Exposición

Una forma diferente de escalar las montañas más bellas

Una exposición de 70 fotografías, en los Jardines de Viveros de Valencia, muestra las cimas más emblemáticas

El pico Nevado Sajama, de 6.542 metros de altura, en Bolivia. Una de las fotografías de la muestra, de Jean-Leo Dugast.
El pico Nevado Sajama, de 6.542 metros de altura, en Bolivia. Una de las fotografías de la muestra, de Jean-Leo Dugast.

Dicen que una de las sensaciones más gratificantes que hay es conquistar la cima de una de las montañas más altas del mundo. Y como este placer está al acalnce de muy pocos, existen otros métodos para disfrutar, desde otro punto de vista, de los picos más elevados del planeta.
Uno de ellos es la fotografía. Por eso, desde este fin de semana, y hasta el 20 de junio, los Jardines de Viveros de Valencia albergan una exposición al aire libre que protagonizan las fotografías más impactantes de las mayores montañas.

La muestra Las montañas más grandes del mundo, realizada por Lunwerg y patrocinada por la Fundación AXA, reúne cerca de 70 instantáneas de fotógrafos de todo el mundo, que han inmortalizado desde las cimas heladas de la Antártida hasta las cumbres que coronan los desiertos africanos. Pasando, eso sí, por los montes que emergen en mitad del océano, sin olvidar el inaccesible corazón de la Cordillera del Himalaya o las montañas que han influido en la historia y en la literatura.

Además de mostrar el enorme patrimonio y la belleza de estos fenómenos naturales, la exposición tiene el objetivo de despertar el interés por estas cumbres, y mostrar así la gran diversidad que se esconde en cada una de ellas, pasando de las que emergen de los lluviosos bosques tropicales a las que viven en un invierno constante. La muestra profundiza además en curiosos datos, normalmente desconocidos, que sitúan a las cordilleras y cumbres en el centro del debate, como que son el hogar del 12% de la población mundial o que abastecen la mitad del agua potable en el planeta, además de ahondar en su papel al influenciar en el clima y el cambio climático.

De esta forma, la muestra se divide en varias categorías que diferencian a cada uno de los macizos. Por un lado, las montañas más difíciles, en las que el riesgo del ascenso y el peligro se convierten en su mayor atractivo, y donde entran, entre otros, el Everest. Otra de las categorías muestra las montañas sagradas, aquellas que han influido en las creencias, cultura y tradiciones de innumerables pueblos a lo largo de todo el mundo.

Al margen de los gustos de cada cual, existen varios picos que por su forma, color, tamaño y entorno son considerados los más bellos de la geografía del planeta, y estos, como tal, también tienen un pequeño apartado dentro de la exposición, que junto a las montañas de hielo, montañas de fuego, montañas en las ilas y montañas en los desiertos, completan la muestra.