El Art Institute of Chicago recrea el dormitorio y lo ofrece en Airbnb

Van Gogh ‘alquila’ por una noche su habitación de Arlés

Recreación de ‘La habitación de Van Gogh en Arles’.
Recreación de ‘La habitación de Van Gogh en Arles’.

Si hay un dormitorio conocido en la historia de la pintura, ese es el que Van Gogh tenía en la casa de Arlés (Francia). El pintor holandés plasmó esta estancia hasta en tres ocasiones, dando lugar a las obras conocidas como La habitación de Van Gogh en Arles, pintadas entre 1888 y 1889. El Art Institute of Chicago, que conserva una de estas pinturas, ha decidido reunir, por primera vez en Norteamérica, las tres obras, y otras muchas pinturas del artista, en la exposición Van Gogh’s Bedrooms (Dormitorios de Van Gogh), abierta el pasado 14 de febrero. La muestra se complementa, además, con dos recreaciones de la habitación, una de ellas disponible para su alquiler a través de la plataforma Airbnb.

Los visitantes pueden reservar una noche en el clásico dormitorio del artista holandés por 10 dólares (nueve euros), un importe que el artista solicita para “comprar pintura”, pues es el propio Vincent Van Gogh el “casero” que alquila la estancia. Sin embargo, con este pago, el inquilino o inquilinos (tiene capacidad para dos personas), reciben también entradas para visitar la exposición.

La habitación, “decorada en un estilo posimpresionista, que recuerda al Sur de Francia en el pasado”, según el anuncio de Airbnb, está integrada en un apartamento con baño, cocina y salón, ubicado en el barrio River North de Chicago.

Las reservas tienen un precio de 10 dólares la noche, para un máximo de dos personas

Las primeras fechas disponibles para su reserva se agotaron rápidamente y las anunciadas esta semana para el mes de marzo ya han volado también. Pese a ello, el museo ha anunciado que lanzará nuevas fechas hasta el 10 de mayo, día en que concluye la muestra.

“La idea es dar al mayor número de personas la oportunidad de tener una noche en la habitación durante el periodo que dure la exposición”, explica la portavoz de la galería, Amanda Hicks, ya que han subrayado que no pretenden alquilarla una vez concluya. “Esperamos que sea una forma de dar una nueva perspectiva a la obra, que ha sido durante mucho tiempo un icono de la colección permanente del museo”, continua.

La iniciativa forma parte de la estrategia de marketing de la agencia de publicidad que trabaja con el Art Institute of Chicago, la firma Leo Burnett. En un mes, artistas y diseñadores de Ravenswood Studio recrearon todos los detalles de la obra de Van Gogh, incluyendo los llamativos colores y la perspectiva que hace tan peculiar a esta pintura. Además, dentro de la galería hay otra réplica a escala del dormitorio, como complemento de una muestra que trata de envolver al visitante audiovisualmente con pantallas que reproducen imágenes y textos de las cartas y cuadernos de dibujo del pintor.

Van Gogh pintó el primero de estos cuadros (expuesto habitualmente en el museo del artista de Ámsterdam) en octubre de 1888. La obra se deterioró por una inundación ocurrida mientras el pintor estaba hospitalizado, y un año después decidió repetirla por duplicado. Una de estas copias, con las mismas dimensiones, se conserva en el museo de Chicago; y otra, con un tamaño menor y pensada para su familia en Holanda, se encuentra habitualmente en el museo parisino de Orsay.

Según la comisaria de la exposición Van Gogh’s Bedrooms, Gloria Groom, con este cuadro el pintor quería representar lo que estuvo buscando durante toda su vida: su propio lugar. De hecho, en una carta que Van Gogh dirigió a su hermano Théo le explicaba que la pintura era “simplemente” su habitación. A través de la variedad de colores y la simplificación de los objetos, el artista quería expresar un “reposo absoluto”. “Al mirar el cuadro, debe descansar el cerebro o, más bien, la imaginación”, escribió.