Los sindicatos apuestan por la continuidad en la política de pactos

Pallete culminará la reorganización en Telefónica España

Telefónica afronta la ejecución del PSI en España

La operadora reorganizará el área de Operaciones y Red

Empleada de Telefónica en la sede de la operadora en Barcelona.
Empleada de Telefónica en la sede de la operadora en Barcelona. Reuters

José María Álvarez-Pallete aterriza en la presidencia ejecutiva de Telefónica en un momento de cambios en la operadora en el mercado español, que afectan a muchos trabajadores. No obstante, son tareas que el actual consejero delegado ya conoce. Y es que, según fuentes sindicales, el directivo ha tenido un papel de relevancia en diferentes encuentros con los representantes de los trabajadores.

“En más de una ocasión ha sido el responsable de contarnos cómo podían afectar al negocio los cambios tecnológicos”, destacan estas fuentes, que añaden que al apasionamiento por la tecnología de Pallete gana relevancia en un momento en el que Telefónica avanza hacia los nuevos negocios digitales.

En este sentido, los sindicatos abogan por un mantenimiento de la política de pactos en el ámbito laboral establecida en la etapa de César Alierta. Unos acuerdos que se han materializado en los últimos meses con la firma del nuevo convenio colectivo (Convenio de Empresas Vinculadas o CEV), que por primera vez incluía a los trabajadores de Telefónica de España, Móviles y Soluciones.

El convenio tiene una cláusula que establece la puesta en marcha de un plan de ajuste bajo la fórmula de Plan de Suspensión Individual (PSI) de contratos. Así, pueden acogerse los trabajadores con 53 años o más y una antigüedad mínima de 15 años. El empleado percibirá el 68% del salario y la empresa pagará las cotizaciones a la seguridad social, evitando cargas para el Estado como en los expedientes de regulación de empleo (ERE) tradicionales.

El plazo de adscripción finaliza esta semana y en la teleco se espera una alta aceptación, en línea con planes de ajuste anteriores, cuando se apuntaron entre el 70% y el 80% de los empleados que tenían la posibilidad de hacerlo. El plan tendrá un impacto en Telefónica, que provisionó 2.900 millones de euros en las cuentas de 2015 (la empresa prevé unos ahorros de 370 millones a partir del segundo año tras su aplicación).

Telefónica ha diseñado una amplia reorganización del área de Operaciones y Red, una división clave. La operadora ha identificado qué áreas serán prioritarias tras el PSI y deberán ser atendidas por recursos propios. En el resto, la empresa prevé recurrir a la externalización.

La ejecución final de estos programas quedará en manos de Pallete, que a su vez supondrá la culminación de un proceso de adaptación y ajuste llevado a cabo por la compañía durante toda la etapa de Alierta. Al cierre del año 1999, la plantilla conjunta de Telefónica de España y Móviles España superaba los 50.000 trabajadores. Al cierre de 2015, la plantilla total de la teleco en España era de 32.171 empleados, a los que habrá que sumar las personas que decidan acogerse al PSI entre 2016 y 2017 (hay cerca de 7.000 empleados con más de 53 años).

A través de distintos ERE, voluntarios y universales, y pactados con los sindicatos, la empresa ha ido adaptando su estructura. El ERE abierto entre 2003 y 2007, finalizó con la adhesión de 13.870 trabajadores, mientras que el ajuste realizado entre 2011 y 2013, recibió la adhesión de 6.830 empleados.

El propio Alierta ha entrado en estas cuestiones de forma directa. En la junta de accionistas de 2011, aseguró ante las críticas de algunos sindicatos minoritarios, que sin los ERE realizados, la empresa habría ido a la quiebra. “No quiero ni pensar que hubiera pasado si Telefónica no hubiera hecho nada a finales de los noventa y principios de 2000. Estaría en quiebra”, dijo.

Estos movimientos han venido coincidiendo con la progresiva caída de ingresos registrada por Telefónica en los últimos años, especialmente desde 2008, a causa del agravamiento de la crisis económica en España y de las interminables guerras de tarifas. Si en 2007, Telefónica España tenía un volumen de negocio superior a 20.600 millones de euros, en 2015 cerró con 12.402 millones.

No obstante, la empresa, de la mano de Luis Miguel Gilpérez ha logrado cambiar esta tendencia. Así, Telefónica España volvió a registrar incremento interanual de ingresos en los dos últimos trimestres de 2015, con el despegue de negocios vinculados a los datos móviles, la televisión de pago y la fibra óptica, en este último caso tras un ambicioso despliegue que ha llevado esta tecnología a más de 14 millones de hogares. Esta situación no se daba desde el tercer trimestre de 2008. Ahora, el reto de Pallete será consolidar esta tendencia en España, país que aporta más del 26% de los ingresos del grupo.