Crisis empresarial

Toda la plantilla de Unipapel despedida desde el día 11

Unipapel derivará a toda la plantilla -316 trabajadores- a un Erte a partir del próximo día 11 y dejará de producir

La dirección de Unipapel - con plantas en Logroño, Tres Cantos (Madrid) y Aduna (Guipúzcoa)- ha comunicado hoy a los representantes de los trabajadores que derivará a toda la plantilla -316 trabajadores- a un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) a partir del próximo día 11.

Así lo han confirmado el presidente del comité de empresa en la planta de Logroño, Víctor Aldonza (USO), y la representante por UGT en esta misma factoría, Ruth María Lázaro, tras recibir la notificación de los responsables de Unipapel, que plantea este ERTE para un período máximo de 12 meses.

Aldonza ha detallado que la previsión inicial era que esta media afectara a 329 empleados, aunque finalmente han quedado en 316 porque los 13 restantes han cesado su actividad con la empresa de una manera voluntaria, al ver la situación de la misma.

Ha subrayado que tiene la esperanza de que no se agoten los próximos doce meses sin que en este período haya un comprador de las plantas de Unipapel, aunque no se adquieran en bloque.

El próximo día 11, Unipapel notificará este ERTE ante la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social, y se cerrarán las tres plantas, aunque su actividad en el último mes y medio o dos meses se ha mermado de forma considerable, ha detallado Aldonza.

La propuesta inicial de la empresa era prescindir de 109 trabajadores, de las que 79 salidas se concretarían en la planta de Tres Cantos; 17 en la de Aduna y 13 en la de Logroño, y, el resto, derivarlos al expediente de regulación de empleo.

Según sus datos, Unipapel adeuda a la plantilla las nóminas de abril, mayo y junio, la extra de este último mes y otra paga de marzo, además de los 10 primeros días del presente mes de julio, hasta el próximo 11.

Ha añadido que “Springwater”, que en marzo de 2014 compró a Adveo la maquinaria, el capital humano, las marcas y el fondo de negocio de Unipapel, tiene una deuda de unos 22 millones de euros con proveedores (unos 6 millones) y con Adveo (unos 16 millones), que sigue siendo propietaria de los terrenos, pabellones y maquinaria, que ha sido, de nuevo, hipotecada a este fondo.

Ha lamentado que fondos de inversión como “Springwater”, que es un fondo “buitre”, estén “hundiendo” el tejido empresarial de España” porque Unipapel ha sido “rentable” hasta la llegada de este fondo, que “no ha tenido un plan de viabilidad”.

En este contexto, ha recordado que los representantes de los trabajadores denunciaron ante la Inspección de Trabajo y la Seguridad denunciaron a “Sringwater” en marzo de 2015, un año después de adquirir Unipapel a Adveo, ya que “no tenía un plan de viabilidad y se estaban perdiendo clientes”.

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