El proyecto podría costar hasta 350 millones

Urbas busca su resurgir con un ‘resort’ gigante en Cuba

La inmobiliaria, con 200 millones de deuda y en pérdidas, planea comprar el 30% de Caribbean Resort Cienfuegos para construir hoteles, villas, seis campos de golf y una marina deportiva

Juan Antonio Ibáñez, presidente de Urbas.
Juan Antonio Ibáñez, presidente de Urbas.

La cotizada Urbas, presidida por Juan Antonio Ibáñez, comunicó este miércoles a la CNMV su intención de embarcarse en un ambicioso proyecto de construcción de un resort en Cuba, a pesar de los problemas financieros que arrastra desde el inicio de la crisis del ladrillo de la pasada década. De hecho, no ha concluido ninguna promoción de viviendas desde hace varios años, según reconoce Ibáñez. La empresa tuvo en 2015 unos ingresos de 3,9 millones y unas pérdidas de 4,2 millones.

El proyecto inmobiliario se ubica en la ciudad cubana de Cienfuegos. Está proyectado sobre una superficie de entre 1.600 y 1.800 hectáreas, donde se plantea una marina deportiva, seis campos de golf, seis hoteles de cinco estrellas, tres apartoteles, 1.500 villas y 3.000 apartamentos.

El primer paso, según comunicó al regulador, será la toma de una participación del 30% de la empresa española Caribbean Resort Cienfuegos, sociedad que tiene un acuerdo de intenciones con Cubagolf, firma del Ministerio de Turismo de Cuba.

La inmobiliaria no comunicó el coste de la operación de compra de ese 30%. La intención de Urbas, además, es hacerse en una segunda fase con el 100% de Caribbean Resort Cienfuegos. “Estamos negociando sumar el 70% restante de la compañía a través de una permuta de acciones”, señala Ibáñez. La empresa del Estado cubano aportará, por su parte, los terrenos para el proyecto. A su vez, la empresa española afrontará la inversión para construir el complejo, que Ibáñez sitúa en un desembolso de 350 millones de euros. Cuestionado sobre cómo una inmobiliaria con dificultades va a hacer frente a este proyecto, el presidente asegura que algún fondo ya ha mostrado interés en sumarse, además de que esperan obtener financiación bancaria.

Sin embargo, la situación de Urbas no es boyante. En sus últimas cuentas consolidadas, de 2015, destaca un pasivo corriente de 168 millones, de los que 107 millones son préstamos a corto plazo con bancos. “Tenemos una deuda de 200 millones, pero estamos negociando reducirla a la mitad con daciones en pago y la entrada en el capital de algún fondo”, asegura Ibáñez, quien controla el 27,795% de la sociedad a través de Robisco, según datos recogidos en la CNMV. Los otros grandes socios son Alza Real Estate (25,199%) y Juan Antonio Acedo (27,719%).