Feria de San Isidro

Tecnología, arte y rabo de toro en el Tendido 11 de Las Ventas

El artista Javier de Juan muestra sus vídeos y Mario Sandoval ensalza la carne de lidia.

El músico y compositor alemán Andreas Prittwitz interpreta ayer una composición frente a una de las imágenes de Javier de Juan.
El músico y compositor alemán Andreas Prittwitz interpreta ayer una composición frente a una de las imágenes de Javier de Juan.

Además de los tendidos habituales que cada año dan vida a la feria de San Isidro, la plaza de toros de Las Ventas abre un espacio sociocultural, de ocio y de gastronomía, el Tendido 11. En esta edición, el gran protagonista es el proyecto de videoarte del artista Javier de Juan, uno de los artífices en los años 80 de la movida madrileña, considerado además uno de los pioneros de la novela gráfica.

La exposición, titulada Toreando la vida, ofrece distintas piezas audiovisuales que recogen y sintetizan los movimientos y coreografías del toreo de salón. Las imágenes, un lance a la verónica, un muletazo o un volapié, son interpretadas por personajes urbanos, que cobran vida a través de la animación digital. Mediante cuatro pantallas instaladas en las galerías de los tendidos bajos del 9 y el 10, todo el que acuda a la plaza de Madrid durante este mes y hasta el 5 de junio, podrá disfrutar de este proyecto, que a partir del próximo otoño se exhibirá en numerosas ciudades norteamericanas. “Los que tengan la suerte de acudir a Las Ventas este San Isidro podrán disfrutar de un proyecto único y pionero, que ha visto por fin la luz tras más de siete años de investigación para desarrollar la tecnología, y que se enmarca dentro de un proyecto global llamado Buscando el movimiento perfecto”, señaló Javier de Juan, durante la inauguración del Tendido 11.

Será el plato fuerte de este espacio, que abrió hace tres años, con el fin de escenificar “la indiscutible fuerza del mundo del toro, el ímpetu cultural que inspira la expresión artística que emerge desde el ruedo”, explicó ayer Manuel Martínez Erice, el director de Taurodelta, empresa encargada de la gestión de este área.

No será la única actividad que acogerá el Tendido 11 este año, ya que también la gastronomía tiene un espacio relevante. Mario Sandoval (dos estrellas Michelin en el restaurante Coque, de Humanes) y Luis Martín, jefe de cocina del Goizeco Kabi, cocinarán mano a mano con la carne del toro de lidia como gran protagonista. Para Sandoval este proyecto culinario se enmarca dentro de Gastromaquia, una iniciativa con la que pretende dar valor a una carne noble, como es la del toro bravo, rica en omega 3 y vitamina E, además de ecológica y saludable, tal y como reconoce el chef. Para esta ocasión, ha creado una tapa, denominada ravioli meloso de tendones y rabo de ternera, con higos a la brasa y jugo de cochinita picante. Por su parte, Luis Martín ha transportado su cocina hasta la sala Alcalá de Las Ventas, donde todos los días de feria ofrecerá un menú y una tapa llamada Capote de Grana y Oro, un compacto de rabo de toro, migas de la tierra y gelé de pimientos.

La solidaridad, como ya viene siendo habitual, también está presente en este tendido. El toreo Curro Romero ha donado una calzona y un sombrero de ala ancha, que será subastado para recaudar fondos a beneficio de la fundación Pequeño Deseo, organización que ayuda a cumplir los sueños de niños enfermos, muchos de ellos crónicos.