Abandona el default

Argentina lanza una histórica emisión de bonos al 8%

 El presidente argentino, Mauricio Macri.
El presidente argentino, Mauricio Macri. EFE

El Gobierno argentino aseguró hoy que la demanda de bonos de deuda emitidos el lunes para pagar a los acreedores con los que llevaba en litigio más de una década supera los 60.000 millones de dólares y está entre las mayores de la historia “para una emisión en general”. La emision tiene cuatro tramos 6.500 millones a diez años con un intere´s de 7,5%; 2.700 millones a 30 años con un 8% de interés; 2.700 millones a 3 años con un 6,25% de interés y 4.500 millones a cinco años al 6,8% de interés.

Argentina emitió el lunes bonos por 15.000 millones de dólares para pagarles a los acreedores después de que el viernes pasado un tribunal de apelaciones de Nueva York emitiera una orden que ratificaba un fallo del juez neoyorquino Thomas Griesa para levantar las restricciones que impedían al país pagar a sus acreedores.

Con esa emisión, el país sudamericano tiene previsto pagar el próximo viernes la deuda a los fondos de inversión y otros acreedores que reclaman por bonos en mora desde finales de 2001.

“Hay demanda por más de 60.000 millones de dólares por el bono que está ofreciendo Argentina y cuyos precios va a cerrar esta tarde”, aseveró hoy en rueda de prensa en Buenos Aires el ministro de Hacienda y Finanzas argentino, Alfonso Prat-Gay.

Confesó que se trata de “la demanda más grande de la historia para un bono o una acción de un Gobierno o empresa de mercados emergentes” y está “posiblemente entre las 20 más grandes de la historia para una emisión en general”.

“Para un país que todavía hoy está en suspensión de pagos es realmente impresionante que hayamos pasado tan rápido de la oscuridad a la posibilidad de volver a conectarnos con el mundo”, añadió.

Prat-Gay afirmó que con esta emisión resuelven “tres temas en uno”, ya que les permite obtener fondos para financiar el déficit e iniciar un plan de infraestructuras que genere empleo “digno” y terminar con el cese de pagos de 2001.

Pero también con el del Gobierno anterior, encabezado por Cristina Fernández, cuando, como consecuencia de la negativa a cumplir la sentencia en contra del Ejecutivo de pagar a los fondos litigantes, el juez Griesa ordenó suspender los pagos a los tenedores de deuda reestructurada en 2005 y 2010 desde mediados de 2014.

“Es impresionante que hayamos pasado tan rápido de la oscuridad a la posibilidad de conectarnos con el mundo”, apuntó en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete de ministros con el presidente, Mauricio Macri, en la Casa Rosada, en la que insistió en que el “foco fiscal” del Ejecutivo son los “más débiles”.

Prat-Gay destacó que el Gobierno ha firmado ya 220 acuerdos con los acreedores (de la deuda en cese de pagos desde 2001) que “se han ido materializando” y ha mantenido entrevistas con organismos internacionales y 340 inversores de varias ciudades del mundo, lo que revela que este es “el punto de partida, no el de llegada”.

Griesa terminó con las medidas cautelares para que pudiera pagar a los bonistas y, además, dio luz verde a que accediera por primera vez en varios años a los mercados internacionales.

Ahora, el juez podrá certificar que los pagos se han hecho de acuerdo con los principios recogidos.

Según Prat-Gay, ya hay 690 inversores interesados en los bonos a diez años y es la primera vez que se emiten títulos a 30 años “de forma voluntaria” y no como consecuencia de las reestructuraciones.

Aun así, declaró que el Gobierno sólo va a tomar alrededor del 22 % de las ofertas porque lo que buscan es bajar las tasas de interés y, de esa manera, atraer “inversión genuina” que genere puestos de trabajo en el país.

Para el ministro, esta noticia “es el broche de oro de estos cuatro meses” de Gobierno del frente conservador Cambiemos y permitirá que Argentina “vuelva a crecer”, algo que, a su juicio, se refleja en la gran “efervescencia” que hay en el sector privado, que no para de buscar líneas de crédito para financiar “proyectos de millones de dólares”.

Asimismo, Prat-Gay anunció que el Ejecutivo espera que esta sea la última inversión del año en el mercado de Nueva York.