Telefonía móvil

Las aerolíneas españolas alertan sobre el Galaxy Note 7

Galaxy Note 7
Una mujer prueba Galaxy Note 7, bajo el agua. ¡

Malas noticias para Samsung. La compañías aéreas españolas se han unido a otras internacionales y han dado la voz de alarma sobre volar con el Galaxy Note 7. Iberia, Iberia Express y Air Europa confirman a CincoDías que están siguiendo las recomendaciones de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) y han decidido pedir a los pasajeros que no enciendan ni carguen el nuevo teléfono móvil de Samsung a bordo. “Tampoco podrán facturarlo con su equipaje mientras no lo sustituyan por otro modelo que no tenga ya el problema de las baterías”, que es el que provoca el riesgo de incendio en el equipo, explica un portavoz de Iberia, que añade igualmente que si a algún pasajero se le cae el terminal o lo pierde durante el vuelo “deberá decírselo inmediatamente a la tripulación”.

Esta aerolínea aclara que el protocolo ya ha sido puesto en marcha y que será comunicado por el personal de Iberia a bordo y también en los aeropuertos a través de folletos e información en mostradores. Por su parte, el portavoz de Iberia Express precisa que la decisión está tomada y que será entre hoy y mañana cuando pongan en marcha las medidas. “Informaremos a nuestra tripulación de la situación y a nuestros clientes a través de la web”.

Desde Air Europa apuntan que en este momento su equipo de seguridad está reunido para determinar las medidas precisas a tomar, pero que irán en línea con las recomendaciones de la EASA, es decir, las mismas adoptadas por Iberia e Iberia Express “En cuanto estén aprobadas definitivamente, se informará a los clientes vía web y redes sociales”.

Los protocolos implantados por las aerolíneas españolas por medidas de seguridad se suman a los ya puestos en marcha por otras compañías internacionales como Virgin Australia, Emirates, Singapur Airlines o Qantas. La Administración Federal de Aviación (FAA) de EE UU vetó el pasado jueves el dispositivo en vuelos comerciales por miedo a incendios, y las autoridades de otros países como Corea del Sur, Emirates Arabes Unidos e India siguieron los mismos pasos. Igualmente, la agencia de protección del consumidor de EE UU urgió a los usuarios el viernes a apagar y no cargar el móvil, que se estrenó el pasado mes de agosto.

Con estas alarmas, los problemas del Galaxy Note 7 se están convirtiendo en una auténtica pesadilla para Samsung. Aunque las acciones de la compañía surcoreana han conseguido rebotar hoy y cerrar con una subida en Bolsa de un 4,23% (lo que le da un valor de mercado de 171.000 millones de euros), entre el viernes y el lunes pasado el mayor fabricante de móviles del mundo había perdido 22.000 millones de dólares (17.787 millones de euros). El precio de los títulos del gigante surcoreano al cierre de la sesión de este martes se situó en 1,20 euros.

Los inversores parecen haber recuperado la confianza, pero tal y como apunta el analista CW Chung, de Nomura, al Financial Times, “el sentimiento empeora según los reguladores lanzan avisos y los problemas continúan incluso después del llamamiento a la sustitución [de terminales], y la caída podría ser mayor de lo esperado porque Samsung no solo deberá lidiar con los costes directos de esa sustitución, sino por el coste de oportunidad”. Algunos analistas consideran que la confianza en la marca puede verse deteriorada, pese al esfuerzo hecho por la compañía, que ha paralizado la venta del Note 7 y ha recomendado a sus clientes no encender el equipo y sustituirlo en sus puntos de venta, y ven que la empresa surcoreana podría perder su oportunidad de competir con su última joya tecnológica con el nuevo iPhone 7 recién presentado por Apple.

“La pesadilla para Samsung es cada vez peor”, aseguró recientemente Bryan Ma, vicepresidente de la unidad de Investigación de dispositivos de IDC. También Chung cree que la compañía surcoreana ha perdido la delantera que había diseñado al sacar el Note 7 antes que Apple su nuevo iPhone. Los analistas ya avanzan que el retiro y sustitución de los Note 7 afectará a los ingresos del tercer trimestre de su división de móviles. Se calcula que la compañía habría vendido más de 2,5 millones de unidades de este terminal desde su lanzamiento el 19 de agosto (canceló su venta el pasado 2 de septiembre) y se han conocido unos 35 casos documentados de ignición de los equipos.

En España, el Note 7 no se ha llegado a poner a la venta oficialmente, pues estaba previsto su llegada a las tiendas el 9 de septiembre, aunque Samsung tendría unas 50.000 reservas hechas en el momento en que se conoció el problema de las baterías. Las pérdidas estimadas por los analistas para la multinacional se sitúan entre los 900 y los 1.300 millones de euros, pero cada vez hay más voces de que esta cifra se ha quedado ya corta. Los usuarios podrán cambiar sus Note 7 defectuosos por otros nuevos a partir del 19 de septiembre.

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