Cebrián defiende la transformación digital de la compañía

PRISA abre una fase de nuevos proyectos tras recuperar la rentabilidad

Cebrián destaca en la junta de accionistas el crecimiento del ebitda

La empresa aspira a que el 40% de los ingresos vengan del mundo digital

Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo de PRISA.
Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo de PRISA.

Nueva etapa y nuevos proyectos en PRISA. La compañía, editora de Cinco Días ha pasado ya lo peor y se encuentra en una buena coyuntura para abordar nuevos emprendimientos, según destacó este viernes su presidente ejecutivo, Juan Luis Cebrián, en su intervención en la junta de accionistas del grupo.

“La empresa está sana y salva, y hemos adelantado en un año el cumplimiento de los compromisos adquiridos con nuestros acreedores, de modo que hasta diciembre de 2018 no tenemos obligación alguna con ellos”, dijo Cebrián, quien advirtió, no obstante, de que no todo está resuelto aún. El directivo afirmó que nivel de endeudamiento del grupo continúa siendo elevado y lastra sus oportunidades de crecimiento y creación de valor, “por lo que tenemos la inequívoca decisión de reducir nuestra deuda al máximo, procurando que no supere en ningún caso dos o tres veces el ebitda atribuible”.

En este sentido, señaló que en el menor plazo posible, la empresa tomará las medidas adecuadas tanto respecto a la composición de su cartera de activos como en lo que respecta a la reducción de costes en los servicios centrales y en las unidades operativas. “Aunque repito que mucho se ha hecho al respecto no podemos bajar la guardia. Las entidades acreedoras deben poner también su parte. Durante más de un lustro hemos estado trabajando fundamentalmente para ellas y ahora es tiempo que lo hagamos para los accionistas, que han sufrido enormemente las consecuencias de esta crisis”, señaló.

Cebrián envió un mensaje de optimismo cara al futuro, basado entre otras cosas en la mejoría de las cuentas de PRISA en el pasado ejercicio. El ejecutivo indicó que, por vez primera desde 2010, los resultados arrojan un beneficio neto, en este caso de 5,3 millones de euros. “Marca un cambio constatable de tendencia en la evolución de nuestra economía y nos permite inaugurar una nueva etapa”, explicó.

El presidente ejecutivo de PRISA recordó que hace un año anunció que la compañía se encontraba en el umbral de la misma, y destacó que esa etapa ha comenzado ya. Así, recordó que el ebitda ajustado de la empresa ascendió a 289 millones de euros, un 10% más que en 2014. “Ahora tenemos ante nosotros el desafío de mejorar este año las cifras del pasado, de acuerdo con los presupuestos aprobados por el consejo de administración, que hoy corona finalmente su mandato después de más de cinco años”, indicó.

En esta línea, Cebrián recordó que desde 2008 hasta diciembre de 2015, PRISA ha reducido la deuda consolidada en 3.500 millones de euros, en un esfuerzo continuado por sanear el balance y garantizar el futuro de la compañía, al tiempo que ha pagado a los bancos y entidades acreedoras más de 1.000 millones en intereses y gastos. De igual forma, explicó que la empresa ha realizado ampliaciones de capital por valor de 1.300 millones y ha vendido activos por cerca de 3.000 millones.

“Salvo la primera ampliación de 650 millones de euros en diciembre de 2010, como consecuencia de la fusión con Liberty, todas las demás se han hecho con una considerable prima por encima del valor de mercado, lo que lejos de diluir económicamente al resto de los accionistas mejoró el valor de su inversión”, indicó Cebrián, quien precisó que el comportamiento errático y volátil de los mercados no lo ha reflejado en la cotización. Cebrián destacó que todo este proceso se ha llevado a cabo en un entorno muy agresivo que generó entre otras cosas la pérdida del 70% de la facturación por publicidad y el 50% de la circulación en la prensa española.

De cara al futuro, Cebrián manifestó que PRISA cuenta con una estructura de gobernanza renovada y eficaz que le permitirá abordar en breve plazo la ejecución de un plan estratégico adecuado a sus necesidades. Dicho plan pivotará sobre dos ejes: la contemplación del mercado hispano y lusoparlante, con un potencial de más de 700 millones de consumidores, y la aceleración del proceso de transformación tecnológica.

Cebrián destacó que los planes pasan por el reconocimiento de que el grupo opera en dos sectores solo relativamente relacionados entre sí, como son la educación y los medios, y que no integran muchas sinergias. “Ambos van a verse revolucionados nuclearmente por las tecnologías digitales”, afirmó.

El directivo explicó que la compañía decidió hace más de un año establecer en el seno del consejo un comité de trabajo para orientar e impulsar la transformación tecnológica, cuyas tareas han dado innegables frutos. “Decidimos concentrar todo nuestro esfuerzo inicial en la digitalización de El País, nuestra marca global más reconocible y apreciada, y habida cuenta de que los periódicos están sufriendo en la actualidad más que otros medios el tsunami digital”, indicó, el ejecutivo, quien destacó que este proceso se ha extendido a todas las unidades del grupo.

Cebrián dijo a los accionistas que fruto de esa política de expansión en la red los medios de PRISA cuentan con una audiencia de más de 120 millones de navegadores únicos y 30 millones de usuarios únicos, de los cuales diecisiete millones son precisamente usuarios de El País.

“Nuestros planes de digitalización han cumplido nuestros objetivos”, dijo Cebrián, quien añadió que en la asamblea general de 2010 anunció que en el ejercicio de 2015 “deberíamos tener al menos un 15% de ingresos por transformación digital, y hemos cumplido con creces la promesa”. El presidente de PRISA dijo que “si somos capaces de estabilizar definitivamente el balance de la compañía e invertir en el desarrollo de nuestras empresas, dentro de cuatro o cinco años nos deberíamos acercar a obtener más de un 40% del volumen de negocio en ingresos digitales. “El futuro de todas nuestras operaciones, en realidad el presente ya, está ligado indefectiblemente al desarrollo en internet”, indicó.

Cebrián defendió la tarea realizada por el consejo de administración saliente, que deja una situación satisfactoria al nuevo consejo: la empresa tiene no solo garantizado su futuro, sino que ha logrado crear la plataforma sobre la que edificar un crecimiento sostenible y continuado.

La compañía afronta un amplio cambio en su consejo. Por un lado salen los consejeros Arianna Huffington, Agnès Noguera, Borja Pérez Arauna y Claudio Boada, y por otro se incorporan cuatro nuevos consejeros independientes, Glen Moreno, presidente de la británica Pearson durante una década; Alfonso Ruiz de Assín, ex secretario de la Asociación de Radiodifusores de España y consejero de Canal Plus; Elena Pisonero, presidenta de Hispasat y antigua secretaria de Estado de Economía; y Blanca Hernández. La junta, además, ratificó los nombramientos como nuevos consejeros de Joseph Ourghoulian y Khalid Tani Al Thani, que representan a dos de los mayores accionistas.

Finalmente, Cebrián señaló que va a proponer de inmediato al nuevo consejo la constitución de una comisión encargada de elaborar, a la mayor brevedad posible, un plan de sucesión, tanto para el presidente como para el consejero Delegado. “Se trata de establecer un método ordenado para el relevo de sus cargos llegado el caso, y en cualquiera de las circunstancias en que pueda producirse”, dijo el directivo, quien añadió que se ha de establecer un procedimiento conforme a las mejores prácticas de gobierno corporativo que contemple igualmente la estructura específica del accionariado del grupo. Cebrián explicó que el consejo saliente decidió prolongar su mandato como presidente hasta diciembre del 2020, aunque sin funciones ejecutivas durante los dos últimos años.

A su vez, el consejero delegado, José Luis Sainz, destacó que la ejecución del acuerdo de refinanciación de la deuda durante los ejercicios 2014 y 2015, la confianza depositada en el grupo por nuevos inversores y el cambio de tendencia de la economía española, permiten a la compañía afrontar el futuro con optimismo.

En su discurso ante los accionistas, el ejecutivo destacó que tras un largo periodo de crisis y ajustes, la empresa ha podido, durante el ejercicio pasado, situar el foco de su acción en el crecimiento y transformación de los negocios, en consolidar las nuevas iniciativas y en realizar un profundo cambio de la organización.

“El año 2015 ha sido crucial en este proceso, convirtiéndose El País en la locomotora, mediante una organización nueva, y unos equipos motivados y convencidos de que el futuro pasa por acelerar el ritmo de transformación”, destacó Sainz, quien añadió que la mayor parte de los negocios de PRISA son globales y tienen vocación internacional. “Estamos presentes en una treintena de países, fundamentalmente de habla española y portuguesa, y en casi todos ellos replicamos con éxito una forma de hacer las cosas”, explicó.

Sainz defendió que la diversificación geográfica ha permitido a lo largo de los años equilibrar los ciclos positivos y negativos de los distintos países y, casi siempre, crecer. “Varios años de crecimiento ininterrumpido en Latinoamérica han compensado en gran medida la caída de los negocios en la península ibérica”, destacó.

El consejero delegado indicó “que sobre la recuperación de la economía española se ciernen amenazas que tienen su origen en el estancamiento de la economía europea y en la ralentización de la nuestra”. En este caso, precisó que PRISA tendrá que seguir ajustando costes, mejorando la rentabilidad, la eficiencia de los procesos y la generación de caja.

En cualquier caso, Sainz dejó claro que en el caso de PRISA, la recuperación es firme. El directivo manifestó que pese a que el tamaño de la deuda sigue siendo importante, el grupo ha dejado atrás el riesgo de insolvencia, el valor de sus activos es superior a la deuda, los activos son sólidos y, aunque necesitados de inversión y desarrollo, han soportado la crisis mejor de lo esperado y mejor que la mayor parte de sus homólogos europeos, que ahora anuncian reestructuraciones que ya fueron anticipadas en España.

Además, indicó que en el corto y medio plazo, “asistiremos a importantes alianzas de grupos de medios europeos, que se acercan también a nosotros”.

El directivo explicó que durante 2015 se han elaborado las bases de un Plan Estratégico de PRISA para los próximos cinco años. “En una época de incertidumbre y cambios continuos, el Plan Estratégico intenta resolver cuestiones esenciales para construir la compañía del futuro: foco y priorización de negocios, perímetro y geografías de actuación, cartera de activos y liderazgo, reducción de deuda y financiación del crecimiento”, afirmó.

Sainz también destacó algunas operaciones recientemente anunciadas, entre las que figura la compra de la editorial Norma por parte de Santillana. “Consolidará nuestra posición en algunos de los mercados más importantes de América”, destacó el consejero delegado.

Además, defendió la apuesta audiovisual del grupo, a pesar de la venta de Canal+, con la creación de PRISA Vídeo “como división aglutinadora de nuestras operaciones audiovisuales: televisión en abierto, producción de programas y desarrollo de canales digitales”.