Acelera la ejecución de infraestructuras

Japón lo vuelve a intentar inyectando más gasto público

El primer ministro nipón, Shinzo Abe.
El primer ministro nipón, Shinzo Abe.

El Gobierno japonés no cesa en su intento de estimular la recuperación de su economía. Su último plan es acelerar el gasto en obras públicas previsto en su presupuesto para el recién inaugurado año fiscal, con lo que pretenden reanimar la actividad.

“En lo referente a obras públicas, vamos a intentar que el 80% de los contratos reflejados en los presupuestos, con un valor de unos 12,1 billones de yenes (95.781 millones de euros), se ejecuten en la primera mitad del ejercicio”, ha explicado hoy el ministro de Finanzas japonés, Taro Aso.

Estos proyectos citados por Aso incluyen la mejora de carreteras, puertos o terrenos agrícolas y también de edificios públicos como colegios.

Esos contratos implican también acelerar el proceso de reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011 en el noreste de Japón.

El ministro explicó también, que ante este anticipo en el volumen de gasto público el Gobierno ya medita el diseño de un presupuesto extra de cara al final del actual ejercicio fiscal, que concluye el 31 de marzo de 2017.

Del mismo modo, Aso insistió en que el Ejecutivo tiene intención de consumir plenamente el presupuesto extraordinario que aprobó a principios de año por valor 3,32 billones de yenes (26.274 millones de euros) también con la intención de acelerar la recuperación económica.

De esa cantidad, en torno a 1,16 billones de yenes (9.182 millones de euros) fueron designados para medidas de gasto social, como ayudas a dependientes o a familias que acaben de tener hijos. Asimismo, incluyen los desembolsos de varias pagas extra aprobadas para los pensionistas, pensadas para estimular el consumo.

El Gobierno nipón se ha propuesto de esta forma adoptar medidas para reactivar la economía, que ha dado muestras de ralentización (el PIB se contrajo en octubre-diciembre) ante la coyuntura actual, marcada por la desaceleración de las economías emergentes.

Los salarios suben por primera vez en cuatro meses

El salario mensual medio en Japón subió en febrero un 0,4 por ciento interanual en términos reales, lo que supone la primera subida en los últimos cuatro meses, según los datos difundidos hoy por el Ejecutivo nipón.

Aunque las cifras iniciales del ministerio mostraron un avance en enero, el dato revisado mostró finalmente que el sueldo medio de los japoneses se mantuvo igual en enero con respecto a un año antes.

En términos nominales, no ajustados a la inflación, el salario medio mensual avanzó un 0,9 por ciento y se situó en 262.558 yenes (2.077 euros/2.368 dólares) en febrero, según el informe publicado por el Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar.

El avance estuvo favorecido por el crecimiento del salario base, que tocó su máximo nivel en más de diez años, según indicó un portavoz del Ministerio a la agencia local de noticias Kyodo.

En este sentido, el salario base medio se incrementó un 0,6 por ciento interanual hasta los 239.123 yenes (1.892 euros/2.157 dólares), el crecimiento más fuerte desde noviembre de 2005, que impulsó de este modo la escalada de los salarios real y nominal.

Este subida se debió, aparentemente, a que la proporción de trabajadores a tiempo parcial, cuyos salarios son más bajos que los empleados a tiempo completo, se redujo, dijo el Ministerio nipón, que apuntó que mantendrá una “estrecha vigilancia al dato” para ver si la tendencia se ha establecido “firmemente”.

El incremento salarial es un factor clave para el llamado “Abenomics”, el programa económico del Gobierno nipón, que aspira a crear un círculo de crecimiento en beneficios corporativos, sueldos y consumo para poner fin al ciclo deflacionario que la tercera economía del mundo padece desde hace casi dos décadas.

El Ejecutivo aprobó a finales del año pasado un paquete de medidas de estímulo que incluye la propuesta de incrementar el salario mínimo en un 3 por ciento anual, una iniciativa que deberá ser apoyada por las empresas en sus negociaciones sindicales.