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Adolfo Domínguez destituye a Estanislao Carpio como consejero delegado

Su vacante en el consejo será cubierta “previsiblemente” por Costas Antimissaris, ex director internacional de Marks&Spencer

Tienda de Adolfo Domínguez en Madrid
Tienda de Adolfo Domínguez en Madrid

Adolfo Domínguez hace borrón y cuenta nueva en su dirección. La compañía gallega anunció ayer el cese de su consejero delegado, Estanislao Carpio, quien además renunció a su puesto en el consejo. De esta forma, la compañía deberá buscar a un nuevo directivo que capitanee el proceso de reestructuración en el que se encuentra inmerso el grupo textil.

La empresa informó ayer a la CNMV que su puesto en el consejo será ocupado por Costas Antimissaris. El directivo ocupó distintos cargos de responsabilidad en Inditex, como director general de Zara en España o responsable de la cadena Uterqüe. Hasta la fecha, ocupaba el cargo de responsable internacional de Marks & Spencer.

Fuentes de la compañía señalaron que Antimissaris se hará cargo de las funciones que tenía Carpio en la compañía. El directivo tendrá como principal tarea culminar el proceso de reestructuración del grupo y enderezar el rumbo de la compañía.

Las citadas fuentes confirmaron que el cese de Carpio se trata de un despido por no cumplir con los objetivos fijados en su incorporación. La compañía había confiado en el directivo para enderezar los resultados del grupo. Sin embargo, señalaron que, sin contar extraordinarios, estos se han deteriorado. En concreto, el grupo ha pasado de unas pérdidas en 2013 de 12,4 millones a unos números rojos de 21,7 millones en el pasado ejercicio.

Adolfo Domínguez volvió en el pasado ejercicio a los beneficios, tras varios años en pérdidas, pero este hecho se produjo por el impacto de las desinversiones. En concreto, la empresa vendió un edificio en Barcelona por 45 millones, un valor por encima incluso de la capitalización de la firma en Bolsa, que ayudó a maquillar el resultado.

Estanislao Carpio llegó a la empresa en 2012 procedente de Camper, donde ocupaba el cargo de director operativo. El año pasado fue nombrado consejero delegado en sustitución del propio Adolfo Domínguez, quien quedó como presidente.

Desde la llegada de Carpio al equipo directivo de la compañía en 2012, la cadena de tiendas gallega ha pasado de 721 establecimientos a 544, al cierre del último ejercicio, lo que supone un recorte del 25%. No ha sido mejor la evolución de las ventas de la compañía. si al cierre del ejercicio de 2011 su facturación rondaba los 163 millones de euros, esta ha caído un 35% hasta los 105 millones del último año.

También ha afectado esta situación a la plantilla. El cierre de tiendas y el descenso en ventas motivó que la compañía presentase un ERE en primavera del año pasado. Aunque la cifra inicial de trabajadores afectados superaba las 140, cerca del 10% de la plantilla, tras la negociación con los sindicatos esta descendió hasta las 105. A ello se sumó también el cierre de su colección para niños.

No ha vivido un mejor recorrido la acción de Adolfo Domínguez en Bolsa. En julio ha alcanzado sus mínimos y desde la llegada de Carpio el precio de la acción ha caído a menos de la mitad. Lejos queda el año 2006, cuando en verano llegó a rondar una capitalización de casi 490 millones de euros. A cierre de ayer ésta era de 30 millones.

Además del nombramiento de Antimissaris, el consejo de administración de la sociedad propondrá a la junta del próximo día 31 la incorporación de tres nuevos consejeros externos independientes: Luis Caramés, catedrático de Economía Aplicada; Fuencisla Clemares, directora comercial y líder de iniciativa de movilidad de Google España, y Juan Antonio Chaparro, ‘chief officer’ de cadena de suministro del grupo Esprit.

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