Crónica bursátil

Los resultados siguen haciendo sangre en el Ibex, que cede un 2,85%, ¿qué pasa?

El petróleo también contribuye a las caídas y acumula cuatro sesiones seguidas en negativo, cayendo de los 48 a los 45 dólares por barril

Retrato de cogote en parquet bursátil.
Retrato de cogote en parquet bursátil.

Las Bolsas europeas han vuelto a sumirse en la oscuridad. Por enésima vez en el año, el Ibex encadena varias sesiones consecutivas en pérdidas. En las últimas cuatro jornadas, el selectivo español se deja un 6% y 567 puntos, pérdidas que, en su mayoría, se produjeron hoy en una sesión en la que la Bolsa sufrió un fuerte correctivo del 2,85% que le condujo a los 8.764,9 puntos.

Ninguna de las 35 compañías que integran al Ibex fue capaz de aguantar el tipo. Enagás fue el valor menos perjudicado de una jornada en la que sufrió especialmente Caixabank, que registró una caída del 5,27%, hasta los 2,46 euros por título. Los osos bajistas camparon a sus anchas por un parqué que han vuelto a convertir en su particular coto ante la complacencia de los inversores alcistas que desde que diera comienzo la temporada de resultados del primer trimestre abandonaron a su suerte a los grandes parqués europeos.

Y es que este periodo de presentación de resultados está siendo especialmente dañino para la cotización de las compañías, toda vez que las cuentas presentadas no están cumpliendo, en su mayoría, con las expectativas que de ellas se habían creado los analistas. El sector bancario, que desde comienzos de año es el principal perjudicado por la delicada situación de los mercados, sigue presentando resultados decepcionantes lastrados, sobre todo, por una era de tipos de interés a cero que parece no tener fin y que presiona sus márgenes de beneficio. Hoy, en el Stoxx 600 de referencia en Europa, el segmento financiero se anotó una corrección del 3,68%.

A todo ello hay que añadirle la fortaleza del euro que el lunes tocó máximos que, al cambio con el dólar, no alcanzaba desde el pasado agosto. En la última semana, la moneda comunitaria se ha revalorizado un 2,6%, impulsada principalmente por la lentitud con la que se está llevando a cabo el proceso de normalización de los tipos de interés en Estados Unidos. La primera subida del precio del dinero en nueve años se llevó a cabo el pasado diciembre, momento en el que la Reserva Federal fijó un calendario de al menos cuatro subidas para 2016. Pasados los cinco primeros meses del ejercicio, no se ha efectuado ninguna subida y las previsiones de los analistas apuntan a que tan solo se producirá una más.

La fortaleza de la moneda única fue la principal responsable de otro varapalo que hoy se vivió en los mercados:el de los fabricantes de automóviles. Este segmento vive por y para las exportaciones, por lo que las subidas del tipo de cambio actúan como veneno que merma su competitividad. Hoy, el sector registró una caída del 2,63%.

En los parqués europeos el rojo fue el color predominante. El Dax alemán cedió un 1,94%, perdiendo la cota de los 10.000 puntos y añadiendo más leña al fuego bajista. Por su parte, el Euro Stoxx 50 corrigió un 1,93%, el Mib italiano cayó un 2,46% y el Cac francés perdió un 1,59%. El Footsie británico, que el lunes permaneció cerrado por festivo, regresó a la actividad con un correctivo del 0,90%.

Tampoco fue una buena sesión para las materias primas. El petróleo mantiene la tendencia a la baja que arrastra desde el pasado jueves y cede un 1,68%, hasta los 44,9 dólares por barril. Los datos de exportaciones, fundamentalmente los de Iraq, siguen mostrando la gran saturación existente en el mercado de crudo y presionando su precio a la baja. Las minera, por su parte, también sufrieron un duro golpe al perder un 6,48%, con el gigante Anglo American cayendo más de un 12%. Pese a ello, el sector sigue comandando el Stoxx 600 en el año con una subida del 15%.

Al otro lado del Atlántico, Wall Street no osó llevar la contraria a la tendencia general del mercado y, contagiado, se sumió en las pérdidas. Al cierre de los mercados europeos, el Dow Jons retrocedía un 1%, al igual que el S&P, mientras que el Nasdaq perdía un 1,12%.

Por su parte, el mercado de la deuda comenzó a mostrar los primeros síntomas de miedo entre los inversores. El interés del bono alemán cayó con fuerza hasta el 0,200%, frente al 0,267% previo. Este descenso propulsó la prima de riesgo española hasta los 135 puntos básicos, toda vez que el interés del bono nacional al mismo vencimiento solo cayó en 0,19 puntos. El bund muestra una vez más su influencia como valor refugio al que acuden los inversores cuando la tormenta arrecia, por más que la rentabilidad que ofrezca sea ínfima.