Fondos de inversión

La hora de la inversión en valor

Las alternativas en España son Bestinver, AZ Valor, Magallanes y Valentum

Warren Buffet, el más famoso de los inversores en valor.
Warren Buffet, el más famoso de los inversores en valor.

Gracias a grandes inversores, entre los que destaca por exitoso y por mediático Warren Buffet, el value investing es posiblemente el estilo de inversión con mejor reputación. Las citas de Buffet son puro sentido común y resultan la mayoría tan convincentes que prácticamente venden por si solas, pero esos principios ni mucho menos son patrimonio exclusivo de aquellos que se llaman a sí mismos value investors.

El value investing tiene muchas corrientes diferentes, pero si tuviéramos que agregarlas en una sola, se resume en invertir en acciones de compañías que coticen con un fuerte descuento sobre su valor. Buffet dice que “el precio es lo que pagas y el valor lo que consigues”, así que se trata de buscar acciones en las que el valor sea muy superior al precio. Lo malo es que el precio es un dato cierto y el valor es un cálculo subjetivo, pero esa es la razón por la que debemos ir de las mano de inversores experimentados.

Esta buena reputación de la gestión “valor” la avalan los datos a muy largo plazo y por eso, tendremos pocas dudas sobre cuál es el estilo adecuado para inversores que tengan y realmente toleren, ese tan largo plazo.

Esto lo complica el hecho de que en casi 15 años en contacto con inversores minoristas, puedo contar con los dedos de una mano los que tienen realmente un horizonte de inversión así de largo. Por eso es importante comprender qué entornos de mercado son más favorables o desfavorables para ese estilo de inversión, aunque a los fieles seguidores del oráculo de Omaha, quizás esto último les suene a aberración.

El mejor momento de mercado para comprar “valor” es después de una corrección en la que todo ha caído de forma indiscriminada y la cotización de algunas muy buenas compañías ha sufrido un castigo bursátil excesivo y el peor momento suele ser un mercado liderado por las compañías que están más caras sin importar los fundamentales, casi siempre soportado por la complacencia e incluso la avaricia.

Normalmente lo que está barato, lo está por alguna razón. A todos nos gusta comprar gangas, pero igual que resulta difícil conseguir grandes descuentos en productos o marcas de moda que todo consumidor desea (al menos fuera del periodo de rebajas), resulta difícil encontrar cotizando a precios atractivos, compañías excelentes que generen un buen flujo de caja libre, poco endeudadas, con un modelo de negocio con fuertes barreras de entrada, un buen equipo gestor, capacidad de fijación de precios y con una buena base de clientes… excepto en las épocas de rebajas.

Esas épocas de rebajas, llevadas a los mercados son los momentos de pesimismo extremo o por seguir con palabras del señor Buffet, “los días que Mr. Market se despierta exageradamente deprimido”.

Existe la creencia de que el antónimo de “valor”, es “crecimiento”, pero entre esos dos estilos de gestión que muchos consideran opuestos, hay factores en común. Igual que un gestorde “valor” no comprará acciones de una compañía que está cara, pensando que podrá abaratarse por el crecimiento de beneficios futuro, un gestor growth no comprará una compañía con beneficios en declive, por muy barata que cotice.

Llevando la similitud entre ambos estilos al absurdo, podríamos argumentar que value es buscar PER bajo con beneficios del año que viene y growth es buscar PER bajo con beneficios de los próximos 10 años. En cualquier caso, valor y crecimiento no son excluyentes y puede haber compañías baratas con gran crecimiento de beneficios, que estén presentes, posiblemente por distintos motivos, en carteras de ambos tipos de gestor.

Muchos siguen entendiendo value investing como un enfoque conservador de la inversión en renta variable, pero en ese punto, no puedo estar del todo de acuerdo. Resulta conservador cuando las caídas de las Bolsas se deben a excesos de valoración, como en la burbuja tecnológica, en la que el hecho de no tener compañías de los sectores más caros resultó la mejor forma de proteger capital.

Sin embargo, no resulta defensivo cuando las caídas de las Bolsas vienen por crisis más globales, como en 2008, donde el mercado busca principalmente calidad, visibilidad y balances sólidos, que son características que no siempre se encuentran en acciones baratas.

Posiblemente no estemos en un momento de mercado extremo en el que haya que tener un sesgo de estilo muy marcado pero después de un largo periodo de tiempo desfavorable para la gestión “valor”, pensamos que es hora de ir orientando las carteras en esa dirección.

En España, hay grandes gestores que aplican la filosofía del value investing y cada uno tiene sus particularidades. Más allá de los más conocidos como Bestinver y AZValor, destacaría el sentido común y la consistencia demostrada de Iván Martín de Magallanes y la combinación del value investing con momentum del equipo gestor de Valentum.

Diego Fernandez Elices, director de selección de fondos de A&G Banca Privada