El Gobierno es el principal 'banco' de las autonomías

La mitad de la deuda regional está en manos del Estado

La deuda pública autonómica aumentó un 10,3% el año anterior hasta alcanzar los 261.268 millones.

El Banco de España confirmó ayer que la deuda pública cerró 2015 en el 99% del PIB, tres décimas menos que el año anterior. Supone el primer descenso desde 2007. Los datos desagregados muestran que la evolución del pasivo varió notablemente en función del eslabón administrativo. La deuda pública autonómica aumentó un 10,3% frente al incremento del 4,8% que registró la Administración central y el descenso del 8,3% que lograron los ayuntamientos.

Las autonomías cerraron el año anterior con una deuda de 261.268 millones, el 24,3% del PIB. Se trata de una cifra elevada si se tiene en cuenta que antes de la crisis, en 2007, el pasivo no llegaba al 6% del PIB. La mayoría de comunidades ha optado por endeudarse a través de los mecanismos de financiación del Estado ante las dificultades para captar el dinero de los inversores y evitar los elevados tipos de interés que exigía el mercado. De hecho, el 48% del pasivo autonómico está en manos del Estado. Es decir, de los 261.268 millones que deben las comunidades, 125.666 millones corresponden a préstamos de la Administración central a través del plan de pago a proveedores o del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

Murcia, Andalucía y Cataluña son, por este orden, las comunidades más dependientes con el Estado. El 70% de la deuda pública de Gobierno autonómico murciano corresponde a los fondos estatales. Un porcentaje que se mueve en torno al 60% para Andalucía y Cataluña. Sin contar con las comunidades forales, Madrid es la región que menos ha acudido a la ayuda financiera de la Administración central. Solo el 6% de su pasivo corresponde a créditos del Estado.

La diferencia entre el volumen de deuda entre comunidades es abismal. La Comunidad Valenciana es, con diferencia, la autonomía más endeudada con un nivel de pasivo el 41,3% del PIB. Una cifra que contrasta con el 13,6% de Madrid, la comunidad menos endeudada. Castilla-La Mancha (35,5%) y Cataluña (35,3%) figuran entre los territorios con mayores desequilibrios en su sector público.

En cambio, los ayuntamientos son el único eslabón administrativo que redujo su deuda pública. Los entes locales debían 38.330 millones en diciembre de 2014, una cifra que un año más tarde bajó un 8,3% hasta los 35.147 millones. Los ayuntamientos pueden rebajar su pasivo porque llevan acumulando superávits desde 2012. Es decir, ingresan más dinero del que gastan, lo que les permite amortizar deuda. Además, la Ley de Estabilidad Presupuestaria limita mucho la capacidad de elevar el gasto de los municipios y exige que todo excedente se destine a rebajar el nivel de endeudamiento. Los ayuntamientos registraron un superávit de casi 6.000 millones en 2014 y se espera que en 2015 lograran una cifra similar. Los datos oficiales se publicarán la última semana de marzo.

El PIB crece más que la deuda
La Administración central, por su parte, aumentó su nivel de deuda un 4,8% hasta los 938.799 millones. En total, el pasivo del conjunto del sector público se incrementó un 3,5% y cerró en 1.070.279 millones de euros. Sin embargo, en términos relativos, la deuda bajó tres décimas hasta el 99% del PIB. Ello fue posible porque el PIBnominal creció el año pasado un 3,8%. Es decir, la economía y los precios aumentaron más que el endeudamiento.

El temor a que el volumen de deuda pública superara el umbral psicológico del 100% del PIBno se ha cumplido y el Gobierno de Mariano Rajoy confía en que la senda de deuda inicie ahora una senda a la baja. Ello será posible si España es capaz de lograr superávits primarios y, sin contabilizar los intereses, gaste menos de lo que ingresa.

La Comisión Europea ha alertado del elevado volumen de deuda pública y reclama que el Ejecutivo aplique ajustes adicionales que permitan reducir cuanto antes el déficit público. Sin embargo, la situación de parálisis política que vive España impide aplicar cualquier medida en este sentido.