La infraestructura unirá África y Asia

Egipto y Arabia Saudí retoman el puente sobre el mar Rojo

El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, conversa con el rey saudí Salman bin Abdelaziz, durante la ceremonia de bienvenida celebrada en el palacio presidencial de El Cairo, Egipto.
El presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, conversa con el rey saudí Salman bin Abdelaziz, durante la ceremonia de bienvenida celebrada en el palacio presidencial de El Cairo, Egipto. EFE

El rey Salman bin Abdelaziz de Arabia Saudí y el presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, presentaron hoy el proyecto de un puente sobre el mar Rojo que una ambos países, una idea ya esbozada en la época del derrocado presidente egipcio Hosni Mubarak (1981-2011).

Durante una conferencia con Al Sisi, celebrada en el palacio presidencial egipcio de Al Itihadiya, el rey Salman, de visita oficial en Egipto, explicó que la construcción de esta obra de ingeniería constituirá “un paso histórico” al unir los continentes de África y Asia.

Por su parte, Al Sisi dijo que el nuevo puente tomará el nombre del rey saudí, cuya visita, añadió, refleja el buen estado de las relaciones bilaterales.

En 2004, se anunció la construcción de un puente entre ambos países de 50 kilómetros de largo y con un coste que entonces se estimó en 3.000 millones de dólares.

Dicho proyecto, que acabó desechándose tres años después, tenía previsto unir las localidades de Sharm al Sheij, en la península egipcia del Sinaí y Ras el Sheij Hamid, en la provincia saudí de Tabuk.

Tras la intervención de ambos mandatarios se procedió a la firma de 20 acuerdos y memorandos de entendimiento, cuyos presupuestos no fueron anunciados.

No obstante, el diario estatal egipcio Al Ahram informó ayer de que los acuerdos y memorandos de entendimiento alcanzan un valor en torno a los 22.000 millones de dólares.

Entre los pactos, se incluye un acuerdo para la limitación de la frontera marítima entre Egipto y Arabia Saudí y la construcción de la Universidad Rey Salman en el Sinaí y de una planta eléctrica en el oeste de El Cairo y viviendas.

Egipto y Arabia Saudí firmaron también memorandos en cooperación cultural, transporte marítimo, electricidad, comercio, industria y el uso pacífico de la energía nuclear, entre otros.

El rey Salmán inició ayer en Egipto una visita de cinco días, la primera desde el comienzo de su reinado, en enero de 2015, para estrechar las relaciones bilaterales y aumentar la cooperación económica y en materia de seguridad.

Arabia Saudí ha sido uno de los principales valedores del régimen de Al Sisi, al que ha ayudado con petróleo y varios miles de millones de dólares, desde que este derrocó en un golpe militar, el 3 de julio de 2013 al entonces presidente, el islamista Mohamed Mursi.

En los últimos tiempos, la relación entre ambos países se había enfriado, algo que Egipto quiere revertir, por varios factores como el escaso apoyo egipcio en las ofensivas militares de Siria y el Yemen, en las que Arabia Saudí está muy implicada.

No obstante, en diciembre, Arabia Saudí decidió aumentar las inversiones en Egipto a unos 30.000 millones de riales saudíes (unos 8.000 millones de dólares), según anunció entonces el ministro de Defensa saudí y segundo príncipe heredero, Mohamed bin Salman.