Carlos Andrés, director de Inversiones de March AM

“La corrección nos permite entrar en compañías fantásticas”

Carlos Andrés, director de Inversiones de March Asset Management.
Carlos Andrés, director de Inversiones de March Asset Management.

Con un patrimonio de más de 6.000 millones de euros en fondos, sicavs y planes de pensiones, March Asset Management se ha convertido en una de las grandes gestoras españolas. Su director de Inversiones, Carlos Andrés, descarta una recesión planetaria, como parecen descontar las Bolsas, y considera que es el momento de ir construyendo una cartera de calidad de cara al largo plazo. Asegura también que comienza a haber bancos muy baratos con rentabilidades por dividendo interesantes.

Pregunta. ¿Qué ha ocurrido para que el Ibex y la mayor parte de las Bolsas de todo el mundo hayan perdido un 17% o más en mes y medio?

Respuesta. Se pueden sintetizar cinco razones. La primera es que el crecimiento económico se está revisando a la baja. La segunda, la caída del precio del petróleo y el impacto que tiene en los países productores. Estos, para compensar sus déficits públicos, se ven obligados a realizar ventas masivas en las Bolsas y la deuda de todo el mundo. La tercera es la incertidumbre por el sector financiero. La cuarta, la desaceleración china. Y la quinta, que el mercado anticipa caídas de los beneficios por acción.

P. ¿El mercado se está pasando de frenada?

R. La Bolsa, en términos generales, no es una ganga, como ocurría en los peores momentos de la crisis. Las valoraciones están ahora en medias históricas. No estamos recomendado aprovechar el rebote, pero sí consideramos que es momento de ir construyendo una cartera de compañías fantásticas y que ahora están baratas. Así lo estamos haciendo en nuestros fondos y nuestras sicavs.

P. ¿En qué sectores hay oportunidades a estos precios?

R. En las empresas de consumo cíclico y que tienen marca, como las vitivinícolas en las que invierte nuestro fondo Vini Catena. Teníamos muy infraponderados los bancos, pero algunos están muy baratos –incluso cotizan a la mitad de su valor en libros–, dan buenos dividendos y no tienen problemas de capital. Las telecos, entre las que tenemos a Telefónica, son otra de nuestras apuestas;muchas cuentan con dividendos elevados y sostenibles. También las empresas de bienes industriales, como la suiza de generación de energía eléctrica y automatización ABB, y las especializadas en prestar servicios que pueden externalizarse, como la limpieza, el mantenimiento, la jardinería, la seguridad y la restauración. ISS es un ejemplo.

P. ¿Qué papel jugarán el BCE y la Fed en estas turbulencias?

R. Esperamos que la Reserva Federal no toque los tipos o lo haga muy poco este año. El BCE, por su parte, tomará sin duda más medidas expansionistas. Tiene margen para incrementar el precio que cobra a los bancos por guardarles el dinero, puede ampliar el plazo del programa de compras más allá de marzo de 2017 y entra dentro de lo posible que suba su importe desde los actuales 60.000 millones de euros mensuales.

P. La deuda española a 10 años ofrece un 1,7%. ¿Hay que comprar?

R. En la renta fija soberana vemos oportunidades solo en la periferia, como en la española y la italiana. Pero no en el bund alemán a una década, que ofrece poco más del 0,2%. En la renta fija corporativa, pese a las subidas de rentabilidad de las últimas semanas, hay poco que ganar. Aunque siempre hay que estar pendientes por si surgen oportunidades.

P. El yen está disparado pese a las medidas del Banco de Japón y el euro también está en máximos con Draghi diciendo que hará todo lo necesario. ¿Por qué estos movimientos?

R. Tampoco es comprensible que la deuda alemana pague tan poco, lo que descuenta deflación, y que el oro suba un 16%, que anticipa inflación. Es un ejemplo de disparate en los mercados.

P. El petróleo se ha convertido en la gran bestia de la Bolsa y los bonos. ¿Seguirá cayendo?

R. Creemos que los niveles actuales del precio del petróleo son a largo plazo insostenibles para muchos países productores. Creemos que el precio de equilibrio está entre los 40 y los 50 dólares por barril, un rango bajo respecto a los 100 dólares a los que se pagaba en 2014. Es posible que esa horquilla se alcance hacia finales del presente año.

P. Si la situación no se corrige, ¿puede llegar una recesión global?

R. El crecimiento de los países en desarrollo será menor, al tiempo que se estabilizará en Europa, donde consideramos que están las mejores oportunidades en Bolsa, y en Estados Unidos. Algunos países pueden pasarlo mal, como Brasil y Rusia, pero descartamos una recesión global. Eso sí, el ciclo económico está en una fase de madurez.

“La política en España no influye nada”

Desde la gestora de Banca March son taxativos respecto a la influencia de la situación política española en los mercados: “Las cifras no dejan lugar a dudas. Ni la deuda ni la Bolsa españolas están comportándose peor que sus comparables”, sentencia Carlos Andrés. Al contrario. El experto señala, por ejemplo, que la prima de riesgo de la deuda española frente a la italiana se ha reducido desde las elecciones.

Carlos Andrés recuerda que la tasa de crecimiento de España ronda el 2,5% anual y destaca que ahora la expansión es mucho más equilibrada, con un peso diluido del sector inmobiliario y con más importancia de las exportaciones. “Con todo, no pensamos que vaya a ser la nueva locomotora europea”, bromea.

Ante la duda de qué debe hacer un ahorrador con aversión al riesgo y con unos tipos de interés de los depósitos por los suelos –en diciembre pagaban un 0,35%–, Carlos Andrés recomienda dos fondos: March Patrimonio Defensivo, que ha conseguido rentabilidades estables en los últimos tiempos con un riesgo muy controlado, pues su volatilidad es de tan solo el 1,5%; y la sicav Torrenova, abierta al gran público –cuenta con alrededor de 5.500 accionistas– y la de mayor tamaño con unos 1.300 millones de euros a finales del año pasado. En lo que va de 2016 pierde un 3%, pero entre 2012 y el año pasado siempre ha ganado. Carlos Andrés explica que están utilizando el excedente de liquidez para comprar en las caídas.