonía móvil aportó en 2015 el 44% de los ingresos de Telxius y el 41% del ebitda. La filial de Telefónica cuenta con 15.931 torres, de las que 10.741 están en España, 2.359 en Brasil y 1.655 en Alemania. El resto se reparten entre Perú y Chile.

El mercado estima una tasa de crecimiento anual de las ventas para este área entre 2015 y 2018 del 2,1%, y un crecimiento del ebitda al año en ese periodo del 2,2%.

En España, el crecimiento de Telxius en el segmento de torres vendría motivado por la amplia penetración y presencia territorial, que podría ser utilizada por otros grupos como Euskaltel, R de Cable, Yoigo y Telecable, además de por el uso de los emplazamientos móviles como alternativa para los productos y servicios de banda ancha fija. De igual forma, la empresa podría incrementar su cobertura. En Latinoamérica, las perspectivas de crecimiento pasan por la explosión de datos con el 4G y el aumento de la presencia territorial, entre otros factores.

En términos generales, Telxius podría registrar una tasa de crecimiento en sus ingresos del 7% entre 2016 y 2019, pasando de 681 millones de euros este año a 834 millones en 2019. A su vez, la tasa anual de crecimiento del ebitda de la compañía sería en ese periodo del 9%, pasando de 301 millones de euros este año a 390 millones en 2019.

En 2015, la empresa registró un volumen de negocio de 691 millones de euros. Por clientes, Telefónica aportó el 65% de los ingresos, mientras que el resto procedió de terceros.

Asimismo, Telxius Telecom cuenta, sobre una base pro forma, con una cartera de contratos firmados pendientes de ejecución (backlog) de aproximadamente 4.700 millones de euros para los próximos años.

La plantilla cuenta con 278 empleados

Telxius, que se constituyó como compañía a principios de este 2016, tiene una estructura corporativa ligera y un personal muy cualificado, según señalan fuentes del mercado. La empresa cuenta con una plantilla total de 278 empleados, de los que 41 forman parte del área corporativa.

Así, un 4% de los empleados de Telxius son directivos y un 14% son managers de segundo nivel.

Un 69% de los trabajadores tiene una experiencia en el sector superior a 20 años. En el caso del consejero delegado, Alberto Horcajo, y del director de torres en España, Carlos San Paulino, su trayectoria en el sector de las telecomunicaciones supera los 30 años.

Finalmente, el porcentaje de mujeres en el conjunto de la estructura de la plantilla de la filial de Telefónica es del 28% (un 27% en los puestos de mayor responsabilidad).

EE UU impone altas obligaciones en cuestiones de seguridad

En la clásica lista de posibles riesgos para el negocio, que Telxius ha incluido en el folleto de la oferta pública de venta de acciones (OPV), la filial de Telefónica destaca los requerimientos que impone el Gobierno de EE UU. La empresa indica que ha enviado una carta de garantías a los departamentos de Seguridad Nacional, Justicia y Defensa con respecto a las obligaciones legales en torno al cable BRUSA, que unirá Brasil con EE UU. La teleco señala que hay requerimientos en torno al almacenamiento de información y gestión de seguridad en la red con el personal a su cargo. La empresa, que indica que cualquier incumplimiento podría tener graves consecuencias, recuerda que ya tiene operaciones en este ámbito en EE UU.

La teleco señala también que el retraso en la concesión de las licencias en EE UU, podría retrasar el lanzamiento de los servicios comerciales en el cable BRUSA.

Telefónica advierte que Telxius está sujeta a posibles litigios legales, que podrían afectar al negocio. Entre ellos destaca el procedimiento abierto a la filial TIWS Brasil (está en proceso de cambiar su nombre por Telxius Cable Brasil), relativos al pago de impuestos indirectos. La cantidad reclamada es de 24 millones de euros, si bien Telefónica resta importancia sobre el impacto de los litigios, destacando que no ha hecho ninguna provisión.

En el folleto, la empresa cita distintos riesgos en torno a los negocios del cable submarino y las torres de telefonía móvil, así como las vinculadas a la regulación, la situación macroeconómica, las operaciones de la empresa y la propia colocación en Bolsa de las acciones.

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