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Carmena se cruza en los planes de Domo y 350 cooperativistas

A la izquierda, el antiguo edificio de Defensa en la calle de Raimundo Fernández Villaverde, donde está planeado el Residencial Maravillas, en una imagen de Google Earth.
A la izquierda, el antiguo edificio de Defensa en la calle de Raimundo Fernández Villaverde, donde está planeado el Residencial Maravillas, en una imagen de Google Earth.

"Nos hacen un órdago a todo. Si cedemos en todo, avanzaremos, sino, nos moriremos de inanición”. Así resumía este jueves Juan Andrés García ante la prensa el conflicto de los cooperativistas del Residencial Maravillas en Madrid con el Ayuntamiento de Manuela Carmena. Los afectados anunciaron que han presentado alegaciones frente a las peticiones que les hace el Consistorio para desbloquear una promoción que ya tiene aprobado el plan parcial. Esta obra está gestionada por la empresa Domo, especializada en el desarrollo de cooperativas.

Desde esta cooperativa, creada para la construcción de 350 viviendas en un antiguo solar del Ministerio de Defensa en Raimundo Fernández Villaverde, se asegura que el Ayuntamiento está demorando el convenio que precede a la licencia de obra como medida de presión. “Plantea requisitos contrarios a la normativa”, denunciaron representantes de los afectados.

Entre las principales alegaciones de la cooperativa figura la relativa a la supuesta pretensión municipal convertir el patio privado interno en una plaza de uso público. Además, el Ayuntamiento pretende recibir en forma de locales la compensación de las redes que en principio los cooperativistas tenían previsto abonar en dinero. Además, el equipo de Carmena ha exigido que el 10% de los terrenos que deben cederse al consistorio sin compensación posible.

Desde el área de Urbanismo niegan esas peticiones y se asegura que esa cesión será para que un local situado en los bajos del edificio se convierta en una guardería, “y también destinar parte de esas mismas cesiones una pequeña parte del patio de manzana a patio de dicha guardería”.

Los cooperativistas lamentaron que las indicaciones para elaborar el convenio que permita solicitar la posterior licencia se las estén trasladando los técnicos municipales, ante el silencio del equipo de Gobierno. “Nos tienen de rehenes. Utilizan el factor tiempo para que nosotros cedamos”, denunció García. Desde esta sociedad se asegura que ya han cedido reduciendo el número de plazas de garaje, que hubiera permitido financiar parte de la obra. Pero no se muestran dispuestos a aceptar lo que consideran un cambio de uso ilegal.

Se consideran víctimas de una situación política, porque a una parte del equipo de Gobierno no les gusta este proyecto residencial en la manzana del antiguo Taller de Precisión y Centro Electrotécnico de Artillería, frente a la calle Orense y junto al Paseo de la Castellana. De hecho, el plan parcial de este proyecto aprobado por el pleno del Ayuntamiento el pasado 27 de noviembre, provocó la primera ruptura en el grupo de Ahora Madrid, que vio como una parte de los concejales votaran en contra.

Domo Gestora, abanderando la cooperativa, se hizo con el suelo en una subasta de Defensa por 111 millones de euros en 2014. El equipo de la anterior alcaldesa, Ana Botella (PP), dio el primer visto bueno, más tarde refrendado en plenario. Los cooperativistas solicitaron un préstamo para pagar alrededor de un tercio del terrenos. Calculan que cada socio ha tenido que poner alrededor de 250.000 euros de media. “No podemos hacer ninguna presión. Estamos indefensos”, lamentó García, quien señaló que muchos de los cooperativistas se han endeudado a la vez que pagan alquileres por sus actuales casas sin ver que este conflicto se desencalle. “Queremos cumplir la ley, esta parálisis no beneficia a nadie”, apuntó este cooperativista, que cree que hay un enrocamiento ideológico por parte del Consistorio.

Como el Ayuntamiento no tiene establecido un plazo para aprobar el convenio, los socios de la cooperativa piden que las autoridades municipales les reciban, ya que la vía de emprender acciones legales retrasaría aún más el inicio de la construcción. En principio, estaba previsto que la obra estuviera concluida en 2018, pero difícilmente ya se podrá concluir en esa fecha.

Carmena también tiene otro conflicto con cooperativistas en el cercano Residencial Metropolitan, gestionado por Ibosa, debido a que consideran que el proyecto incumple el plan general.

Por su parte, la gestora Domo ha presentado una oferta por el Edificio España, propiedad de Wanda, en el proceso de venta que mantiene el grupo chino por las divergencias con Carmena sobre cómo rehabilitar el histórico inmueble.