La agencia pone en vigilancia negativa su rating

S&P alerta sobre la solvencia de Parques Reunidos

Una de las atracciones del Parque Warner, que gestiona Parques Reunidos.
Una de las atracciones del Parque Warner, que gestiona Parques Reunidos.

La agencia de calificación de riesgos S&P ha emitido un informe en el que pone bajo vigilancia negativa el rating de Parques Reunidos. La firma considera que el grupo de parques de atracciones tendrá que afrontar la refinanciación de un tercio de su deuda, de unos 1.300 millones de dólares en total, de aquí al próximo año en un entorno volátil, lo que podría dificultar su acceso al mercado en los próximos meses.

S&P se refiere en concreto a una emisión de 430 millones de dólares en bonos que tiene Parques Reunidos a través de su filial estadounidense Palace Entertainment Holding y con vencimiento en abril de 2017. La agencia destaca en su informe que la empresa ya ha iniciado el proceso de refinanciación con la banca y sus inversores y que está discutiendo con ellos varias opciones, sobre las que decidirá el próximo mes de mayo.

La empresa tiene además una línea de crédito de 120 millones de dólares que vence en enero de 2017, algo que S&P ve como un potencial riesgo por la necesidad de realizar a comienzos del año trabajos de mejora durante el primer trimestre del año.

Con todo, S&P ve una mejora de los fundamentales de la empresa, que incrementó un 15% su ebitda en el ejercicio fiscal 2015, finalizado en septiembre, como resultado de un fuerte crecimiento orgánico. La firma asegura que si Parques Reunidos continua trabajando para reducir la fuerte estacionalidad de su negocio (un 95% de su ebitda se logra en verano), y pone por ejemplo su capacidad para elevar las actividades en interior, podría mejorar su calificación crediticia en el próximo año o dos años, asumiendo que el proceso de refinanciación sea un éxito y los dueños de Parques Reunidos no adopten políticas financieras más agresivas.

La agencia de calificación prevé además que el crecimiento de los ingresos del grupo se mantenga en un dígito hasta 2017, dato que refleja las previones económicas de España y EE UU, y la apertura de nuevas atracciones. También prevé que el ebitda crezca un dígito (en la parte media) en el mismo periodo y que la empresa siga manteniendo una inversión del 10% de sus ingresos (unos 82 millones de euros en 2016), en línea con lo realizado hasta ahora.

La evolución de sus bonos en Bolsa

La tensión en la deuda de Parques Reunidos llegó a máximos históricos después de que anunciara el fracaso del proceso de venta iniciado por Arle Capital Partners, cuando llegaron a ofrecer un interés superior al 15%.

Los eventuales compradores, entre los que llegaron a estar Apax, Carlyle y Lone Star, no se pusieron de acuerdo en el precio con Arle, y posteriormente el actual propietario anunció una eventual salida a Bolsa, con una valoración de hasta 2.000 millones de euros. Está por ver si, ante la actual situación del mercado, es posible efectuar esa operación.

Parques Reunidos cotizó en la Bolsa española hasta marzo de 2004, cuando Advent la compró por unos 160 millones de euros. Posteriormente, la traspasó a Candover –hoy Arle– en 2007 por unos 1.000 millones de euros

La compañía, que gestiona más de 50 parques de atracciones y temáticos en todo el mundo, tiene por delante compromisos financieros que podría solventar con una captación de capital a través de una ampliación. Y es que emitió deuda por 430 millones de dólares (unos 380 millones de euros) en febrero de 2011, a un tipo inicial del 8,88% anual y una calificación inferior al grado de inversión tanto por Moody’s (B2, cinco escalones por debajo) como por Standard & Poor’s (B-, seis por debajo).

La alerta de S&P sobre si realmente Parques Reunidos podrá afrontar el vencimiento de los bonos vuelve a añadir presión a la cotización. El interés que ofrece la deuda roza de nuevo el 14%, después de conocerse que la poderosa agencia ha puesto en vigilancia negativa el ya débil rating de la compañía que gestiona parques de atracciones.