Vivienda: el dilema debería ser comprar o alquilar

  • 1Historia del mayor boom inmobiliario de la historia 

    Desde finales de los años noventa y hasta 2008 el mercado inmobiliario español vivió el mayor periodo de revalorización de su historia reciente. Los precios de los inmuebles se multiplicaron exponencialmente aupados por una ingente demanda, una fiscalidad favorable y una financiación en condiciones muy laxas casi infinita.

    La construcción de viviendas también se vio espoleada por el tirón de la demanda. A mediados de los años 2000, en España se iniciaban cada año más casas que en Alemania, Francia e Italia juntas.

    La burbuja de precios y producción ha dado como resultado un excedente o stock que su momento álgido llegó a superar las 650.000 viviendas nuevas sin vender ni alquilar, según las cifras oficiales que publica el Ministerio de Fomento.

  • 2El mercado después de la crisis 

    El estallido de la burbuja ha dejado como recuerdo para no olvidar dos realidades contradictorias. Por una parte, miles de viviendas vacías propiedad de la banca y, por otra,  miles de familias sin capacidad de acceso a una vivienda.

    El paro masivo ha deteriorado los niveles de accesibilidad y ha provocado un aumento nunca visto de las ejecuciones hipotecarias, si bien en términos absolutos sobre el total de hipotecas vivas no llegan a ser números alarmantes en extremo.

    Debido a esta coyuntura, la opinión pública reclama a la Administración que les garanticen sus derechos constitucionales a una vivienda digna. Los partidos se han hecho eco de estas demandas.

  • 3El alquiler, cada vez con más adeptos 

    En el año 2000, apenas residían en España en régimen de alquiler el 11% de los hogares, muy lejos del 30% de media que ya entonces se registraba en Europa. Hoy, las últimas cifras de Eurostat estiman que son el 21% de las familias.

    Sea por obligación, porque no pueden acceder a una vivienda en propiedad, o por convicción, han optado por el arrendamiento porque no creen idóneo contraer una deuda hipotecaria casi de por vida; lo cierto es que el cambio cultural se está produciendo a más velocidad de la esperada.

    En la última legislatura se ha procedido a reformar la Ley de Arrendamientos Urbanos para brindar más protección a los inquilinos y caseros. Los expertos reclaman seguir avanzando para incrementar la seguridad jurídica e incentivar la inversión de los grandes fondos.

  • 4Hacia dónde evolucionará el mercado 

    La imagen de barrios con miles de viviendas terminadas y sin habitar ha puesto de manifiesto lo importante que es una buena planificación, que tenga en cuenta los factores demográficos.

    Hasta en materia de vivienda pública, los expertos reclaman poner en valor el stock.

    Por ello, no más subvenciones públicas para edificar viviendas sociales en venta (VPO) y sí más ayudas a la rehabilitación y el alquiler que no supere el 30% de los ingresos familiares.

  • 5¿Qué dicen los partidos de cara al 26J? 

    Las cuatro grandes formaciones políticas coinciden en que es necesario crear un nuevo marco regulatorio que ponga freno a los desahucios y proteja a los hogares más vulnerables cuando no puedan hacer frente a sus deudas.

    Todos apuestan por la creación de parques públicos de alquiler social para facilitar el acceso de los más jóvenes a una vivienda, algo que además consideran que impulsará la movilidad geográfica y el empleo.

    La dación en pago y mayores impuestos para las casas vacías son otras de las propuestas que plantean sobre todo las fuerzas de izquierda. El PP, en cambio, opta por garantizar menos impuestos tanto a los compradores, como a los arrendadores.