Un impuesto para la banca

  • Elecciones
    1
  • Elecciones
    2El impuesto recaudatorio de la solidaridad 

    El programa electoral de Podemos es el más ambicioso de los cuatro principales partidos políticos que se presentan a las elecciones del 26J (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos). Es el único grupo político que ha creado una nueva tasa para la banca, “el impuesto de solidaridad a las entidades financieras privadas con carácter extraordinario”.

    El nuevo impuesto tiene carácter extraordinario y su fin es recuperar de forma progresiva las cantidades que el sector ha recibido en forma de ayudas públicas. Este impuesto se aplicará sobre los beneficios y tendrá un carácter transitorio durante una legislatura”.

    Podemos se diferencia así del resto de los grupos políticos que optan por recuperar solo parte de las las ayudas públicas recibidas por casi la mitad de las antiguas cajas de ahorros (más de 41.000 millones de euros) con la privatización de Bankia y BMN. El grupo liderado por Pablo Iglesias prefiere crear un banco público, y que sea a través de este impuesto de solidaridad con el que se recaude fondos para devolver las ayudas públicas.

    PSOE y Ciudadanos dan por perdidas gran parte de las ayudas recibidas por la banca, y consideran que solo se podrán recuperar las concedidas a Bankia (22.429 millones de euros) y a BMN (1.600 millones de euros). 

  • Elecciones
    3Podemos y PSOE, a favor de la Tasa Tobin 

    El PSOE coincide con Podemos en la propuesta de imponer un impuesto financiero, el de transacciones financieras (ITF). El objetivo de partido morado con esta tasa es “controlar, registrar y desincentivar las transacciones más especulativas. Nos comprometemos a que, como mínimo, España sea pionera en la implantación del acuerdo alcanzado en 2012 por 11 países de la Unión Europea, que consiste en aplicar un impuesto del 0,1% sobre la compra y la venta de acciones y bonos, y otro del 0,01% sobre los productos derivados. Este impuesto lo pagarán las entidades bancarias, gestores de fondos de alto riesgo y otras instituciones financieras”. Su objetivo es pagar con ello la factura del rescate de la banca, y que sea el propio sector el que las abone.

    El PSOE es más moderado en las explicaciones que incluye en su programa respecto a la necesidad de imponer este impuesto de transacciones financieras. Explica que habría que incluir a “los productos derivados en su ámbito de aplicación, contemplando la posibilidad de que parte de su recaudación se destine a combatir la pobreza y exclusión dentro y fuera de la UE”.

    Ciudadanos afirma que imponer ahora a la banca nuevos impuestos, sobre todo el solidario que pretende impulsar Podemos, llevaría al sector a rebajar su solvencia. Lo mismo sucedería con la tasa Tobin o impuesto a las transacciones financieras. Ciudadanos, además, mantiene que en los países en los que se ha aplicado esta tarifa ha servido para nada. Sí es partidario de imponer una tasa a las operaciones bursátiles en línea con otros países, como Reino Unido.

  • Elecciones
    4

    Los resultados de las entidades financieras españolas han ido recuperando poco a poco su normalidad desde que estalló la crisis económica y financiera en 2008. Pese a ello, sus beneficios están siendo más reducidos de lo que se preveía hace casi un año como consecuencia de operar bajo unos tipos de interés negativos. 

    Según datos del Banco de España durante 2010, año en el que la crisis estaba en pleno apogeo, las entidades que operan en España (excluidas sus filiales extranjeras) cerraron el año con un beneficio de 10.280 millones de euros. Por este resultado desembolsaron en concepto de impuesto de sociedades 275 millones de euros entre todo el conjunto de bancos, cajas y cooperativas.

    Un año después el resultado se desplomó, al situarse en unas pérdidas de 14.201 millones de euros, lo que provocó que el impuesto de sociedades a desembolsar fuera negativo en 2.583 millones.

    Pero fue en 2012 cuando la caída de los beneficios se convirtió casi en un agujero sin fondo. El conjunto del sector perdió 73.703 millones de euros, lo que supuso unos créditos fiscales de 13.334 millones de euros. Ese año fue cuando una gran parte de las cajas de ahorros tuvieron que ser recapitalizadas con ayudas públicas para su posterior venta en subasta competitiva. 

    En 2014 fue cuando la situación comenzó a regularizarse. La banca sumó unos beneficios de 11.692 millones de euros, por los que pagó unos impuestos de 1.817 millones.

  • Elecciones
    5Sareb también importa 

    Otras medidas que Podemos querría introducir en el sector financiero es la creación de una agencia europea de calificación independiente y pública. Justifican su constitución en la idea de que “reducirá las posibilidades de que las empresas de rating continúen suministrando información asimétrica y enviando incentivos erróneos a los inversores privados y públicos, “poniendo con ello en peligro el equilibrio macroeconómico”. 

    También pretenden, si llegan al Gobierno, reconvertir Sareb, el conocido como banco malo, en una agencia pública de alquiler. El presidente de Sareb, Jaime Echegoyen, aseguró justo el martes, que si se hace la transformación que pide Podemos, el nivel de déficit público podría elevarse hasta el 9% del PIB, ya que la Sareb tiene una deuda que supone un 4%.

    El PSOE también habla en su programa de la Sareb. Asegura que “mejorará su gestión para evitar que se convierta en un riesgo mayor para el Estado como avalista”.

  • Elecciones
    6La fusión de la banca minorista 

    Un tema que abordan PP y PSOE es la necesidad de profundizar en la unión bancaria. El PSOE considera que es un elemento fundamental de la unión monetaria para reforzar el sistema financiero, garantizar que contribuya al crecimiento de la economía real y hacer frente a futuras crisis financieras. 

    El PP asegura que mejorará la fiscalidad del ahorro y la inversión. Además, señala que trabajará profundizando en la Unión Bancaria y en la integración de los mercados de capitales. En este sentido, asegura en su programa que dará “especial atención a la integración del segmento minorista de la banca europea, analizando las barreras a la constitución de un auténtico mercado único en los servicios que más afectan a los ciudadanos”.

    Su programa electoral también fija la creación de un único organismo de atención de reclamaciones y resolución de diferencias para los usuarios de servicios financieros. Además, pretenden incrementar el control de las cláusulas “abusivas” en los préstamos hipotecarios.

    El Partido Popular asegura que una Unión Bancaria completa requiere un sector bancario minorista integrado. “Deberá lanzarse un libro verde para la integración de los mercados bancarios minoristas. 15 años después de la introducción del euro, el sector bancario minorista continúa dominado por la banca nacional en la mayoría de los países de la UEM. Es muy común encontrar bancos de la eurozona que tienen más operaciones minoristas fuera de la UEM que en otros países de la UEM. El objetivo de este libro verde sería analizar las barreras al establecimiento de bancos minoristas paneuropeos.