La jueza retira el pasaporte al exdirectivo

Santander expulsó a Benjumea de la presidencia de Abengoa

El expresidente de Abengoa Felipe Benjumea (derecha).
El expresidente de Abengoa Felipe Benjumea (derecha). Efe

La jueza de la Audiencia Nacional que instruye el caso contra la excúpula de Abengoa ha retirado el pasaporte a Felipe Benjumea, expresidente de la compañía y acusado de administración desleal, y también le prohíbe salir de España sin previa autorización.

El auto revela que el exdirectivo salió el pasado septiembre de la compañía forzado por Santander, según declaró el mismo ayer en el Alto Tribunal. Felipe Benjumea, presidente del grupo de ingenería desde 1991 hasta el pasado septiembre, señaló que "su salida de la compañía fue consecuencia de una exigencia impuesta por las entidades financieras que iban a asumir el aseguramiento de un aumento de capital, y especialmente de Banco Santander [...]". 

Aunque no existe prueba documental de este hecho, es cierto que junto con el aseguramiento de la ampliación de capital de 650 millones de euros comunicada a la CNMV el pasado 24 de septiembre se anunció la salida de Benjumea. 

Con todo, el auto de la jueza que instruye el caso destaca que el expresidente del grupo de ingenería no quedó totalmente desvinculado de la sociedad, tras ser cesado, "pues quedó como asesor del consejo y su renuncia como miembro del consejo de administración fue voluntario". Así, concluye que "parece más que dudoso que pudiera percibir las cantidades indemizatorias que le fueron transferidas por Abengoa".

Ayer, el empresario culpó de la situación actual de la empresa a la reforma eléctrica aprobada por el Gobierno, que según cálculos de Abengoa habría reducido los ingresos de sus plantas termosolares en España en un 33%, lo que había supuesto una merma del valor de sus activos de 1.500 millones de euros. Benjumea además minimizó el efecto de la caída en Bolsa de Abengoa, del 95% desde los niveles a los que cotizaba en junio, y lo comparó con la caída de la banca.

Benjumea aseguró que todos los datos económicos presentados por el grupo son correctos e insistió en que el margen del beneficio de explotación histórico de la empresa, un 20%, es cierto. El plan de viabilidad presentado por Álvarez & Marsal desveló que el margen era de poco más del 10%, algo que fuentes cercanas a la empresa negaron y aseguraron que la rentabilidad futura de los proyectos de terceros será de entre el 8% y del 10% y que la de los integrados rondará el 20%. También negó falsedades en una emisión de bonos verdes, que provocó allá por noviembre de 2014 las explicaciones de Abengoa al mercado por una colocación de deuda no garantizada por la matriz que en verdad sí que lo era.

El exdirectico afirmó que Abengoa, en preconcurso de acreedores desde el pasado 25 de noviembre, “no tiene ningún problema, excepto de liquidez puntual”.

Manuel Sánchez Ortega, consejero delegado del grupo hasta mayo de 2015, justificó por su parte que la coincidencia de su fichaje por parte del fondo de inversión BlackRock y la utilización de este de posiciones cortas en el valor de Abengoa –tomar prestadas acciones para venderlas en el mercado con la premisa de que los títulos caerán en Bolsa durante ese tiempo– fue algo “casual”. “Ni sabía ni quise saber nada”, aseguró el ex directivo durante su comparecencia.

Felipe Benjumea y Manuel Sánchez Ortega defendieron en todo momento su gestión al frente de la empresa y justificaron las indemnizaciones millonarias recibidas tras su salidas de la compañía, de 11,5 y 4,5 millones, respectivamente como un incentivo para blindar su permanencia en Abengoa. Estos importes son los que han tenido que depositar como fianza civil en el juzgado.