Consejo y grandes accionistas, contra la oferta

Ferrovial y Broadspectrum chocan mientras Australia permite la opa

Rafael del Pino, presidente de Ferrovial.
Rafael del Pino, presidente de Ferrovial.

Australia ha tomado una posición neutral en el caso de la opa hostil de Ferrovial sobre Broadspectrum, compañía de referencia del país en servicios. El grupo que dirigen Rafael del Pino e Íñigo Meirás había condicionado la oferta de 1,35 dólares australianos por acción (715 millones de dólares ó 455 millones de euros) a alcanzar un nivel mínimo de aceptación del 50,01% y a la aprobación del Foreign Investment Review Board (FIRB), entre otros organismos. Este último, dependiente del Gobierno de Australia y que examina la entrada de capital extranjero en empresas locales, ha dado luz verde a la ofensiva española. Falta por conocerse la posición del ente homólogo neozelandés.

Con este avance, a Ferrovial le queda aún un arduo trabajo para vencer las resistencias del consejo de Broadspectrum y, al parecer, de algunos de sus principales accionistas. El consejero delegado, Graeme Hunt, y el director financiero, Vincent Nicoletti, han vuelto a tildar la oferta de insuficiente y aseguran que infravalora a Broadspectrum especialmente después de tirar hacia arriba las expectativas económicas de la empresa. Ambos directivos comparecieron el lunes ante los analistas, en el marco de la presentación de los resultados de la primera mitad del ejercicio fiscal 2016, y afirmaron que los mayores partícipes respaldan al consejo en su decisión de rechazar la opa, al tiempo que dibujaron un brillante futuro en el que se empieza a contemplar la recuperación del dividendo. La acción cerró ayer en 1,16 dólares. Los principales accionistas de Broadspectrum son el fondo surafricano Allan Gray, con el 18,7% del capital, e Invesco, con el 10,6%, y los dos estiman baja la puja española.

Ferrovial ve así atacados algunos de sus principales argumentos para defender la que es segunda tentativa sobre Broadspectrum tras un primer intento fallido en octubre de 2014. El consejero delegado Meirás se dirigió a los accionistas de la australiana dibujando un negro panorama para la compañía si rechazaba la oferta del que sería su accionista industrial. Meirás ponía de manifiesto cómo Broadspectrum había abandonado la retribución al accionista en mayo de 2013, por la presión de la deuda de la empresa en Estados Unidos, y no había visos de recuperarla.

Los directivos de Broadspectrum han actualizado al alza las previsiones económicas y trasladan al mercado la posibilidad de recuperar el dividendo

En respuesta, Broadspectrum ha elevado sus expectativas económicas y ha anunciado la recompra de hasta un 10% de acciones propias (no antes del 8 de marzo, cuando ha vencido el plazo de aceptación de la opa) en 12 meses, con lo que ello puede suponer de acicate para el valor en plena puja de Ferrovial. Pero la firma también ha recibido un fuerte revés del Gobierno australiano: donde tenía expectativas de renovar por cinco años el contrato de los centro penitenciarios de Nauru y Manus, la decisión de la Administración es prorrogarlo un año y, tras ese plazo, lanzar un concurso.

La simple posibilidad de perder el contrato está lastrando el valor en Bolsa, aunque Ferrovial ha decidido no mover una opa que considera “ventajosa” para los accionistas de Broadspectrum. La cotización ha caído desde los 1,4 dólares del arranque del año a los actuales 1,16 dólares. También juega en contra de Broasdpectrum la reciente revisión de la valoración de EY, contratada para asesorar al consejo sobre la opa y que ha bajado su tasación desde un mínimo de 1,71 dólares australianos a 1,60.

El plazo de aceptación de la oferta está abierto hasta el 7 de marzo y Ferrovial ve en Broadspectrum una posibilidad para dar un salto cualitativo en el mercado mundial de los servicios urbanos. La australiana tiene 25.000 empleados, factura 3.800 millones de dólares australianos, su ebitda es de 265 millones y en cartera cuenta con contratos por 9.800 millones de dólares australianos. Su integración en Ferrovial Servicios, junto a las filiales españolas y la británica Amey, supondría aumentar más de un 35% el tamaño de la división y duplicar su peso exterior. Broadspectrum daría una importante posición a Ferrovial en Norteamérica y Chile, además del liderazgo en Australia.