Deporte

El dinero llega a la caja del fútbol español

Empieza una Liga en la que los clubes más pequeños multiplican sus ingresos.

Clubes como el Leganés ganarán un 1.400% más que el año pasado por los ingresos audiovisuales.

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La temporada liguera de fútbol en España, que comienza hoy con dos partidos y que entre este fin de semana y el lunes completará su primera jornada, puede considerarse como la primera de una nueva etapa. Después de haber estado en el ojo de la crítica pública por las millonarias deudas que los clubes contrajeron con los estamentos públicos, alcanzando los 650 millones de euros solo con la Agencia Tributaria y las Haciendas forales en el año 2012, los 20 equipos de la primera categoría se presentan con unos balances saneados o, al menos, en proceso, y con una mayor capacidad para la inversión. El dinero ya no llega solo para paliar deudas, sino para fortalecer las estructuras de los clubes.

Algo provocado por la entrada en vigor de los nuevos contratos televisivos, que elevan la cifra a dividir entre los 20 clubes a casi 1.300 millones de euros este año, y a un nuevo criterio de reparto más equitativo. Pero no es la única novedad. Desde este año, los equipos tienen la obligación de cumplir con el nuevo reglamento para las retransmisiones televisivas, prioridad absoluta para LaLiga, la patronal de los clubes, una vez alcanzado el saneamiento de éstos. Una correcta iluminación, un césped en perfectas condiciones, y una ocupación de más del 75% de la grada que aparece en el plano principal de las retransmisiones, son aspectos que, si no se cumplen, acarrearán sanciones. Además, continúa el sistema de control económico, que fija los topes salariales y de gasto en fichajes para los equipos, y en 2017 se introducirá un sistema de rating, al estilo de las entidades financieras, que calibrará su solvencia. Y si son pocos cambios, también se modifica el nombre comercial de la competición, pasando de Liga BBVA a LaLiga Santander.

Una nueva situación a la que todos deben adaptarse, pero que exige un esfuerzo extra a los equipos recién ascendidos. Alavés, Osasuna y Leganés, este por primera vez entre los mejores, tienen que lidiar con las exigencias deportivas y organizativas de primera. 

Estos equipos son los principales beneficiados del nuevo modelo de venta centralizada de los derechos audiovisuales. Para este año, tienen garantizados al menos 40 millones de euros cada uno por esta partida. Un ascendido la temporada anterior, como la U.D. Las Palmas, ingresó 25. Esa cifra multiplica por 10 lo que recibían en segunda división. Según consta en su presupuesto de ingresos para la temporada anterior, el Leganés tenía previsto ganar por este concepto 2,6 millones de euros, el Osasuna 4,1, y el Deportivo Alavés, 4,4 millones.

En el caso del conjunto madrileño, el aumento es del 1.400%, y tendrá que gestionar una magnitud de ingresos desconocida hasta ahora. “Al final, 40 millones no dan para tanto en primera”, advierte la presidenta del Leganés, María Victoria Pavón. “Somos precavidos en todos los aspectos, como lo hemos hecho siempre. Tenemos que adaptarnos a una mayor exigencia deportiva, reforzar aspectos como el protocolo, la seguridad, o empezar a viajar en avión en vez de en autobús, si podemos. Locuras no se van a hacer”, explica. Una máxima que tanto ella como su junta directiva han seguido desde que se pusieran al frente del club en 2009, cuando se encontraba al borde de la quiebra. Sus bases de gestión: no gastar ni un euro más de lo imprescindible; concentrar esfuerzos en atraer a los aficionados; y reducir los costes al máximo. De hecho, no han pagado ni un euro en traspasos de futbolistas hasta este verano. “Nos creamos una buena fama de que éramos serios, de que los jugadores iban a cobrar. Eso ayudó a hacer buenos equipos con nuestros recursos”, comenta Pavón.

El Deportivo Alavés, por su parte, está ante terreno conocido. Encara su quinto periodo en primera división. El último solo duró un año, en la temporada 2005/2006, aunque las circunstancias son bien diferentes. Entonces, el club era propiedad del empresario ucraniano Dmitry Piterman. Ese mismo año descendió a segunda, y la deuda del club se disparó bajo su gestión a 21 millones de euros. Tras 10 temporadas lejos de la élite, incluidos cuatro años en segunda B, el Alavés vuelve con ambición. “La idea es consolidarnos, dotando al club de una estructura que le permita generar recursos sin depender de la televisión”, comenta su director gerente, Haritz Querejeta.

Desde 2011, el club es propiedad del grupo Saski Baskonia, que controla el Laboral Kutxa Baskonia, uno de los principales clubes de baloncesto de España, y que lidera el ejecutivo guipuzcoano Josean Querejeta. El Alavés sigue la misma filosofía de gestión que su hermano del baloncesto, del que han aprovechado su experiencia comercial o en venta de entradas. “Los ingresos televisivos nos sirven para mejorar las instalaciones, el deporte base, y crear una estructura sólida. Hemos contratado a casi 30 personas para reforzar todo lo relacionado con la generación de recursos:comunicación, marketing, comercial, internacionalización de la marca...”, relata Haritz Querejeta, que deja claro el principio a seguir:“No vivir por encima de nuestras posibilidades”.

A menos butacas vacías, más dinero disponible

El dinero llega a la caja del fútbol español

Un estadio lleno, ya sea por la venta de abonos de temporada o por las entradas para partidos concretos, siempre ha sido sinónimo de más dinero en taquilla, y por tanto, de una vía de ingresos fundamental para los clubes. Conocidas son algunas de las campañas mediáticas de captación que clubes como Atlético de Madrid, Sevilla oGetafe han realizado en los últimos años. Sin embargo, la importancia de este concepto para los equipos cae en tanto los ingresos por retransmisiones crecen. Conceptos que desde ahora tienen una relación directa. La afluencia al estadio es uno de los apartados que determinan la cantidad que cada club percibirá de las televisiones.

El nuevo sistema de reparto, regulado por el Real Decreto-Ley 5/2015, establece que el 50% de la recaudación total, alrededor de 1.300 millones este año, se divide de forma equitativa entre los 20 clubes de primera. Otro 25% tiene en cuenta el rendimiento deportivo de los últimos cinco años, y dentro de ese porcentaje, el 35% corresponde a la posición ocupada en la temporada anterior. Yel 25% restante corresponde a lo que LaLiga, la patronal de los clubes, llama “implantación social”. Un apartado en el que un tercio depende de la recaudación en abonos y taquilla media de las últimas cinco temporadas, y los otros dos tercios, “por la participación en la generación de recursos por la comercialización de las retransmisiones televisivas”, según reza el Real Decreto. Esto se traduce en el nuevo reglamento televisivo que entra en vigor este año, y que los equipos deben cumplir para maximizar los ingresos. Un documento de más de 80 páginas en el que se detalla desde el tipo de focos y potencia eléctrica que debe haber en los estadios, al color de las vallas publicitarias que se encuentran en ellos.

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