Reestructuración

Isolux confía en que la banca apruebe en julio el acuerdo de reestructuración

La empresa perdió 39 millones en el primer trimestre del año

Sede de Isolux Corsán.
Sede de Isolux Corsán.

Isolux Corsán, arrastrada por una deuda bancaria superior a 2.000 millones, ha presentado hoy una propuesta integral de reestructuración que implica una nueva inyección de 200 millones de euros y confía en lograr la adhesión de los acreedores financieros a mediados de julio.

La compañía, que ha comunicado además unas pérdidas de 39 millones hasta marzo, ha indicado en una nota que presentará en julio el acuerdo de refinanciación para su aprobación formal por parte de los acreedores financieros.

De hecho, la empresa tiene previsto presentar este acuerdo ante los tribunales españoles para su homologación como fecha límite el 29 de julio.

El plan, en el que ha estado trabajando KPMG, estructura la deuda en tres tramos: un primero de 200 millones que se aportan “ex novo” para facilitar la marcha de las operaciones. De estos 200 millones, CaixaBank -uno de los primeros accionistas de la compañía, con el 28 %- desembolsará 100 millones.

Un segundo de 600 millones, que se considera el endeudamiento sostenible y que se amortizará con desinversiones y un tercero, de 1.200 millones, que se instrumenta a través de un préstamo participativo parcialmente capitalizable.

Una vez formalizado el acuerdo, los bancos aportarán 150 millones, que suman a los 50 ya desembolsados, para garantizar la continuidad de las operaciones y financiar los costes del ajuste organizativo.

En virtud de proyecto de reestructuración, los bancos y los bonistas podrían llegar a controlar el 95 % de la compañía, mientras que los actuales accionistas, entre los que se encuentra Luis Delso y José Gomis, verán diluida su participación al 5 %.

Una vez se cierre el proceso, que requiere también de que sea aprobado por el 75 % de la deuda de los bonistas -que concentran otros 850 millones-, el exdirectivo de Repsol Nemesio Fernández-Cuesta pasará a ser presidente de Isolux, en la que se mantiene por el momento el consejero delegado, Antonio Portela.

En paralelo, la compañía prosigue con los procesos de desinversión ya anunciados: la venta de T-Solar ha entrado en su recta final, mientras que se están recibiendo ofertas por las líneas de transmisión en Brasil, ha señalado en un comunicado.

Cerberus se unió con Bruc Management -el fondo de lanzado por Juan Béjar (ex ceo de FCC), Eugenio Galdón, fundador de ONO, y Joaquín Coronado, (ex ceo de Hidrocantábrico) y participado por George Soros- para presentar una oferta conjunta por 130 millones para hacerse con T-Solar, un proceso en el que ha irrumpido también Gas Natural.

Tras perder 55,5 millones de euros en 2015, Isolux ha anunciado hoy unos números rojos de 39 millones de euros a cierre del primer trimestre frente a 32 millones un año antes.

Los ingresos se situaron en 360 millones, un 20% menos, mientras que el ebitda descendió hasta 7 millones. El grupo sumó 404 millones de euros a la cartera, que se cifra en 6.300 millones de euros.

Isolux sostiene que los resultados del primer trimestre son difícilmente comparables con los del año anterior, ya que desde el 1 de enero la contabilidad excluye los resultados generados por los activos que fueron traspasados a PSP en la disolución de su filial conjunta Isolux Infrastructure.

Hasta el momento, los bancos han acordado extender hasta el 31 de agosto el standstill o acuerdo de espera, con el objetivo de evitar que algún acreedor pueda solicitar el concurso de acreedores de Isolux en caso de impago mientras culmina el periodo de reestructuración diseñado para la compañía.