Crisis del grupo de ingeniería

Los rescatadores de Abengoa, a punto de firmar el acuerdo

Abengoa
Torre de una planta solar de Abengoa.

Abengoa saca la cabeza en Bolsa, ante la expectativa de que, por fin, se firme un acuerdo que permita al grupo de ingeniería de la parálisis que padece desde el 24 de octubre del año pasado, cuando solicitó el preconcurso de acreedores. Sus acciones B, con un solo voto, se han disparado un 16,8% y las B, con 100 derechos políticos, un 4,8%. 

Después de varios intentos de acuerdo, con la puesta de largo en marzo de un ambicioso plan que requería la inyección de entre 1.500 y 1.800 millones de euros de dinero nuevo, las expectativas se han rebajado. Entonces, se enrolaron en el salvamento de Abengoa BlackRock, la mayor gestora de fondos del mundo, junto a Attestor, Centerbridge, Delta, D. E. Shaw, Elliott, Eton Park, Invesco y Värde.  Incluso el fondo de capital riesgo KKR se preparó para acudir. 

Ahora, y a falta de conocer las condiciones finales, solo tres de los iniciales fondos se mantienen –D. E. Shaw, Elliott y Värde–, al tiempo que han aparecido Abrams Capital, The Baupost Group, Canyon Partners y Oaktree. Los nuevos, en principio, no son acreedores del grupo que pilota Antonio Fornieles. Houlihan Lokey continúa siendo el aglutinador de los fondos.

Las cifras también han cambiado. El dinero que pondrán encima del tapete los nuevos salvadores no llegará a los 500 millones de euros, si bien el importe total superará los 1.200 millones tras añadir los 515 millones aportados desde septiembre del año pasado y que deberán ser refinanciados y los avales de 250 millones.

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Las necesidades de dinero han caído en picado al tiempo que el tamaño de la empresa. Una parte de los proyectos se ha vendido, como el solar de Ashalim en Israel, y otra se ha perdido, como el abastecimiento de agua de la ciudad de San Antonio (EE UU). Además, ha firmado las ventas de su 3% en Yoigo y la de su filial Abentel a Ericcson.

En marzo, el plan de refinanciación incluía una serie de condiciones financieras y de reparto del capital. Con el nuevo diseño de la estructura económica e industrial de Abengoa, cambiarán. El grueso del dinero nuevo correrá a cargo de los nuevos hedge funds, que además refinanciarán la liquidez inyectada desde septiembre del año pasado.

En un principio, se previó que el 55% del capital de Abengoa iría a parar a los proveedores del dinero nuevo. Mientras, los bancos y bonistas que capitalicen deuda se repartirían otro 35%. El 5% restante estaba previsto para repartir entre los que aportaran los avales. Ahora esto cambiará. Se prevé que los bancos del G5 los aporten –Santander, Bankia, Popular, CaixaBank y Crédit Agricole– y también el ICO y Cesce. El interés pactado era del 14% más una comisión de apertura del 4%. Estos porcentajes también variarán.

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