Energía

Gas Natural hará una oferta a Isolux por la fotovoltaica T-Solar

Entre los interesados, figuran también los fondos Ceberus y Bruc Capital

Salvador Gabarró y Rafael Villaseca, presidente y consejero delegado de Gas Natural Fenosa, respectivamente.
Salvador Gabarró y Rafael Villaseca, presidente y consejero delegado de Gas Natural Fenosa, respectivamente.

Gas Natural Fenosa ha entrado de lleno en el proceso para adquirir T-Solar, la división de energía fotovoltaica de Isolux, según confirman fuentes conocedoras de la operación. Esta se enmarca en el proceso de desinversiones que, entre otras condiciones, ha puesto encima de la mesa la banca acreedora al grupo de infraestructuras para proceder a su reflotamiento y evitar el concurso de acreedores. La recepción de ofertas está abierta hasta el 30 de junio, según las mismas fuentes.

El salvavidas, dieñado por KPMG y bautizado Plan Wolf, incluye la capitalización de una deuda de 1.600 millones de euros con descuento. Además, la firma que preside Luis Delso debe desprenderse de activos: T-Solar y las redes de distribución eléctrica que tiene en Brasil. Isolux ha aceptado el programa impuesto por sus tres grandes acreedores, Santander, Caixabank y Bankia, que implica la caída de los actuales accionistas de control, el citado Delso y el vicepresidente José Gomis, a posiciones del 5% al 10% del capital. Ahora estas entidades financieras deben convencer a los bonistas, titulares de 850 millones de deuda y con los que ya han mantenido contactos.

La oferta en la que trabaja Gas Natural Fenosa, se une a la que estarían tramitando otros fondos de inversión, como Cerberus y Bruc Capital (Juan Béjar, Eugenio Galdón y Soros) que irían de manera conjunta. Se da la circunstancia de que, tras la capitalización de la deuda, Caixabank, que tiene ya un 28% de Isolux, se convertirá en el primer accionista del grupo. La entidad financiera que preside Isidro Fainé, a su vez, controla Gas Natural Fenosa junto con Repsol a través de un pacto parasocial (un 64% de las acciones).

Estrategia verde

El plan estratégico que Gas Natural Fenosa presento el pasado mes de mayo se plantea como objetivo unas inversiones de 8.100 millones de euros entre 2016 y 2018. De esa cantidad, 1.800 millones de euros corresponden a nueva capacidad, fundamentalmente en energías renovables. La utility aprovecha cualquier oportunidad para ampliar su cartera de energías verdes. En España, pujó el año pasado por Gestamp Solar y en enero se presentó a la subasta de eólica .

La compañía que preside Salvador Gabarró ha eludido hacer ningún comentario sobre su hipotética oferta por T-Solar, dado que “se trata de un proceso que está en marcha”.

El interés de la energética por adquirir activos de energías renovables es conocido. Ya el año pasado pujó por Gestamp Solar, filial de Gestamp, que adquirió finalmente el fondo de infraestructuras de KKR y se transformó en X Elio. Además, se le atribuye un interés por otra de las filiales verdes del grupo vasco, Gestamp Wind.

T-Solar cuenta con una capacidad de 326 MW en operación, construcción y desarrollo repartidos entre España, Italia, India, Perú, estados Unidos, Puerto Rico, México y Japón. Creada en octubre de 2006, la compañía ha invertido desde su constitución 1.500 millones de euros en la puesta en marcha de estas instalaciones que, en su conjunto, generan 421 GWh de electricidad. La mayor de sus plantas, y una de las mayores de Euopa, está ubicada en Arnedo (La Rioja), con una potencia instalada 34,19 MW de potencia.

En venta desde hace meses, por T-Solar se habrían interesado distintas empresas energéticas, que consideraron elevado el precio que Isolux pedía por ella, unos 170 millones de euros, según algunos medios. La fotovoltaica arrastra una deuda de casi 700 millones de euros, la cual marcará el precio final.

 

El pacto de refinanciación, para finales de mes

La actuación de emergencia para evitar la quiebra de Isolux incluye la capitalización de 1.014 millones de deuda no sostenible, además de la amortización de otros 800 millones a través de la desinversión en T-Solar y las líneas de transmisión en Brasil. Tras su reflotamiento, el grupo de infraestructuras habrá reestructurado 2.047 millones de deuda, incluidos los 850 millones en manos de los bonistas.

Los tres mayores acreedores, Santander, Caixabank y Bankia, tratan de convencer ahora al resto de prestamistas para alcanzar un mínimo del 75% de adhesiones al plan y sacar adelante la homologación del acuerdo de refinanciación si fuera necesario. Fuentes cercanas a los contactos aseguran que no se esperan problemas significativos y que el visto bueno de bancos y bonistas estará a finales de este mes. Solo en ese momento se produciría al cambio de mando, con la cesión de la presidencia por parte de Luis Delso al ex número dos de Repsol, Nemesio Fernández Cuesta. Este último, que ya supervisa cada una de las operaciones financieras de Isolux, lidera la comisión de seguimiento de la refinanciación.

El futuro plan estratégico de la constructora, centrada ya en la obra civil y proyectos de construcción industrial, prevé que cada una de las divisiones sea capaz de soportar su propia deuda y coseche recursos para pagarla. Semanas atrás el auditor del grupo, PwC, expresó dudas sobre la capacidad del grupo para generar liquidez y atender vencimientos a corto plazo.