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Disney pierde algo de magia

Además de los retos a los que se enfrentan las unidades de cable del grupo, este tiene que hacer frente a la difícil tarea de buscar un nuevo jefe para relevar a Bob Iger en 2018.

Parque temático de Disney en Shanghái (China).
Parque temático de Disney en Shanghái (China).

Disney no alcanzó en el segundo trimestre las expectativas de beneficios por el estancamiento del crecimiento de los ingresos en las redes de cable ESPN y A&E. Esto pone de relieve la necesidad de averiguar los hábitos cambiantes de los telespectadores. Al sumar la búsqueda de un nuevo jefe, el trabajo de su consejero delegado parece complicarse aún más.

Los canales por cable representaron más de la mitad de sus ingresos de explotación del segundo trimestre. El menor número de partidos de fútbol universitario en el trimestre de este año en comparación con el año pasado afecta a los resultados de la cadena deportiva, cuyos ingresos por publicidad cayeron un 13% interanual.

La mayor preocupación es que cada vez hay menos suscripciones a los caros paquetes de cable que incluyen ESPN. Dado que más espectadores cortan el cordón, los ingresos procedentes de la red están en peligro. En respuesta, Disney está intentando llegar a nuevos públicos mediante la inclusión de ESPN en los paquetes de video streaming. Pero esos esfuerzos están todavía empezando y solo han logrado incrementar modestamente el número de abonados.

Incluso los lugares generalmente soleadas del Reino Mágico están bajo una nube. Unas menores ventas de productos de Star Wars como sables de luz y el androide BB-8 hicieron caer los ingresos de explotación de la división de productos de consumo un 8% a 357 millones de dólares.

Su consejero delegado, Bob Iger está considerado uno de los Jedis más inteligentes del negocio de los medios. Bajo su reinado de más de una década, el precio de las acciones de Disney se ha cuadruplicado. Sin embargo, su salida está prevista para 2018 y los planes para una sucesión ordenada se fueron al traste con la salida en abril del aparente heredero y ex director de operaciones Tom Staggs. Es un recordatorio de que su lista de tareas no hace más que alargarse.