Los metales precioso se han revalorizado mucho desde enero

Fondos que despuntan por el subidón del oro

Fondos que despuntan por el subidón del oro

La fuerte revalorización del oro ha sido una de las pocas sorpresas positivas que ha tenido este arranque de 2016. El lingote de oro de referencia ha incrementado su precio un 19% en poco más de dos meses, hasta alcanzar los 1.263 dólares, un nivel que no veía desde hacía más de un año.

Esta fuerte subida ha provocado que algunos inversores especializados hayan hecho mucho dinero en muy poco tiempo. Los fondos y ETF referenciados a la evolución del metal precioso, así como los vinculados a las compañías mineras especializadas en extraer el material, se han disparado en lo que va de año y encabezan las listas de los productos más rentables de todo el mundo.

Buen ejemplo es el Deutsche Invest I Gold and Precious Metals Equities, un fondo de inversión especializado en empresas vinculadas con el oro. Desde comienzos de ejercicio se ha revalorizado un 42,17%, apostando por firmas como la canadiense Barrick Gold Corporation (el mayor extractor mundial de oro, con 23 minas operativas) o la compañía con sede en las Islas del Canal Randgold Resources, que tiene minas de oro en varios países africanos (Malí, Senegal, Costa de Marfil, República Democrática del Congo).

La gran pregunta que se hace el sector es por qué ha subido tanto el oro en tan poco tiempo y si aún tiene margen de recorrido. José María Luna, director de análisis de Profim, cree que hay al menos tres factores detrás del fuerte incremento del precio del metal precioso. “En primer lugar, el oro ha funcionado como valor refugio ante caídas de las Bolsas y los bonos con más riesgo”, explica.

Además, cada vez hay más dudas en torno a la sostenibilidad de un mundo muy endeudado y con un crecimiento económico desacelerándose. “¿Cómo se devolverá toda esta deuda? Hasta ahora parece que la única salida es darle y darle a la máquina de imprimir dinero de los bancos centrales, y el oro puede convertirse en una buena alternativa en este contexto”. Por último, este experto cita los movimientos especulativos o tácticos de inversores institucionales. “Han buscando un activo que tradicionalmente subía cuando la Bolsa bajaba, y ha funcionado esta correlación negativa”.

El inversor minorista que quiere apostar por nuevas revalorizaciones del oro tiene dos alternativas claras. O comprar ETF y fondos indexados que replican la evolución del precio del metal precioso, o comprar fondos especializados en compañías mineras de oro.


Fondos cotizados

Para el primer supuesto, lo más importante es buscar productos que tengan unas comisiones muy bajas, que tengan amplia liquidez y que puedan replicar fielmente la evolución del precio. Desde Profim recomiendan los ETF iShares Physical Gold del gigante BlackRock y el SPDR Gold Shares de la gestora State Street Global Advisors. El primero se ha revalorizado un 23,8% en 2016 y el segundo un 17%.

Una tercera opción sería el JB Physical Gold Fund de la gestora GAM. “Este ETF tiene la singularidad que el cliente puede optar por reembolsar la inversión en lingotes de oro. A parte que está la posibilidad de tener una carta de la gestora donde se indica, explícitamente, que en caso de quiebra de la propia entidad gestora el oro no forma parte del balance del banco”, explica Luna.

Otra singularidad más de este fondo cotizado es que el oro se guarda en cámaras de seguridad cerca de Zúrich. “Si un cliente desea visitar su inversión en oro puede coordinar la visita con la gestora para que le muestro que el colateral del ETF es el propio oro físico”.

Diego Fernández Elices, director de selección de fondos en A&G Banca Privada, también da una especial importancia al respaldo físico cuando se trata de seleccionar un fondo cotizado para apostar por el oro. En su caso, su producto predilecto es el Source Physical Gold, de la gestora Source Commodity Markets, que mantiene una revalorización del 23% en lo que va de año.


Compañías mineras

Una opción que puede ser más arriesgada (y también más rentable) es apostar por invertir en fondos que invierten en compañías mineras. El desplome que sufrió el oro entre finales de 2012 y principios de 2013 hizo que las cotizaciones bursátiles de este tipo de empresas cayeran a plomo.

“Nosotros hemos tenido alguna posición en mineras de oro aprovechando una valoración ridículamente atractiva hace unos meses, pero no somos grandes inversores en oro”, explica Elices. Este experto considera que atisbar una tendencia clara sobre la evolución de este material es difícil. “Normalmente lo hacemos como apuesta sobre el sentimiento de mercado. El mercado suele dar por hecho que cuando las cosas se ponen feas y hay una mayor aversión al riesgo, la inversión en oro funciona bien. Pero no siempre es así”.

Este especialista recomienda, para aquellos que quieran jugar la carta de las mineras especializadas en oro, optar por el fondo Blackrock World Gold. “Es el fondo más grande. Una referencia para este tipo de inversiones”, explica. A lo largo de 2016 este fondo, que tiene cuatro estrellas Morningstar, ha conseguido una revalorización que supera el 30%, invirtiendo en compañías especializadas de Reino Unido, Canadá y Australia.

José María Luna, de Profim, subraya también el buen hacer del fondo de BlackRock, y cita una segunda alternativa, el Investec GSF Global Gold. Este fondo tiene cinco estrellas Morningstar, y ha logrado una revalorización en lo que de año del 39,5%.

Otra opción sería participar en este tipo de compañías a través de un fondo cotizado (ETF), que replique alguno de los índices de referencia de la industria. Una posibilidad es el iShares MSCI Global Gold Miners. La ventaja de este tipo de producto es que presenta unos costes de gestión más bajos. Su rendimiento en lo que va de año supera el 50%.


Perspectivas

El fuerte repunte registrado por el oro y por las mineras que lo extraen hacen dudar sobre qué posibilidades de revalorización. James Butterfill, director de análisis y estrategias de inversión de ETF Securities considera que el precio actual del metal precioso “es el justo según nuestros estándares”, pero apunta que el riesgo de un shock repentino en los mercados podría provocar nuevas subidas. “Los inversores están comprando oro como activo refugio. “A pesar de un aumento en el índice S&P500 y una disminución de la volatilidad del mercado de acciones implícitas en las opciones, hemos continuado registrado entradas de dinero en nuestros ETF sobre oro, ya que los inversores se centran en el apuntalamiento de las posiciones defensivas en sus carteras”.

Un reciente informe del banco norteamericano Citigroup explica que los últimos movimientos (los dos mejores meses de los últimos cinco años), se han debido sobre todo a cambio en el sentimiento inversor. La demanda mundial de joyería se contrajo ligeramente en 2015 y las compras de oro por parte de bancos centrales tan solo se incrementaron un 1%.

El estudio también explica que no hay ninguna perspectiva de que el mercado de este metal precioso sufra tensiones durante los próximos meses. “Creemos que los niveles de oferta van a mantener su tendencia a una progresiva reducción de la producción, mientras que la demanda de oro se mantendrá estable”.

Hay que recordar que el oro llegó a cotizar en 2012 cerca de los 1.800 dólares por lingote, frente a los 1.250 dólares a los que se cotiza el metal precioso actualmente.