Inmobiliario

Fallece Joaquín Rivero, uno de 'los señores del ladrillo'

Acumulaba una dilatada trayectoria y experiencia en el sector inmobiliario, en el que llegó a controlar y presidir las inmobiliarias Bami y Metrovacesa.

Joaquin Rivero
Joaquin Rivero

El empresario inmobiliario Joaquín Rivero Valcarce ha fallecido este domingo a los 72 años de edad a consecuencia de “una enfermedad neuronal de rápida evolución”, comentaron fuentes próximas del empresario a Europa Press.

Joaquín Rivero, natural de Jérez de la Frontera (Cádiz), acumulaba una dilatada trayectoria y experiencia en el sector inmobiliario, en el que llegó a controlar y presidir las inmobiliarias Bami y Metrovacesa. Fue uno de los conocidados como señores del ladrillo y llegó a estar incluido en la lista Forbes como uno de los más ricos de España, con una fortuna de 1.700 millones de dólares.

Rivero fue presidente de Metrovacesa cuando la inmobiliaria, actualmente integrada en la socimi Merlin Properties, era la mayor inmobiliaria de España.

Comenzó su actividad como empresario a los 23 años al fundar una empresa de materiales de construcción y más tarde con la constructora Riobra. Impulsó su éxito construyendo viviendas en la Costa del Sol (Málaga). También se dedicó a los negocios bodegueros (su familia fundó Bodegas Tradición) y deportivos (en el complejo Puerto Sherry de El Puerto de Santa María).

De la construcción pasó al negocio inmobiliario con las firmas Marble Centre, Benalmar o Inmonet.  Desde 1980 a 1995 participó en la promoción de más de 25.000 viviendas dentro y fuera de España, incluyendo promociones en Estados Unidos (Colorado) y en Costa Rica.

En 1997 se hizo con la constructora Bami, entonces del Banco Central Hispano, que le dio el impulso para convertirse en uno de los principales promotores de España. Más tarde, con una opa hostil, Bami se convirtió en propietaria del 95% de Inmobiliaria Zabálburu, una empresa casi cuatro veces más grande que ella.

BBVA vendió a Bami un paquete de control de Metrovacesa en 2002, aprovechando el mayor ciclo expansivo de construcción de viviendas, y en 2007 se embarcó en la compra de casi el 70% de la francesa Gecina, una operación por la que la inmobiliaria española pagó 5.500 millones.

Pero la crisis acabó pasando factura a sus empresas. Primero llegó la guerra con su antiguo aliado Román Sanahuja, que acabó con un reparto de los activos, en el que Rivero y su socio Bautista Soler se quedaron con los activos franceses de Gecina.

Vio caer en liquidación a Bami en 2015 y ese mismo año, las autoridades francesas le condenaron a cuatro años de prisión por malversación y blanqueo en Gecina, una decisión que estaba recurrida.

A su faceta empresarial se sumaba su afición por la cultura, especialmente por el arte, que le convirtió, junto con su familia, en uno de los mayores coleccionistas de privados de arte de Andalucía.

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