Primera bajada en cuatro años

El zapato español afloja su paso en el mercado mundial

Las exportaciones bajan por primera vez en los últimos cuatro años

Zapatos el naturalista
Zapatos el naturalista

Las exportaciones de calzado español descendieron un 3% en valor y un 0,5 en pares durante el primer trimestre de 2016, su primera bajada en los últimos cuatro años. Lograron una facturación de 843 millones de euros en el periodo. Se confirma así una desaceleración de la que ya avisó a finales de 2015 la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE), a pesar del incremento del 11,1% en valor experimentado durante el año pasado, cuando las ventas al exterior alcanzaron casi los 3.000 millones de euros.


Esta caída de la demanda de calzado español registrada hasta marzo sitúa las exportaciones de calzado nacional en cifras de 2010. Viene lastrada por el descenso producido en Francia, Alemania, Portugal, Bélgica, Países Bajos y Polonia. En concreto, el país galo, que es el principal comprador del calzado español, ha reducido la adquisición durante el primer trimestre del año un 0,6%, pasando de acaparar el 22% de la demanda total en 2015, al 21,4% de la cuota de mercado durante los tres primeros meses del año.

Esta misma tendencia se observa en Portugal, país en el que las compras de calzado español se anotan hasta marzo una bajada del 10% tanto en volumen como en valor, y sigue así, la hoja de ruta iniciada en 2015, cuando las ventas bajaron un 17% en pares y un 0,7% en valor.El comportamiento es similar en el resto de países comunitarios, salvo en Italia, donde la compra de zapato español ha subido un 9,8% en valor y un 10,3% en pares.

“Las exportaciones de calzado llevan creciendo en volumen y en valor desde el año 2010 por encima del 10%, por lo que es normal que ahora se esté produciendo un factor corrector en esa tendencia”, argumenta Marián Cano, presidenta ejecutiva de la Asociación Valenciana de Empresarios del Calzado, (Avecal). Desde la patronal, atribuyen esta bajada a la incertidumbre acerca de la recuperación de la economía mundial y, en concreto, a la inquietud que existe en algunos países de la Unión Europea.


Por su parte, José Monzonís Salvia, presidente ejecutivo de FICE, achaca este descenso al hecho de que los datos de exportación incorporan, además de la producción nacional, las exportaciones de empresas que no producen en España, sino que importan al país y reexportan desde España. Inditex, quien vende al exterior productos que ha importado previamente es el ejemplo que remarcan desde la federación. “Sus datos influyen mucho en el total agregado, y sin embargo no produce en nuestro país más del 20%”, remarca Monzonís.


Pese a estos datos, el sector sigue presentando un superávit comercial de 45 millones de euros y su aportación a la economía española en términos de PIB se estima en torno a los 1.800 millones, según la federación. “El mercado del calzado español se caracteriza por su fuerte componente exportador”, aseguran desde la patronal.


En el caso de los mercados extracomunitarios, durante los primeros tres meses del año, las exportaciones a estas regiones han crecido un 3% en número de pares y un 4% en valor. Destaca Japón que, pese a arrojar una caída de las exportaciones en número de pares del 12,6%, ha subido en el ranking mundial de principales países compradores de calzado nacional, en tres meses, del puesto catorce al número once. “España produce y vende zapatos muy bien considerados en el mercado japonés”, remarca Monzonís.


El presidente asegura que, desde la patronal, el reto es conseguir alcanzar en cinco años una cuota de mercado del 40% en los mercados extracomunitarios frente al 23% actual.


En el caso de las importaciones españolas de calzado, los datos revelan un comportamiento inverso al de las ventas. Durante el primer trimestre de 2016, la demanda de zapato extranjero ha subido un 4,6% en valor, pero ha disminuido un 3,6% en volumen. Se compran menos zapatos a un precio mayor.


China, con una cuota de mercado del 67% del total de pares importados, encabeza el ranking de proveedores de calzado a España, por delante de Vietnam. Pese a esto, desde FICE aseguran que estas regiones no suponen una amenaza para la industria español dada su posición. “Los principales competidores de la industria del calzado español se ubican en Europa”, sostienen.


Desarrollar marcas globales, mejorar el posicionamiento de los productos ya existentes y mantener los propios costes de producción, así como la transformación digital, se configuran desde el sector los principales retos para colocar el calzado español como un referente a nivel mundial.

Los siete clusteres del calzado español

Un mercado heterogéneo que apuesta por la marca y donde predominan las pymes. Estas son las líneas que caracterizan el mercado del calzado español, que emplea alrededor de 25.000 personas, repartidas por toda la península. Desde Elche en la provincia de Alicante, hasta A Coruña, el sector cuenta con una fuerte tradición. Almansa (Cuenca), Ubrique (Cádiz) o Arnedo (La Rioja) son algunas de las siete localidades españolas que concentran una potente industria zapatera que genera un valor añadido de 2.400 millones, según FICE y elabora más de 100 millones de pares de zapatos anuales. Pese a estas cifras, la producción se queda lejos de los 140 millones que se fabricaban antes de la crisis.

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