Transportes

Estados Unidos aprueba los primeros vuelos a Cuba

Estados Unidos aprueba los primeros vuelos a Cuba

Seis aerolíneas estadounidenses han recibido autorización para operar vuelos regulares a Cuba a partir de este otoño, en el marco de normalización de las relaciones entre ambos países, informó hoy el Departamento de Transporte de Estados Unidos. Las líneas aéreas que se beneficiarán del permiso son American Airlines, Frontier Airlines, JetBlue Airways, Silver Airways, Southwest Airlines y Sun Country Airlines. 

“El año pasado, el presidente (de Estados Unidos, Barack) Obama anunció que había llegado la hora de 'empezar un nuevo viaje' con el pueblo cubano”, ha afirmado el secretario estadounidense de Transporte, Anthony Foxx, en un comunicado. “Hoy, estamos cumpliendo su promesa con el relanzamiento de un servicio aéreo regular después de más de medio siglo”, ha añadido.

Los vuelos partirán de cinco ciudades estadounidenses (Miami, Fort Lauderdale, Chicago, Minneapolis y Filadelfia) hacia nueve destinos en Cuba (Camagüey, Cayo Coco, Cayo Largo, Cienfuegos, Holguín, Manzanillo, Matanzas, Santa Clara y Santiago de Cuba). 

El pasado febrero, los dos gobiernos firmaron en La Habana un memorando de entendimiento sobre aviación civil que incluye rutas regulares directas por primera vez en más de cincuenta años, que estarán operativas a partir del próximo otoño. Para facilitar los viajes aéreos, Washington ha derogado una normativa que permite que los vuelos hacia Cuba o desde la isla estén sujetos a los mismos requisitos legales que el resto de vuelos internacionales.

El inicio de los vuelos regulares entre Cuba y Estados Unidos facilita los viajes para los estadounidenses incluidos en las doce categorías por las que se permiten las visitas a la isla, adonde todavía no pueden entrar como turistas. Desde el anuncio del restablecimiento de relaciones entre ambos países, Obama ha flexibilizado las restricciones al comercio de algunos bienes y a los viajes. Sin embargo, aún sigue vigente el embargo y la prohibición del turismo a la isla, que solo se pueden levantar con la autorización del Congreso estadounidense.