Crónica bursátil

La semana de resultados se convierte un lastre para el Ibex 35

Los bancos fueron los más damnificados, con caídas que alcanzaron hasta un 9% en el caso de Bankia

Un inversor observa los paneles en la Bolsa de Kuala Lumpur, Malasia.
Un inversor observa los paneles en la Bolsa de Kuala Lumpur, Malasia.

La gasolina de los resultados que propició el rally bursátil de febrero es el mismo lastre que ahora golpea al selectivo. El Ibex 35 ha cedido un 2,24% en la semana, hasta los 9.025,7 puntos, golpeado en gran medida por los mayoritariamente decepcionantes balances del trimestre registrados por las empresas que lo integran.

Con sesiones de caídas por encima del 2%, los osos bajistas han salido de la cueva para plantar batalla a los inversores que se las prometían felices una vez que el índice de referencia de la Bolsa española rompió al alza ese movimiento lateral entre los 8.900 y los 9.200 puntos en los que se movía. Pese a todo, la semana contó con dos sesiones al alza en la que las buenas noticias, en forma también de resultados positivos, se impusieron.

Los valores más castigados de la semana fueron principalmente los bancos. Las caídas de las financieras se movieron desde el 0,26% que se dejó Banco Santander, hasta el más del 9% que cedió Bankia. En el otro lado de la moneda, Aena y Abertis se salvaron de la quema avanzando un 4,52% y un 3,56%, respectivamente.

Ni siquiera el petróleo al alza fue capaz de impulsar a las Bolsas. El oro negro se anotó al cierre de la semana un 7,1%, hasta los 47,6 dólares por barril para el Brent, referencia en Europa, pero ha perdió la mágica influencia que le permitía hacer bailar a la renta variable mundial al son que tocaba. Como flautista de Hamelin, durante los primeros meses del año los índices seguían su recorrido y caían cuando el crudo corregía, para impulsarse después con sus alzas. Sin embargo, la correlación entre el considerado rey de las materias primas y las cotizaciones de las compañías se ha reducido en los últimos meses, demostrando que su influencia para las subidas no es tan alta como para las pérdidas.

En el resto de Europa la semana bursátil transcurrió por los mismos derroteros. Por sectores, el más damnificado fue el de seguros, que cedió un 4,6%, seguido de otros como el de productos químicos (-3,2%) o el de servicios sanitarios (-3,3%). El gran líder en el Viejo Continente acabó siendo el sector inmobiliario que, tras anotarse un 1,8% en las últimas cinco sesiones, logró brillar gracias, entre otras, a compañías como la socimi española Merlin Properties (+0,6%). Pese a estas alzas, el verde no fue precisamente el color imperante en Europa, donde sus principales índices cerraron el viernes teñidos de rojo. Así, el Footsie británico se dejó un -0,9%, el Cac francés retrocedió un -2,7%, el Dax alemán cayó un -2,5% y el Mib italiano registró un descenso del -1,6%. Y es que el sabor agridulce que dejaron durante la semana las decisiones de los bancos centrales de EEUU y Japón, unido a un Wall Street más débil de lo normal como consecuencia de los varapalos empresariales de grandes gigantes tecnológicos como Twitter y Apple, generaron el caldo de cultivo perfecto para desatar las ventas en el continente europeo.

Desde Japón, las noticias no fueron del todo positivas. El banco del país decidió retrasar el plazo para lograr su meta de inflación, lo que generó de nuevo una sangría en la Bolsa del país. Asimismo, pese a que la Fed se mostró cauta respecto a la subida de tipos al otro lado del Atlántico, su presidenta, Janet Yellen, reconoció que el crecimiento de la actividad económica se había desacelerado aunque aseguró que las condiciones del mercado seguían fuertes. 

En cuanto a las divisas, el euro registró su nivel máximo del año al cambio con el dólar al alcanzar los 1,14 billetes verdes en la sesión del viernes. La inesperada fortaleza de la moneda comunitaria, que se anota un 5,4% en lo que va del año, ha mermado la competitividad de las exportadoras europeas que se ven lastradas en los mercados.